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5 ingeniosas formas de cargar el coche eléctrico en la calle que te harán cambiar de opinión en tu próxima compra

Elena Sanz Bartolomé | 28 Dic 2021
Cargar Coche Electrico Calle  04
Cargar Coche Electrico Calle  04

En España tenemos menos de 15.000 puntos de carga públicos para coches eléctricos: una cifra insuficiente para crear una red que garantice el suministro energético a estos modelos. Para solucionarlo, el Gobierno inyectará 525 millones de euros para crear una infraestructura de 100.000 puntos antes 2023. ¿Y si no hiciera falta reducir todo a estaciones públicas? ¿Y si fuera posible ampliar ese abanico? Lo es: existen cinco formas de cargar el coche eléctrico en la calle que te harán cambiar de opinión cuando vayas a cambiar de vehículo.

Son varias las empresas que ya ofrecen soluciones con las que abordan la carga urbana de diferentes y originales maneras. El objetivo no es otro que reducir la ansiedad que la autonomía genera, sobre todo, en los conductores de coches eléctricos que dependen, mayormente, de la infraestructura pública. Y sus opciones van desde un robot hasta el aprovechamiento del mobiliario urbano pasando por recargas a domicilio.

1. Una recarga con chófer

Esta es la propuesta que Zumocharge hace a aquellos que no tienen tiempo de buscar un punto de carga: recogerá tu coche eléctrico en la dirección que indiques, lo llevará a un cargador cercano, pondrá a punto la batería y te lo devolverá con, al menos, un 80%. Y todo esto a cambio de una tarifa fija: para que ésta no sea muy elevada evitarán el uso de cargas rápidas. Eso sí, el dueño tiene que sentirse cómodo con la idea de que un extraño conduzca su coche.

2. Un canal de cables

Evidentemente, la solución más barata para utilizar electricidad doméstica, pero ¿qué pasa si no tienes garaje propio o vives de alquiler? En Oxford han dado vida a un proyecto piloto basado en un canal de cables. O lo que es lo mismo: pequeñas zanjas revestidas de metal que atraviesa el pavimento hasta el borde de la acera permitiendo que el cable llega desde una casa hasta el coche sin peligro de tropiezo para los peatones. El principal inconveniente es que no tenemos asegurado el sitio para aparcar el vehículo cerca de cada vivienda.

3. El robot de Volkswagen

Hace un par de años la marca alemana concibió a Beep Boop, un robot que soluciona los problemas de carga en la calle. A través de una aplicación o mediante el sistema Car-to-X, el robot autónomo elegirá un módulo de carga y se dirigirá hasta el coche eléctrico que necesita recuperar sus baterías: si dos o más, conectará varias unidades. Hasta ahora no han surgido planes de producción, pero viendo el auge de los robots… no es imposible imaginarlo.

4. Farolas y bolardos

Los cargadores de 5.5 kW no son los más rápidos (un coche con una batería de 85 kWh tardaría 15 horas en recuperar su capacidad), pero integrarlos en las farolas o en los bolardos es una buena solución para ampliar la red de carga callejera. Esta es la idea que ha puesto sobre la mesa Ubitricity mientras que Rolec ha ido un paso más allá con farolas que tienen integrado un cargador de 7.2 kW integrado. Otra alternativa, parecida a esta de la que ya os hemos hablado, pasa por instalar cargadores emergentes en la acera como los de la empresa Urban Electric.

5. Recarga a domicilio

¿Imaginas que un repartidor a domicilio te trae la comida, un paquete… y una estación de carga? Esta es la solución de la start-up checa Nimbee: el conductor pide un cargador y uno de sus trabajadores lo envía hasta el lugar donde está el coche eléctrico. Su tecnología está basada en una batería cuya capacidad es de 42 kWh: cifra suficiente para que los modelos recuperen hasta 200 kilómetros de autonomía.