¿Es buena idea comprar un coche diésel de segunda mano en estos momentos?

 |  @sergioalvarez88  | 

En España se venden cada año dos coches de segunda mano por cada coche nuevo. Un mercado de en torno a 2,5 millones de coches, desde “trastos” de menos de 1.000 euros hasta coches con apenas unos cientos de kilómetros y precios cercanos a sus tarifas oficiales. Es muy probable que pronto te vayas a comprar un coche de segunda mano, o en un futuro tengas que tomar dicha decisión de compra. Y seguro que estás dudando, ¿merece la pena comprarme un coche diésel de segunda mano? En este artículo trataremos de ayudarte en esta decisión, recomendándote qué coche de segunda mano es el que más te conviene.

¿Por qué sí sería una buena idea?

Aunque en estos momentos el punto de mira de la opinión pública está sobre el diésel y nubes negras se ciernen sobre su futuro – entre las que se cuentan un posible aumento de la fiscalidad y restricciones a la circulación – la realidad es que sigue siendo una opción muy válida para muchos conductores. Me gusta predicar con el ejemplo en estos casos: hace apenas dos meses me he comprado un coche diésel de segunda mano. El principal motivo que me ha llevado a tomar esta decisión ha sido el elevado número de kilómetros que yo y mi pareja hacemos anualmente: rondamos los 25.000 kilómetros anuales.

En viajes largos y circulación por carretera los sistemas anticontaminación de un motor diésel funcionan en su escenario óptimo. Buenos consumos y durabilidad asegurados.

Cinco razones por las que el diésel no “tiene los días contados”

En estos momentos el litro de gasóleo sigue siendo más barato que el de gasolina, y el consumo de un coche de gasolina equivalente sería unos 2 l/100 km superior. Económicamente, era la decisión más sensata. Y es una decisión sensata si además el grueso de los kilómetros se hacen por autovías, autopistas y carreteras secundarias. Viajes largos en los que el motor diésel gira a un ritmo más o menos constante, en los que sus sistemas anticontaminación no sufren y funcionan de forma óptima. Los recorridos cortos y la circulación urbana son los enemigos de un diésel moderno, su EGR y su filtro de partículas.

Soy consciente de que un motor diésel moderno es una máquina muy compleja. Mi coche es un Euro 4, y como tal cuenta con filtro de partículas. Además, tiene un turbocompresor de geometría variable y una válvula de recirculación de gases controlada por la centralita. Es un motor complejo, que requiere ser mantenido con mimo – sin exceder el kilometraje recomendado en sus cambios de aceite y usando materiales de buena calidad – y tratado adecuadamente. No obstante, respetando sus intervalos de calentamiento y enfriamiento y conduciéndolo con suavidad, debería tener un motor diésel duradero y fiable.

Los diésel más entrados en años no disfrutan de etiquetado medioambiental. Si vives en Madrid o Barcelona, necesitas que al menos tenga una etiqueta “C”.

Si estás valorando la adquisición de un motor diésel, es importante saber por dónde vas a moverte. Si no vives en una gran ciudad, puedes beneficiarte del menor precio de un diésel anterior al año 2006, menos complejo a nivel mecánico y más sencillo de mantener. Si vives en Madrid o Barcelona, o por trabajo tienes que moverte por una gran ciudad, te recomendamos que adquieras un motor diésel con etiquetado medioambiental de la DGT, es decir, compatibles con la normativa Euro IV o matriculados a partir del 1 de enero de 2006. En este artículo mi compañero David Clavero te lo cuenta con más detalle.

Por qué no sería una buena idea

Te hemos dado varios motivos por los que la compra del diésel sí sería una buena idea. Pero también existen muchas razones de peso para no comprar un diésel. Y algunas de las más importantes son las relacionadas con la incertidumbre que rodea al gasóleo. Tras el escándalo del Dieselgate el combustible ha pasado al punto de mira público, que lo empieza a considerar contaminante y dañino para la salud. Aunque sus emisiones de CO2 son contenidas, los óxidos de nitrógeno generados en su combustión son dañinos, especialmente en entornos urbanos y en altas concentraciones.

Un Volkswagen Golf diésel del año 2004 tendrá la circulación vetada en Madrid en episodios de alta contaminación. No así el mismo coche, con motorización de gasolina.

Es en grandes ciudades donde se están empezando a tomar medidas contra los diésel, de momento articuladas en las etiquetas medioambientales de la DGT – que discriminan de forma más dura a los coches diésel, por su mayor potencial contaminante. Tampoco podemos olvidar las intenciones del gobierno de equiparar el impuesto de hidrocarburos del diésel con el de la gasolina, que resultaría en un incremento del precio del gasóleo en hasta 10-15 céntimos por litro. Aunque la mayor eficiencia de los diésel seguiría garantizando un menor coste operativo, es una ventaja que se diluiría de forma notable.

Porque a esto se sumaría una futura modificación del Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica. La famosa “viñeta” será el instrumento de muchos municipios para desincentivar el uso de coches diésel. Aunque ninguna de estas últimas amenazas se han materializado por el momento, podrían hacerlo en cuestión de pocos años, o incluso meses. Aunque como antes os decíamos, el diésel tiene unos costes operativos inferiores a los de un gasolina, para que te salga a cuenta debes rodar un número elevado de kilómetros anualmente, y rodar fundamentalmente en entornos extraurbanos o periurbanos.

Si vives en Madrid o Barcelona podría salirte más a cuenta “curarte en salud” y adquirir un gasolina de segunda mano, especialmente si no vas a hacer muchos kilómetros anualmente.

Son motores más complejos, con un mantenimiento más caro y que no se encuentran a gusto en entornos urbanos, o en recorridos cortos. Piensa en el uso que vas a darle al coche. Si necesitas un coche para recorrer 20 km diarios, soportando atascos y retenciones constantes, es mejor que te compres un gasolina – en este escenario, más fiable y lógico. Lo mismo te recomendamos si vives o te mueves en el entorno de una gran ciudad y recorres pocos kilómetros al año – menos de 15.000 km. Aunque vayas a hacer al año dos o tres viajes de 1.000 kilómetros para ir a casa. Compra con cabeza, y no te equivocarás.

Lee a continuación: La crisis de los diésel, China, y otros problemas de Jaguar Land Rover

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  • Antonio Luis Ramirez Navarro

    ¿Qué coche te compraste?