Hace unos meses, nuestro compañero Daniel Seijo pudo contarnos de primera mano cómo era poder ponerse en el asiento del piloto de un auténtico coche de carreras. En aquel caso se trataba de un Mini Challenge, una adaptación del Mini JCW con gran parte de las piezas mecánicas de serie, pero eliminando todo lo superfluo y añadiendo los elementos obligatorios de competición (backet, arnés, jaula, extintores, etc.).

Continuar leyendo »