1934 Ford Roadster “Sweet Sixteen”, el Veyron de los hot rods

( @sergioalvarez88 ) el

Los motores de 16 cilindros son auténticas obras de arte. O bien los encontramos en clásicos de altos vuelos con carrozados especiales, o bien los encontramos en superdeportivos exóticos y muy caros. Lo que ya no es tan común es encontrar un motor V16 en un Ford Roadster de 1934. Y es la idea que ha materializado el estadounidense Jack Bowser a la hora de crear el J.B. Formon Special, un hot rod exótico con potencia para dar y regalar que algunos ya han bautizado como “Sweet Sixteen“.

La idea para su creación vino inspirada por una lectura a antiguas revistas de hot-rodding, donde Bowser descubrió que en los años 40 los hermanos Hal y Bill Ulrich transplantaron un ocho cilindros en línea de origen Duesenberg en un Ford Roadster. Jack quiso que su coche fuese más especial y decidió instalar bajo su capó un gigantesco motor V16 de 8.1 litros de cilindrada procedente de un Marmon Sixteen, una berlina de lujo de la que apenas se construyeron 400 unidades a principios de los años 30.

1934 Ford Roadster
1934 Ford Roadster

Marmon Motor Company quebró en 1933 por causa de la Gran Depresión, pero su motor V16 que se había empezado a desarrollar en 1927 estaba muy adelantado a su tiempo. Estaba construido íntegramente en aluminio y fue uno de los pioneros en emplear dicha configuración, precedido por el Cadillac V-16, que curiosamente diseñó un ingeniero que solía trabajar para Marmon. Marmon Motor Company también fue el primer fabricante de coches en instalar el retrovisor interior que hoy resulta imprescindible en cualquier coche.

El motor del Marmon se ha acoplado al Ford Roadster, que ahora tiene una batalla 380 mm más larga para poder acomodar al motor. El propulsor ha sido modernizado, con la ayuda de Bob McKee se ha fabricado un nuevo sistema de inyección electrónica de combustible y se ha reforzado el bloque. Su potencia original era de 200 CV, pero ahora pasan al suelo 410 CV a 3.500 rpm, que van acompañados de un par motor de 1.560 Nm. Me parece una cifra gigantesca, y me extraña semejante valor en un atmosférico.

1934 Ford Roadster

Sin embargo, ninguna de las fuentes habla de sobrealimentación, y en las fotos del motor no aparece ningún mecanismo que lo indique. La potencia pasa a las ruedas traseras a través de la caja de cambios manual de un Dodge Viper y unas ruedas de radios al estilo clásico, con embellecedores Marmon originales. Un detalle curioso es que cada bancada de cilindros tiene sólamente cinco colectores de escape debido a una atípica disposición siamesa de los mismos. En esta foto se ve perfectamente.

El coche tiene ahora tanta electrónica como un coche moderno y su dueño ha instalado un sistema de navegación con pantalla táctil y un equipo de música de calidad. También ha tapizado el interior con colores similares a los de la carrocería. Dos detalles finales, el volante tiene un reloj Bulova Accutron en el centro del volante y la velocidad máxima del J.B. Formon Special es de 320 km/h en sexta marcha con un diferencial trasero Ford. No lo parece, pero es un vehículo serio a más no poder.

1934 Ford Roadster
1934 Ford Roadster

Vía: Hooniverse
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