4 consejos para que tu batería no te deje tirado en invierno

 |  @ClaveroD  | 

Llega el invierno, y con él el temido descenso de las temperaturas que nos obliga a revisar nuestro coche de cara evitar cualquier avería o contratiempo. Son muchas las cosas que debemos revisar en nuestro automóvil con la llegada del frío, pero una de los más importantes es revisar nuestra batería y con ella el correcto estado de la instalación eléctrica de nuestro coche. Para muestra de la importancia de revisar nuestra batería solo un dato, y es que en invierno, casi un 25% de las averías en carretera están relacionadas con fallos de batería.

1* ¿Por qué sufre la batería más en invierno?

El invierno nos obliga a gastar más y saca a relucir todas las imperfecciones de la instalación eléctrica

Con la bajada de temperaturas y la mayor presencia de humedad no sólo la batería se resiente al ver alteradas las propiedades de su composición, especialmente las que emplean ácido, sino que las instalaciones eléctricas sacan a relucir sus derivaciones y malos contactos. Esto quiere decir que una misma instalación, con sus más que probables fallos y parásitos presentes durante todo el año, sufra más en invierno al ver incrementadas esas fugas de corriente o aumento de la resistencia.

A todo esto hay que sumar el mayor consumo que demandamos en la época con peor climatología y menos horas de luz, lo cual ya nos está obligando a emplear durante más tiempo y de forma más exigente el funcionamiento del sistema eléctrico para alumbrado, limpiaparabrisas o sistemas antivaho. Pero el verdadero problema en tanto al consumo lo encontramos en la propia mecánica, pues el proceso de arranque necesita de una mayor cantidad de corriente para vencer la resistencia de los materiales y fluidos y hacer uso de calentadores de cámaras de combustión, combustible o sistema de refrigeración según el caso. En invierno nos cuesta muchos más amperios no sólo arrancar el motor, sino conseguir que éste llegue a su temperatura de servicio.

Pero todavía falta por conocer uno de los aspectos más olvidados a la hora de entender por qué agotamos nuestra batería en invierno. En estas épocas usamos mucho más el coche, y sobre todo lo usamos para trayectos que no permiten que la batería se reponga de los arranques en frío, obligando al acumulador a vaciar su carga casi hasta agotarse.

2* Análisis del estado de nuestra batería

Un multímetro será nuestro mejor aliado para saber cómo está nuestra batería

Comprobar el estado de una batería moderna es relativamente sencillo, si tienes acceso a ella claro. Uno de los primeros consejos que os voy a dar es investigar qué talleres ofrecen la inspección de batería y sistema eléctrico de forma gratuita. Aprovechando estas visitas a nuestro taller de confianza podemos conocer el verdadero estado de nuestra batería, pues serán ellos los que cuenten con las herramientas más fiables para hacerlo.

Pero aún así, vamos a intentar conocer el estado de nuestra batería por nosotros mismos. Lo primero que debemos hacer es asegurarnos de que los bornes de la batería están correctamente apretados y no presentan depósitos, de no ser así, estamos ante un claro síntoma de deterioro que está elevando el estrés de la instalación eléctrica y el consumo. Asegurado el estado óptimo de las conexiones cogeremos un multímetro con el que poder medir tensión en corriente continua. Es muy recomendable emplear medidores fiables, por lo que no os recomiendo hacer uso de multímetros baratos para estas labores ya que buscamos la mayor precisión.

Con todos los consumidores apagados y respetando la polaridad de la batería y el medidor (positivo-cable rojo y negativo-cable negro), procedemos a medir la caída de tensión de la batería. La medida que buscamos es un valor superior a los 12,1 o 12,2 voltios para garantizar la salud de la batería. Un valor por debajo de esa medida nos indica que la batería está descargada o que cuenta con algún fallo que impide carga. Si detectamos valores bajos de tensión en nuestra batería, no merece la pena apurar, cambiar tu batería con antelación no sólo te puede ahorrar tiempo, sino también dinero.

El alternador y su salud es uno de los elementos que también debemos revisar. Su verificación es más compleja, aunque con el mismo multímetro y con el motor en marcha podemos obtener una referencia de la tensión de la instalación en valores de 13 a 14 voltios en corriente continua y sin parásitos en la señal. La aparición de fluctuaciones en el suministro eléctrico como un ralenti inestable, variación de intensidad en la iluminación o fallos periódicos de sensores pueden ser un primer aviso de que alternador no está rectificando la corriente eléctrica generada para su conversión AC/DC.

3* Cómo cuidar mi batería para que soporte un invierno más

El sentido común nos ayudará a conservar nuestra batería. Si la usas más es lógico tener que esperar más a qué se recargue

Lo primero que debemos hacer es asegurarnos de que las conexiones estén bien fijadas e inspeccionar que no existan signos de corrosión. Este paso garantiza que tu batería alcance el máximo de si vida útil. Aquellas baterías que además cuentan con posibilidad de mantenimiento, requieren de la adición periódica de agua destilada en sus vasos para mantener en forma su solución química interior. Este paso requiere de medidas excepcionales de protección como gafas o guantes, y es que estamos trabajando con ácido y nunca existe el riesgo cero a la hora de manipular este tipo de elementos del automóvil. Si no estás seguro para realizar el proceso, lo mejor es acudir a un taller especializado.

Pero existe un factor que seguro mantendrá tu batería en buen estado por más tiempo: el sentido común. Ahora usamos más el coche porque la climatología adversa nos invita a ello, por este motivo tenemos que ser conscientes de que nuestro coche consume más combustible al igual que más energía eléctrica. De este modo debemos tener en cuenta que nuestra batería está sujeta a mayor demanda de energía y necesita de más tiempo para recargarse, por lo que más vale evitar esos pequeños trayectos donde la batería no puede ser recargada o, por lo menos, asegurarnos de que realizaremos un trayecto periódico que permita a la batería recargarse hasta su punto máximo.

4* Si te quedaste sin batería, no hagas nada de esto

Déjate de experimentos, lo barato sale caro

Si llegas tarde a esta entrada, has apurado tu baterías más de la cuenta o simplemente has sido víctima de la mala suerte, te recomendamos algunas acciones a evitar para no causar un mal mayor.

No intentes cargar la batería por ti mismo. Muchas veces lo barato sale caro y la idea de recargar una batería descargada con un transformador de 230/12 voltios es atractiva. Evita esta solución pues puedes estar corriendo el riesgo de que tu batería explote. No sabemos por qué se ha descargado la batería, por lo que huye de inventos o soluciones mágicas.

No uses cables o arrancadores sin consultar al fabricante. La electrónica es la que manda en cualquier coche relativamente moderno, y por eso hay que tener especial cuidado cuando introducimos elementos externos que alteren los valores de tensión e intensidad a los que trabajan los componentes de nuestro coche. La amplia mayoría de fabricantes especifica en sus manuales si sus modelos son compatible con el uso de cables o arrancadores y dónde conectarlos. Pagar por una batería nueva sale caro, reparar una avería por cortocircuito en un coche mucho más.

No compres cualquier batería. Cada fabricante diseña la instalación eléctrica teniendo en cuenta el consumo eléctrico de todo el vehículo, por ello nunca te dejes guiar por ofertas o baterías genéricas que valen para cualquier coche. Tu coche necesita un determinado modelo de batería que se corresponde con su capacidad en Ah y su valor de máxima intensidad, una batería que supere esos números no será un problema, pero una batería inferior es sinónimo de problemas.

En Diariomotor:

Lee a continuación: 4 averías que puedes provocar al pasar los resaltos demasiado rápido