El mundo del drifting siempre me ha parecido apasionante. Vehículos configurados únicamente con el objetivo de quemar rueda de manera artística, si se me permite la licencia. Jugando con la pérdida total de control, en el límite del agarre físico, hay pilotos que hacen auténticas virguerías con sus deportivos japoneses anabolizados. Lo que desconocía es …















