Un coche de stock es un coche nuevo, almacenado por el concesionario para su venta. Es por lo tanto un coche que no requiere pedido a fábrica, pero que está sujeto a muy pocas posibilidades de configuración o personalización. Pero vayamos por partes. Estos días nos hacíamos eco de una noticia que, sin duda, es importante conocer si estamos interesados en comprar un coche nuevo. En septiembre entrará en vigor el nuevo protocolo de homologación WLTP, más realista, con cifras de consumo y emisiones más próximas a la realidad. De alguna forma estamos ante una noticia que ha de beneficiar al cliente, pero que también dará quebraderos de cabeza a marcas y concesionarios. De hecho, entre 80.000 y 100.000 coches de stock deben liquidarse antes de septiembre (ver noticia de stock de coches en concesionarios y WLTP). Y eso solo puede significar una cosa, habrá ofertas más que interesantes en las próximas semanas, tal y como os contábamos en otro artículo estos días (¿por qué es un buen momento para comprar un coche nuevo?). Ahora bien, ¿qué es un coche de stock?
¿Qué es un coche de stock?
Los coches de stock son una parte fundamental del negocio de venta de coches nuevos, especialmente en ciertos modelos de volumen, y para ciertas marcas. Como decíamos al principio, un coche de stock es un coche nuevo, que no ha sido matriculado, ni utilizado. Las marcas y los concesionarios hacen pedidos a fábrica, generalmente atendiendo a una configuración y especificaciones populares, muy demandados por sus clientes. El problema, como ya te habrás podido imaginar, está en que el cliente que escoja un coche de stock tendrá que adaptarse a la configuración del coche, o los coches, disponibles, no pudiendo elegir otros colores, otras líneas de acabado, y otras muchas opciones, con la salvedad de algún extra, por ejemplo las llantas, que en ocasiones sí puede configurarse posteriormente.
La ventaja de los coches de stock también es evidente. Si decides adquirir un coche de stock no tendrás que esperar el proceso de pedido a fábrica, entrar en la lista de espera – que en ocasiones se alarga durante meses – e incluso facilita negociar con el concesionario, o conseguir unas condiciones más ventajosas en la compra. El tiempo de espera para la entrega de un coche de stock puede reducirse incluso a unos días, al tiempo que requiera la preparación del coche para la entrega, su traslado, y la tramitación de gestiones como su documentación, o la financiación de la compra.
¿En qué beneficia al comprador un coche de stock?
Como decíamos hay dos beneficios claros, el de acortar el tiempo de entrega, y recibir el coche casi de inmediato, que es realmente importante, y el de tener mayor capacidad de negociación con el concesionario. Hemos de ser conscientes de que los márgenes en la venta de coches son más reducidos de lo que podríamos imaginar, por una transacción que normalmente supone una o varias decenas de miles de euros (ver artículo: ¿cuánto gana un concesionario con la venta de un coche?). De manera que por adquirir un coche de stock no deberíamos esperar grandes chollos, descuentos enormes, pero sí capacidad para negociar un extra determinado – que se pueda incluir a posteriori – o incluir algunos accesorios o elementos como unas llantas. El mayor beneficio del coche de stock, insistimos, es el de comprar un coche y recibirlo casi de inmediato, en unos días.
Los concesionarios de una misma marca cuentan con bases de datos comunes, que sirven para intercambiar los stocks de coches que almacenan. Cuando un concesionario propone una configuración determinada de coche, de equipamiento, acabados, y color, generalmente lo hace para aprovechar esos coches de stock. Un cliente bien asesorado, también debería preguntar por este tipo de coches en su concesionario, siempre entendiendo que, como decíamos anteriormente, que un coche de stock no va a garantizarle un gran descuento, sino una rapidez en la entrega. En modelos con largas listas de espera siempre es recomendable consultar por los stocks. Aunque un coche que acumula varios meses de lista de espera en pedidos a fábrica es muy probable que no tenga unidades en stock.
Por último, y para completar lo dicho anteriormente, hay que tener en cuenta que la variedad y abundancia de coches de stock generalmente se limita a marcas, coches, y configuraciones de volumen, muy populares. Y también que en los últimos años los stock han perdido peso e importancia. Y lo han perdido porque el proceso de pedido a fábrica, producción y transporte del coche es cada vez más rápido. Pero, sobre todo, porque el mercado de coches nuevos en España ahora goza de modelos más variados, y sobre todo productos en los que la personalización es cada vez más importante.
Sobre los 100.000 coches que han de liquidar los concesionarios
Estos días conocíamos que, según GANVAM, los concesionarios españoles tienen que liquidar entre 80.000 y 100.000 coches de stock, que fueron homologados para el antiguo ciclo NEDC, y no para el WLTP que entrará en vigor en septiembre. Algunos de esos coches aún podrán matricularse después de septiembre, pero muy pocos, por un pequeño resquicio que deja la nueva norma para que una pequeña parte de las ventas de una marca, hasta el año que viene, puedan ser de coches nuevos anteriores a la entrada en vigor del WLTP. Por otro lado, muchos de los coches nuevos de stock que no se vendan antes de septiembre, acabarán matriculándose, y vendiéndose por un precio aún más ventajoso, como kilómetro cero.
¿Y cómo podremos identificar una oferta? Los stocks más importantes es posible que se liquiden mediante ofertas, anunciadas por la marca, que propondrán estos días descuentos superiores a los que hemos visto habitualmente, y como los que seguimos en Diariomotor y ¿Qué coche me compro? En ocasiones, las ofertas más importantes serán las que directamente propongan los concesionarios, a la hora de ofrecer coches de stock a sus clientes. Y es muy probable que esas ofertas beneficien, sobre todo, a coches populares, de marcas generalistas, y diésel, que con el descenso de las ventas acumulan un stock importante, y una demanda cada vez más baja.
Aunque no es un ejemplo propiamente dicho del caso de los coches de stock acumulados por no cumplir con el WLTP, el de las ofertas del Nissan Pulsar (desde 10.450 euros), que conocíamos estos días, sí es un ejemplo apropiado de cómo un coche puede acabar con unos precios muy ajustados, y diríamos que cerca de ser un chollo, para acabar con la acumulación de coches en stock. El Nissan Pulsar ha dejado de fabricarse, por diferentes razones, entre las que puede estar la nueva homologación WLTP, pero sobre todo un bajo rendimiento comercial. Y a modo de liquidación, Nissan ha estado ofreciendo estos días este modelo con un precio muy inferior a lo que cabría esperar de un coche compacto, con gran maletero, y unas plazas traseras espaciosas, un precio para un segmento C inferior al de la mayoría de coches del segmento B.
Más información y ofertas en ¿Qué coche me compro?










