El avión desensamblable podría acabar con las muertes en los accidentes aéreos

Jose Mendiola @jose_mendiola

Es la peor de las pesadillas, muy infrecuente, pero tiene que ser terrible ver cómo el avión en el que viajas vuela descontrolado y cae irremisiblemente al suelo hacia una muerte inevitable. Sí, cuando todo falla en un avión y los pilotos son incapaces de controlarlo, poco más se puede hacer que encomendarse a lo divino y esperar un milagro.

Hablamos, lógicamente, de situaciones extraordinarias en las que por un cúmulo de desgracias, lo único que puede hacer el piloto es intentar caer de la manera que menos bajas cause tanto en cabina como en tierra. Sin embargo, un inventor ruso ha presentado una revolucionaria idea que podría acabar con el grueso de las escasas muertes en accidentes aéreos.

La cabina se desprende y cae en paracaídas

En realidad, lo planteado por Tatarenko Vladimir Nikolaevich no es nada nuevo ni rompedor que no hayamos visto ya en la aeronáutica: se trata de ‘saltar’ del avión y dejarse caer gracias a los paracaídas, sólo que en este caso, en lugar de un piloto de caza pulsando el ‘eject’ y saliendo propulsado él solito, es toda la cabina de pasajeros la que se suelta del morro de la aeronave y despliega una serie de paracaídas que la posan suavemente sobre la superficie, ya sea terrestre o acuática.

En realidad la gran diferencia son las dimensiones: estamos hablando de toda la cabina de pasajeros y todo su equipaje (se desprende también la bodega). El tamaño y también que al tocar suelo y tras una suave caída en paracaídas, unos propulsores frenan el impacto con el suelo, al tiempo que se despliega en la base unos amortiguadores hinchables que suavizan el aterrizaje y sirven de flotador en el eventual amerizaje.

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El escepticismo frena el entusiasmo

Hay que reconocer que la idea, por su simpleza, es interesante y si se logra poner en práctica con éxito, puede revolucionar la industria. Sin embargo, no ha pasado mucho tiempo antes de que las primeras voces críticas frenaran el entusiamo inicial: ¿Qué pasa con la integridad del avión? Conviene recordar que con este sistema, un chasis que era de una pieza ahora se ensambla en dos… Por otro lado ¿los pilotos se quedarían en cabina, o pasarían a la zona que se desprende del resto? ¿Y qué sucede si la cápsula cae en una zona montañosa o rodeada de edificios?

En un mundo tan calculado y donde todo se mide al milímetro como en el de la aeronáutica, son muchas las dudas que plantea el proyecto del ruso, que por si las moscas, lo ha patentado ya en su país. Con todo, por el momento no hay ningún proyecto en firme para materializar esta idea, con lo que es muy posible que se quede en este impactante montaje.

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“La mayoría estaría dispuesta a pagar billetes más caros con este sistema”

Nuestro protagonista no se arruga ante las primeras críticas ni el escepticismo suscitado entre muchos, y parece que tiene claro que el potencial cliente de su invento serán los fabricantes de aviones, y por extensión, las líneas aéreas que encargan las aeronaves. Para ellos va este dato, que parece que se ha sacado de la manga: el 95% de las personas a las que él mismo habría entrevistado, se mostraría dispuesta a pagar un sobreprecio por volar en un avión con este sistema.

La cuestión es que no se sabe exactamente al número de personas que ha entrevistado ni cómo ha contactado con ellas, así que el dato no parece del todo fiable. Sin embargo, lo que sigue resultando interesante es el concepto, y es que de hecho la idea de la modularidad en el avión no es nueva, sino que ya se planteó en 2003.

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Airbus patentó ya el avión modular

Así es, el consorcio europeo Airbus patentó en 2003 un sistema modular que en este caso, atacaba otro de los problemas de gestión en los aeropuertos: las interminables esperas en el embarque de pasajeros. La idea es buena: la cabina de pasajeros de los Airbus estaría en la terminal, y se embarcaría a los mismos incluso aunque no estuviera el avión listo para el despegue.

De esta manera, mientras la aeronave se preparara para el siguiente vuelo, los pasajeros estarían ya sentándose en sus asientos, de forma que el único tiempo de espera fuera el del acoplamiento del módulo. Ya se sabe, en la aviación comercial, lo más caro es tener el avión parado. En cualquier caso, nos quedamos en que la modularidad en aeronáutica es posible, otra cosa es que alguna vez lo vean nuestros ojos.

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