
Cogen las palas de los aerogeneradores que llenan los vertederos y las convierten en puentes prefabricados
Las energías renovables también tienen su cara oscura. Durante años hemos celebrado, con razón, el avance de la eólica y la solar como una de las grandes respuestas frente a los combustibles fósiles y en pos de eso que denominamos como descarbonización. Pero ahora que muchos de aquellos aerogeneradores instalados hace décadas empiezan a llegar al final de su vida útil aparece una pregunta incómoda: ¿qué hacemos con unas palas gigantes





