
Seis países se rebelan contra la prohibición europea de coches diésel y gasolina
No había otra salida. El diésel, la gasolina, incluso los híbridos, tienen los días contados. El futuro necesariamente debía ser eléctrico y la Unión Europea había puesto en marcha toda la maquinaria para conseguirlo. Durante años, Bruselas ha defendido una hoja de ruta que conducía indefectiblemente hacia el coche eléctrico como única solución para alcanzar la neutralidad climática. Sin embargo, algo está cambiando en Europa.








