Si tanto éxito tienen las conversiones y las furgonetas de tipo camper en Europa es porque, de alguna manera, son el punto de convergencia entre la conducción por placer, sin punto fijo ni destino obligatorio, y la calidez del hogar. Y si hay alguna camper en la que el que escribe estas líneas querría verse escapándose un fin de semana o cruzando Europa en vacaciones, esa sería la Sierra de Camper Dreamin.
En Diariomotor, con anterioridad, hemos hablado de Camper Dremin, y lo hicimos para dar a conocer una de sus últimas creaciones, la Camper Dremin Brecon. En este caso, sin embargo, queremos poner el foco en la que despierta un deseo de compra más profundo en un servidor. Se llama Camper Dremin Sierra y es una camper diseñada sobre la misma furgoneta que la Brecon, una Volkswagen Crafter.
Al igual que sucede con la Brecon y con todas y cada una de las creaciones de Camper Dremin, la Sierra hace gala de un diseño interior en el que la empresa deja clara la calidad de sus trabajos, que es palpable incluso en una mera galería de imágenes, en la que queda patente que saben hacer como pocos en el mundo, un diseño tan moderno como acogedor e, incluso, con toques rústicos gracias a la presencia de madera por todos lados.
El interior, en general, apuesta claramente por un estilo natural y contemporáneo. Aquí oredomina una estética limpia y ordenada gracias a un mobiliario de líneas rectas, con la ausencia total de estridencias y una clara prioridad por la habitabilidad.
La madera vista tanto en el techo, como en los laterales y los propios muebles, así como en la estructura de la cama, aporta calidez y esa sensación de refugio, mientras que los paneles lisos y bien ajustados transmiten una ejecución artesanal pero moderna.
Todo esto se refuerza, además, con una gran elección de colores, que se construye sobre verdes mate de inspiración natural, combinados con maderas claras de veta marcada y textiles en beige y tonos crudo. El suelo en gris cálido y la iluminación LED de tono cálido rematan un ambiente equilibrado, luminoso y muy coherente, que huye del blanco clínico típico de muchas campers.
Sin embargo, lo que llama la atención a un servidor de la Sierra sobre la Brecon, es que en la primera la sensación de estar en el propio hogar se lleva al extremo gracias a la presencia de una pequeña chimenea, así que la sensación de refugio que destacábamos se ve acrecentada por la calidez que sólo el fuego de una chimenea puede transmitir.
A nivel técnico, esta camper integra un sistema eléctrico completo que funciona en torno a una batería de litio de 230 Ah, una panel solar de 200 W y un inversor MultiPlus de 500 W. Todo ello para tener a disposición del usuario una toma exterior, carga B2B y varias tomas USB, USB-C y enchufes de 230 V. El sistema de agua combina depósitos de aguas limpias y grises instalados en los bajos, vaciado eléctrico y producción de agua caliente mediante LPG, con grifo extraíble de agua fría y caliente.
El confort queda en manos de un sistema de calefacción a gas, un aislamiento multicapa pensado para climas extremos y una cocina completa con encimera de roble macizo, nevera de compresor de 12 V, fregadero, cocina de dos fuegos y bastante espacio de almacenamiento, incluido despensa extraíble según configuración. La ducha no es de serie: forma parte de un paquete opcional de pago que añade cabina independiente con plato de fibra, agua caliente y fría, ventilación específica y salida de calefacción para un uso cómodo durante todo el año.
No se trata, sin embargo y para acabar, de una conversión económica. La empresa concreta que para furgonetas como la Peugeot Jumper o FIAT Ducato, oscila entre las 27.500 y 32.500 libras, que equivale a una horquilla de 31.500 y 37.200 euros, dependiendo de la longitud de la carrocería y de si se equipa el sistema de ducha o no.







