
Se llama Ehra y no es un Porsche 911, pero sí lo más purista y analógico que puedes comprar con el motor descolgado del eje trasero
Si te gustan los coches es posible que el nombre de Ruf te sea familiar. Aunque nació como taller mecánico antes de la Segunda Guerra Mundial y tras el conflicto se dedicó a producir autobuses, Alois Ruf, hijo del fundador, siempre quiso fabricar coches deportivos. Desde los años setenta, con bases Porsche, ha creado algunos de los deportivos más deseados del planeta. No es un preparador, es un fabricante de propio derecho - similar a Alpina








