
Así era el 2.0 SDI, el último diésel atmosférico de Volkswagen, y su último motor eterno
Suele decirse que ya no se hacen motores como los de antes, aludiendo a la mayor durabilidad y fiabilidad percibida de los propulsores de antaño. Si centramos el foco en los motores diésel, esa percepción puede tener que ver con el advenimiento de la sobrealimentación y los sistemas anticontaminación modernos, con evidentes beneficios prestacionales y medioambientales, pero un mayor mantenimiento como contraparte. Con todo, aun estás a tiem








