
Apenas dos años después de que llegara al mercado el Dodge Journey, la marca estadounidense ha publicado los primeros detalles del lavado de cara que recibirá a finales de este año. Estéticamente hay ligeros retoques externos, pero lo más notable es la mejora del habitáculo y el equipamiento.
En el exterior los cambios pueden parecer imperceptibles, más aún cuando es un modelo que apenas se ve en las calles europeas. El frontal recibe una parrilla ligeramente rediseñada, carcasas de los faros oscurecidas y un parachoques algo más redondeado. En la parte trasera, el parachoque también presenta unos trazos más redondeados, pero lo más llamativo son los pilotos traseros LED.
21 de octubre de 2010