
Del Bugatti Veyron al coche familiar: el problema de neumáticos ya tiene solución
Uno nació para demostrar que un coche de calle podía superar los 400 km/h. El otro era un enorme monovolumen pensado para viajar en familia, con siete personas, equipaje y niños en las plazas traseras. El Bugatti Veyron y el Honda Odyssey difícilmente podrían ser más distintos. Y, sin embargo, durante unos años compartieron una tecnología que terminó convirtiéndose en un quebradero de cabeza para sus propietarios. Se llamaba Michelin








