La figura de Ayrton Senna continúa aumentando su leyenda y mito cada vez más, convirtiéndose en uno de los iconos más reconocibles de la historia de la Fórmula 1. Y, al unísono, no falta tampoco quien quiera sacar partido económico del astro brasileño, casi dieciocho años después de su fallecimiento tras el grave accidente en la curva del Tamburello en Imola, en el GP de San Marino de 1994. Un claro ejemplo podría ser la subasta de artículos personales del brasileño, como su casco y su mono de competición, que ya alcanzaron precios astronómicos.
Pero esto no deja de ser una minucia comparado con el monoplaza que aquí os presentamos. Este Toleman-Hart TH184-2 fue el primer monoplaza con el que Ayrton Senna compitió en la Fórmula 1 en su temporada de estreno, durante 1984. Al año siguiente, Senna ficharía por Lotus, donde correría tres temporadas, llegando a McLaren en 1988 y consiguiendo su primer título mundial, pero esa ya es otra historia. Ahora, se anuncia que este Toleman de Ayrton Senna saldrá a subasta el próximo 16 de Mayo en Silverstone Auctions.
Un nuevo Ferrari está listo para lanzarse a las calles del mundo. Ayer, apareció misteriosamente en el escaparate de H.R.Owen, un prestigioso distribuidor londinense de coches exclusivos. Los rumores apuntan a que se trata de una versión única del Ferrari 458 Italia construida especialmente para Eric Clapton, uno de los más famosos guitarristas de todos los tiempos. Se había rumoreado que Clapton había encargado a Ferrari un 458 Italia dotado de un motor V12, así que podríamos estar ante dicho coche.
En las imágenes vemos que se trata de un Ferrari 458 Italia por sus llantas y la forma del coche pero inmediatamente nos evoca a los años 80. Concretamente a iconos con ruedas como el fantástico Ferrari 512i Boxer Berlinetta, del que parece haber heredado un frontal más bajo calado en plástico oscuro y unas entradas de aire más discretas en su lateral. No obstante, el auténtico aire ochentero lo aporta la zaga, con pilotos simétricos y mucho mezcla de color negro y rojo.
Diariomotor es uno de los medios participantes en CAI Coche del Año en Internet BP Ultimate 2012, un premio que pretende reconocer al mejor coche según los gustos de los usuarios de internet.
La diferencia con otros premios es que se decide entre lectores como tú y jurados de webs como nosotros. La votación está repartida para que la decisión no esté en manos de unos pocos, sino que realmente sea el resultado de los gustos de lectores y creadores en internet.
Además, si votas a tus favoritos puedes ganar una de las 100 tarjetas de 40€ de gasolina. Para votar debes introducir tu nombre y tu e-mail (sólo te llegará información sobre el premio y sólo si así lo deseas) y cubrir un breve cuestionario.
Vota a tus favoritos a Coche del Año en Internet
Personalmente, no soy demasiado amigo de los coches como demostraciones tecnológicas, plagados de gadgets y electrónica por doquier. Es cierto que cada vez están más presentes en cualquier automóvil moderno, incluso en un modesto utilitario, y que nos pueden hacer la vida a bordo mucho más fácil y cómoda, pero no es menos cierto que basar el atractivo de un coche en los gadgets que incorpora como equipamiento es un arma de doble filo, puesto que este, el tecnológico, es un mercado que rápidamente evoluciona (y, por ende, se queda desfasado mucho antes que el propio automóvil).
Tampoco exageramos demasiado diciendo que la conducción pura está en peligro de extinción, y aunque sistemas electrónicos como el ESP o el ABS nos hacen la vida más segura, si buscamos una conducción sin artificios tenemos que irnos a excepciones muy concretas o a coches mínimo de hace una o dos décadas. En fin, nos guste o no, es el futuro, y la tendencia es que esto vaya a mayores, estando también el automóvil repleto de chips de silicio. Esto que traemos aquí es un buen ejemplo de la combinación del automóvil más clásico con el mundo más actual del entretenimiento y la conectividad a bordo: un Ford Mustang customizado a base de tecnología Microsoft.
El Peugeot 3008 nos enseñó por primera vez su cara en enero de 2009. Meses más tarde, en agosto de ese mismo año, se anunciaban los primeros planes del modelo que hoy nos ocupa, el Peugeot 3008 Hybrid4. Para conocer a esta propuesta híbrida en una primera toma de contacto nos hemos desplazado hasta la factoría que la marca tiene en Villaverde, Madrid, donde hemos podido conocer a fondo la propuesta de su tecnología.
Pero además de conocer al 3008 Hybrid4, en Peugeot nos han mostrado la iniciativa #innopeugeot, a través de la cual la marca busca en Twitter la presencia de los valores de la firma referentes a la innovación, la opinión del usuario sobre ello, recompensando a un afortunado con un viaje al centro de diseño de la marca en París o una cuenta en el programa de movilidad de la marca, Mu by Peugeot, con 2.000 euros para disfrutar de accesorios, bicicletas, motos y por supuesto, los coches de la marca.
La batalla por la eficiencia máxima se libra en muchos frentes. Aunque se aluden razones medioambientales, la conciencia ecológica suele ser mucho mayor si nos duele el bolsillo. En los últimos años, los coches no han hecho más que aumentar su potencia y reducir consumos. Unos han recurrido a la hibridación, otros al diésel y otros a los pequeños motores turbo de gasolina. Uno de los vehículos más eficientes del mercado es el Volkswagen Polo BlueMotion 1.2 TDI que esta semana estamos probando para vosotros.
La premisa del Volkswagen Polo BlueMotion es simple: extraer el máximo rendimiento de cada gota de combustible, sin abandonar la combustión interna y sin recurrir a mecanismos complicados. Dicho sea esto, se trata de un Volkswagen Polo estándar con mejoras aerodinámicas y mecánicas que logran que su motor 1.2 TDI de 75 CV deje el consumo medio homologado en sólo 3,4 l/100 km, emitiendo 89 g/km de CO2. En Diariomotor ya hemos probado la versión de bajo consumo del Volkswagen Golf.
En la primera parte de nuestra prueba ya os asegurábamos una verdad absoluta: el Renault Twizy nunca podrá ser el verdadero sustituto de un pequeño city car ni tampoco de un scooter. Aún así no hace falta demasiado esfuerzo para encontrar las posibles aplicaciones prácticas que se pueden extraer de un vehículo tan peculiar.
El Renault Twizy es lo suficientemente curioso como para que nos detengamos en esta segunda parte de la prueba a detallar como funcionan sus exóticas puertas, si pasaremos frío y calor a bordo, la posición del conductor y su acompañante, así como el espacio del habitáculo y en general detalles que lo diferencian de cualquier otro vehículo que hayamos probado hasta el momento.
Ya son seis los años que llevamos esperando al sucesor de uno de los deportivos más apasionantes de los últimos tiempos, el Porsche Carrera GT. Ya sabemos que su heredero emocional está de camino y que hará gala de un dispendio tecnológico nunca antes visto. La tecnología híbrida pretende dar vida al superdeportivo del Siglo XXI y en Stuttgart trabajan a destajo para que todo salga según lo previsto y no descuidar ningún aspecto de un lanzamiento que pretende hacer sombra a otras dos novedades importantes que conoceremos a lo largo de este año: los sucesores de McLaren F1 y Ferrari Enzo.
Ya nos podíamos hacer una idea de como será el Porsche 918 Spyder tras conocer el prototipo que se presentó ahora hace dos años en el Salón de Ginebra de 2010. Las últimas fotografías que nos llegan de este fantástico deportivo nos presentan una máquina que ultima sus pruebas con una precaria y poco esclarecedora carrocería semi-desnuda sobre la que se está poniendo a punto una mecánica tan arriesgada como interesante para el devenir tecnológico de la industria deportiva y de la marca de Stuttgart. Recordemos que Ferrari también ha hecho ya sus pinitos con soluciones híbridas y en concreto con sistemas de tipo KERS, una opción que aún no descartamos para el futuro Enzo.
Qué felices se las prometían en Renault cuando allá por 2001 se aventuraron a lanzar el atrevido e innovador Renault Avantime, un monovolumen con características de coupé que para muchos fue un adelantado a su tiempo. En 2002 llegaba a España, exactamente hace diez años, y tal y como llegó se fue tan sólo un año después, no sin antes reconocer públicamente el fracaso de un concepto que no logró calar en la clientela a la que estaba destinado.
Sin ir más lejos el éxito del Renault Espace durante casi dos décadas hizo que Renault se plantease el futuro de una generación de jóvenes que se habían criado al amparo de uno de los pioneros de los monovolúmenes y del concepto mini-van europeo. El error estuvo sin duda en pensar que aquellos nuevos conductores se decantarían por un gigantesco y espacioso monovolumen de tres puertas que a fin de cuentas no era ni mucho menos tan deportivo como un coupé, ni tan práctico como un Espace.
El Mercedes GLK nacía allá por 2008 como la respuesta de Stuttgart ante la presión de sus rivales y competidores, y por supuesto la demanda de la clientela, de vehículos todocamino de lujo y dimensiones compactas. No hay duda de que el GLK ha encontrado en el mercado norteamericano uno de sus particulares feudos. Precisamente será en Nueva York donde se destapará un oportuno lavado de cara que revisará muy ligeramente su estética, que de siempre fue conservadora, y hará efectiva la actualización de la gama de motores (que ya se estrenaron en Europa) en Estados Unidos.
Las defensas del Mercedes GLK han recibido un nuevo diseño más agresivo, que afecta ligeramente a la parrilla y a la posición de la fila de LED que ejerce la función de la iluminación diurna donde habitualmente se encuentran los faros antiniebla. En definitiva no parece que Mercedes-Benz haya asumido excesivos riesgos en este sentido puesto que los cambios son bastante discretos hasta el punto de poder pasar desapercibidos con facilidad.
Cuando uno ve una película en la que automóviles de ciencia-ficción son protagonistas, siempre se pregunta qué sería de esos mismos coches en la vida real, si se concretasen todas las ideas que muestran en la gran pantalla y se hiciesen realidad hasta el último tornillo. Porque, obviamente, aunque esos mismos coches existan físicamente otra cosa es que sean capaces de hacer lo mismo que en películas con muchos efectos especiales y ordenador de por medio.
Precisamente Batman ha sido siempre uno de los héroes de cómic mejor servidos automovilísticamente hablando, y en sus apariciones en pantalla, ya fuese en televisión o en cine, sus coches eran impactantes. ¿Y si enfrentamos a dos de los batmóviles más emblemáticos? Aquí los tenemos, cara a cara, en una curiosa prueba de aceleración: el batmóvil de la serie de televisión de los sesenta, creado por George Barris en 1966, contra el batmóvil de la película “Batman” de Tim Burton, que data de 1989.