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¿Solo las renovables son intermitentes? Dos centrales nucleares se caen y es necesario usar los respaldos

El 20 de septiembre la operación del sistema eléctrico en España se enfrentó a un reto, ya que dos de los siete reactores nucleares tuvieron un incidente que provocó una parada no programada y tuvo que ser equilibrada por el operador. Iberdrola, propietaria de la central nuclear de Cofrentes, siguió el procedimiento establecido para notificar al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) la parada no programada del reactor, que afortunadamente no causó daños a los trabajadores, al público ni al medio ambiente.

Este incidente, sin embargo, suscita preocupación sobre la fiabilidad y funcionalidad de las centrales nucleares y subraya la necesidad de una vigilancia continua, mantenimiento e inversiones en infraestructuras energéticas para garantizar la seguridad de las mismas.

Las causas de la caída de las centrales nucleares

El reactor nuclear de la central de Cofrentes (Valencia) experimentó esta parada debido al fallo de una tarjeta electrónica del sistema principal de control de flujo de agua de alimentación. Este incidente provocó un flujo transitorio en el sistema de agua de alimentación y un alto nivel en el drenaje de los separadores de humedad, lo que finalmente llevó a la parada de la turbina principal.

De acuerdo con el diseño de la central, el sistema de protección del reactor se activó automáticamente, evitando cualquier daño que pudiera afectar a los trabajadores de la central, así como a la comunidad subyacente. Por fortuna, todos los sistemas de seguridad de la central funcionaron correctamente durante la parada no programada.

Apenas unas horas más tarde, el mismo día, la central nuclear Vandellós II notificó al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) una parada automática de la central provocada por un incidente en la red eléctrica exterior a la central. El incidente afectó al funcionamiento del generador principal y provocó la parada automática de la turbina y del reactor. No obstante, los sistemas de seguridad funcionaron según lo previsto para garantizar la estabilidad de la central. Esta anomalía, al igual que la ocurrida en la central nuclear Cofrentes (Valencia), no tuvo consecuencias para los trabajadores ni para el medio ambiente. La central volverá a sincronizarse con la red eléctrica una vez resueltos los problemas detectados.

Haciendo frente a la inesperada situación

Para hacer frente a la situación creada por la caída de dos centrales nucleares en España, las cuales generaron una reducción de la generación eléctrica de unos 2.000 MW, el operador del sistema puede encender otras centrales cercanas, sobre todo de ciclo combinado, como respaldo.

Otra solución es activar el servicio de respuesta activa a la demanda, que desconecta temporalmente las centrales industriales de alto consumo eléctrico. Sin embargo, este servicio solo se ha utilizado una vez en el pasado. Por el momento, no hay constancia de una nueva activación del servicio de gestión de la demanda.

Más información: elperiodicodelaenergia.com

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