En el fin de semana en el que cumplen 1.000 Grandes Premios, McLaren ya es plenamente consciente de que no será nada sencillo pelear por las primeras posiciones, más aún cuando las caras no eran nada felices en el momento en el que Lando Norris se despojaba del sotocasco en el box antes de tiempo, obligado a perderse gran parte de la FP2 por lo que aparentemente volvió a ser un problema de fiabilidad con la unidad de potencia. El británico pareció revivir en sus esperanzas de pelear por reeditar el título conseguido el año pasado, sin embargo, los problemas tras Miami pueden enterrar sus opciones.
Mucha mejor pinta tienen los Ferrari, de nuevo en las dos primeras posiciones, aunque en este caso fue Lewis Hamilton el que comandaba la tabla de tiempos, con apenas una décima de margen sobre un Charles Leclerc que aun así parece tener una vuelta potencial mejor que la del británico en el computo de los tres sectores. 1:13.026 para el siete veces Campeón del Mundo y buenas sensaciones para un fin de semana en el que Ferrari parece tener la vitola de principal favorito.
Al igual que ocurriera en la FP1, Max Verstappens e ha colado tercero, en este caso por delante de los dos Mercedes, comandados a su vez por George Russell, mientras que Isack Hadjar ha recuperado parte del tiempo perdido tras su accidente en la primer práctica, consiguiendo el sexto mejor registro por delante del único McLaren superviviente, el de Oscar Piastri, y de los dos Audi, los cuales siguen en la batalla y parecen opositar a ser los primeros del resto frente a Alpine y el HAAS de Oliver Bearman.
Los Williams una vez más se han colado como los primeros de la segunda mitad de la tabla de tiempos, con Sainz de nuevo 12º, pero en esta ocasión por delante de su compañero de equipo, Alex Albon. 15º iba a ser Franco Colapinto, el cual se había ido contra el muro al pasarse de frenada en la curva 1, lo que le llevó a tener un fuerte impacto en la dirección, llevándole a pasar por boxes para verificar que todo estaba bien.
Los pilotos se acercaron cada vez más a los muros, asumiendo ese riesgo intrínseco que supone rodar aquí al límite. Todo sea para ganar confianza antes de un sábado que promete ser decisivo una vez más en las calles del Principado. La gestión del tráfico y de las vueltas limpias prometen ser clave, especialmente ahora que habrá 22 monoplazas rodando juntos en la Q1.
De momento, dos sesiones y las dos con bandera roja, en esta ocasión provocada por un problema en el Cadillac de Checo Pérez, el cual tenía un conato de incendio en la rueda delantera derecha, aparentemente por algo que se podía haber colado en el conducto de refrigeración de los frenos. El mexicano se dio cuenta de la situación en la subida al primer sector, y aunque en el equipo le dijeron que intentara llevar el coche al box, Checo se dio rápidamente cuenta de que era inviable hacer toda la vuelta en esas condiciones, deteniéndose en el puesto de comisarios más cercano antes de la bajada hacia Mirabeau.








