Europa prohibirá el diésel y la gasolina en 2035... a pesar de que faltan 6,8 millones de cargadores para los eléctricos

 | 

A partir de 2035, en la Unión Europea no se podrán vender vehículos nuevos impulsados por motores de gasolina o diésel: sólo estarán permitidos aquellos cuyas emisiones sean cero. O lo que es lo mismo: los coches eléctricos, que irán aumentando su presencia en las carreteras españolas y europeas. El problema es que en Europa falta infraestructura: concretamente 6,8 millones de cargadores.

Así lo ha desvelado un estudio realizado por la Association des Constructeurs Européens d'Automobiles, ACEA (la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles). La UE no está preparada para esa electrificación: en algunos países las estaciones de carga apenas superan las 50 unidades y, además, la mitad de todos los puntos disponibles están en Países Bajos y Alemania.

6,8 millones de cargadores

Aunque la cantidad de puntos de recarga en Europa ha aumentado considerablemente en los últimos cinco años, según ACEA, el total actual (307.000) está muy por debajo de la demanda. Antes de reducir al 100% las emisiones en 2035, la UE ha marcado un objetivo intermedio: en 2030, ese decrecimiento debe ser del 55%. Para lograrlo, tendrían que estar disponibles en todo el continente alrededor de 6,8 millones de estaciones. Esto significa que deben producirse un aumento de más de 22 veces en ocho años.

Países Bajos y Alemania

Al analizar los puntos de recarga para coches eléctricos que existen en Europa, ACEA descubrió que alrededor del 50% se concentran en dos países que representan menos del 10% del área total de la UE: Países Bajos con casi el 30% del total y Alemania con el 19,4% de todas las estaciones de recarga. El resto, por lo tanto, está repartido en los otros 25 países, que suponen el 90% de la zona que ocupa la Unión Europea.

Diferencias entre países

El informe evidencia, por otro lado, que, en cuestión de electromovilidad, la brecha entre los países en la parte superior e inferior de la clasificación es enorme. En los Países Bajos hay casi 1.600 veces más puntos de recarga que en el estado con menos infraestructura: Chipre sólo tiene 57 estaciones. De hecho, los holandeses tienen tantos puntos de recarga como 23 Estados miembro juntos.

Los cinco países con menos puntos de recarga son, además de Chipre, Malta (98), Lituania (207), Estonia (385) y Letonia (420). Estados del sureste de Europa como Eslovaquia, Eslovenia y Grecia, también están muy por detrás.

En términos de distribución de infraestructura también existe una clara división entre los países de Europa Central y del Este, por un lado, y los países de Europa Occidental por el otro: un país como Rumanía, cuya extensión es unas seis veces el tamaño de Países Bajos, acumula dentro de sus fronteras el 0,4% de todos los puntos de recarga de la UE.

Reglamentos en todos los países

Un panorama para el que hay soluciones. Eric-Mark Huitema, director general de ACEA, cree que Europa necesita unos AFIR “sólidos y armonizados en todos los Estados miembro”. ¿Qué es un AFIR? El reglamento que regula la infraestructura de combustibles alternativos: entró en vigor en julio de 2021 tiene como objetivo acelerar y estandarizar el desarrollo de la infraestructura de carga en toda la UE.

O lo que es lo mismo: crear una red de recarga transfronteriza para que los conductores de coches eléctricos puedan conectarse en cualquier punto de Europa sin problema alguno. El problema es que, hasta ahora, todavía no es seguro que los propietarios de este tipo de vehículos puedan acceder fácilmente a las estaciones de carga locales.