Desmontando mitos: gasolina de hipermercado vs tradicional

( @davidvillarreal ) el

Desde que en nuestro país comenzase la expansión a gran escala de hipermercados, centros comerciales y gasolineras adyacentes a estos, el consumidor no ha dejado de preguntarse ¿Por qué existe una diferencia tan grande entre el precio de una gasolinera Alcampo, Carrefour o Eroski (etc) con una gasolinera tradicional Cepsa, Repsol…? ¿Acaso su producto no tiene la misma calidad?

La desconfianza y los mitos urbanos que han surgido al respecto no son pocos hasta el punto de que muchos no se atreven a repostar en gasolineras tan baratas por el mero hecho de pensar que podría ser dañino y perjudicial para el motor de su vehículo. Por si no fuera poco durante estos días saltaba a la palestra la preocupante noticia de una gasolinera Carrefour de Málaga en la que más de cien vehículos habrían sufrido averías muy graves por diésel en mal estado. Pero lo cierto y lo aún más preocupante es que esto te puede suceder en cualquier gasolinera.

Es más, el combustible que puedes repostar en un hipermercado es el mismo que podrías repostar en una BP, Cepsa, Repsol, Shell… con matices…

Gasolineras

El mismo combustible, diferentes aditivos

La estricta normativa obliga a que el combustible tenga unas propiedades determinadas. El combustible “básico” es el mismo para todas las gasolineras, hipermercados y tradicionales. La diferencia radica en ciertos aditivos que se añaden en el depósito y el surtidor.

El mercado del hidrocarburo a nivel europeo tiene una normativa que garantiza un control muy estricto. En España la encargada, casi en exclusiva, del transporte, almacenamiento y posterior distribución de los hidrocarburos es el Grupo CLH (Compañía Logística de Hidrocarburos) que trabajan con el producto refinado de BP, Cepsa y Repsól (únicamente). Este producto (el mismo) se distribuye después a las gasolineras tradicionales y a las gasolineras de los hipermercados. Por lo tanto, sí, el combustible “básico” que llega a Carrefour es el mismo que llega a Repsol.

Maticemos. Una vez en los surtidores de cada compañía distribuidora de hidrocarburos para el cliente final llega la hora de añadir ciertos aditivos que marcan la diferencia entre una gasolinera y otra y también entre dos productos diferentes, por ejemplo un Diésel normal y un Diésel premium (cada marca tiene su denominación comercial, como ejemplo: Repsol e+ y e+10). No olvidemos que en este sentido existe bastante trabajo de investigación y desarrollo por parte de muchas compañías para mejorar la calidad de sus productos.

Probablemente la mejora sea inapreciable por el cliente final, a veces son diferencias muy sutiles que afectan a la fluidez del hidrocarburo, la eficiencia energética, la dispersión de metales, la oxidación o incluso la emisión de gases contaminantes.

Luego sí, existen diferencias. Diferencias sutiles que no tienen por que conllevar, ni tan siquiera a largo plazo, daños para el motor de un vehículo puesto que salvo errores, negligencias o estafas, todas las gasolineras deben cumplir con la estricta normativa europea y con un mínimo de calidad.

Gasolineras

Ovejas negras y errores existen en todas las familias

Los casos de caudalímetros manipulados y combustibles defectuosos son anecdóticos. Aunque existir existen no dependen de la marca, sino de la propia gasolinera en última instancia.

Raro es el año que no se producen varios casos de vehículos dañados por un combustible defectuoso. El problema, más allá de la marca que los distribuye, radica en el mantenimiento y el estado de los surtidores y los depósitos. Una manipulación adrede o un fallo pueden provocar contaminación en el producto y daños en los vehículos que han repostado. Por desgracia esto sucede. Por suerte es algo casi anecdótico para el elevado volumen de combustible que se reposta en nuestro país.

En España también se han dado casos de surtidores con caudalímetros manipulados, que de alguna forma estafaban al cliente ofreciéndole menos combustible del que habían pagado. Por suerte, esto también es anecdótico e independiente de una u otra marca de hidrocarburos.

Gasolineras

Las gasolineras de los hipermercados gozan de ventajas a la hora de obtener licencias

Para romper el monopolio existente en el año 2000 el Gobierno facilitó la instalación de gasolineras adyacentes a hipermercados garantizándoles la recalificación del terreno para tal fin.

Para entender el porqué de la expansión de las gasolineras en hipermercados hay que remontarse a los años 90. La ruptura del monopolio existente en España conllevó que rápidamente Repsol, Cepsa y BP aglutinaran casi todo el mercado del hidrocarburo en nuestro país. La sospecha de pactos para la subida de precios y demás hizo que el Gobierno vigente (en el año 2000) se las ingeniera entonces para añadir nuevos participantes en el juego y mejorar el libremercado, la oferta y la competencia. Lo cual debería redundar en beneficios para el cliente final y un mejor precio.

La solución que se tomó fue la de facilitar la instalación de gasolineras junto a hipermercados, por ejemplo, asegurando la recalificación de los terrenos adyacentes al hipermercado para construir unos surtidores. En tanto esto depende también de los ayuntamientos, su cumplimiento se ha llevado con mayor o menor éxito dependiendo de la localidad. Pero en general ha servido para facilitar la expansión de estas gasolineras de hipermercado, las clásicas de Alcampo, Carrefour, Eroski y demás.

Hoy por hoy incluso la Comisión Nacional de la Competencia sigue alertando de que aún es insuficiente y las tres grandes: Repsol, Cepsa y BP siguen aprovechando su quasi-oligopolio para aumentar sus beneficios a costa de un hidrocarburo más caro. Por otro lado estas compañías se quejan del agravio comparativo que sufren respecto a los hipemercados y sus precios tan bajos, con unos márgenes escasos y en un mercado que consideran “miserable” por el bajo margen de beneficio que produce.

Bueno… miserable. Juzguen ustedes mismos la miseria de ser de las multinacionales más importantes en nuestro país y fuera de este.

Gasolineras

El reclamo del hipermercado, siempre una ventaja

Los hipermercados reducen sus márgenes para atraer al cliente a su tienda, que es realmente la base de su negocio.

Por último, el hipermercado siempre cuenta con el reclamo añadido de su tienda y de estar normalmente adyacente a un centro comercial. Los clientes por regla general somos vagos (sí, lo somos) y nos gusta evitar tener que hacer un desplazamiento a propósito para repostar. Qué mejor idea entonces que aprovechar la compra semanal para llenar el depósito y si nos cuesta poco, pues mejor que mejor.

Las gasolineras son por tanto un reclamo añadido y una buena estrategia de marketing, puesto que se suelen compaginar con descuentos en productos alimenticios, tarjetas de fidelización y demás, para el hipermercado. De ahí que los márgenes puedan ser mas estrechos y ofrecer precios más asequibles.

Después de todo esto no voy a recomendarte repostar en una u otra gasolinera. Es más, estoy convencido de que seguirás haciéndolo como hasta ahora. Pero al menos espero que haya podido servirte para clarificar un poco más el negocio de las gasolineras en España y saber exactamente por qué existe esa diferencia tan acusada en el precio entre una gasolinera tradicional y la gasolinera de un hipermercado.

Ah! Por último. Si lo que te interesa es ahorrarte unos euros en cada repostaje lo mejor es que visites la página web del Ministerio de Industria, Energía y Turismo para encontrar las gasolineras más baratas y cercanas a tu casa.

Fuente: CLH en Wikipedia | Canalsur | El País | el Periódico de Extremadura | expansión | Tormo.com
Fotografías: Alcampo | BP | Carrefour | Repsol
En Diariomotor: Terapia de choque en una gasolinera alemana: el litro de gasolina a 9,99 €