26 de agosto de 2016 (*) actualizado a las 11:53

Nissan nos recuerda que a los gatos les gusta dormir bajo el capó de los coches en invierno

( @sergioalvarez88 ) el

A nuestros pequeños amigos felinos no les gusta el frío, y en invierno, los gatos callejeros buscan diferentes maneras de mantenerse calientes. Nissan nos recuerda que los coches son en muchos casos sus lugares de descanso favorito, ya que retienen el calor de su motor durante horas después de haberse utilizado. Es común que se esconda en los pasos de rueda y bajo el capó guareciéndose del frío. Esta adorable campaña busca concienciar a la gente, y nos conmina a dar unos golpes sobre el capó para advertirles de que deben salir de ahí.

Los coches suelen ser el lugar de descanso ideal para muchos gatos en invierno.

Apenas hay otros animales callejeros que se escondan bajo el capó de nuestros coches, más allá de algunas poblaciones de roedores en casos en los que un coche está parado durante mucho tiempo. Los gatos son excepcionalmente ágiles y se escurren por cualquier pequeño hueco. No debe extrañarnos que aparezcan bajo el capó de nuestro coche en invierno. Con estos simples golpes en el capó los espantaremos y saldrán del capó por su propio pie rápidamente. También conviene echar un ojo por si hay alguno en un paso de rueda.

Estas simples palmadas pueden salvarles la vida. Todos conocemos casos en los que un conductor comienza a escuchar maullidos cuando lleva kilómetros circulando. Si esto te ocurre – y has conseguido escucharlo, que los coches modernos están muy bien aislados habitualmente – detente lo antes que puedas y abre el capó para que el gato pueda escapar: no hace falta que os recuerde que las temperaturas de un motor a temperatura de servicio rondan las del agua en ebullición.

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  • Fuck Da Shit

    Pues eso no lo sabía un tío mío.
    Una mañana cuando se subió a su auto, lo echó a rundar y escucho ruidos y golpes bajo el capó, pensó que el motor estaba fallando, habrío el capó y era un gato hecho pedazos por casi todo el motor. Lo agarró la banda del motor y el pobre animal no la hizo