8 consejos para conducir con viento, con seguridad y confort, y evitar accidentes

 |  @davidvillarreal  | 

¿Queríamos invierno? Aquí está el invierno. El primer temporal del año llega a España, con lluvia, nieve y viento, mucho viento. El mismo viento que a algunos nos ha sorprendido, y casi nos hace volar, cuando salíamos a la calle esta mañana. El mismo viento que hará un poco más complicado conducir estos días, especialmente por esas dichosas ráfagas de viento lateral. Y es por eso que creemos que en estos días será importante extremar la precaución, adaptar nuestra conducción a ráfagas de viento que superarán los 100 km/h, y evitarnos sustos innecesarios. ¿Sabías que cada invierno se producen más de 170 accidentes a causa del fuerte viento racheado? ¿Sabías que en los últimos años se han registrado miles de heridos y fallecidos por accidentes en los que el viento fue responsable? ¿Sabías que un 4,5% de los accidentes relacionados con el mal tiempo son consecuencia del viento? He aquí 8 consejos para conducir con viento. Para hacerlo con seguridad y confort y evitar accidentes.

Un 4,5% de los accidentes relacionados con el mal tiempo son consecuencia del viento.

1. Adecúa tu velocidad a las condiciones meteorológicas.

Es de perogrullo, pero no está de más recordarlo. Cuando las condiciones meteorológicas se vuelven adversas, es imprescindible adaptar nuestra velocidad en consecuencia. El gran peligro de la velocidad y el viento está precisamente en que una ráfaga de viento lateral puede hacer que nuestro coche se desvíe de su trayectoria, y a mayor velocidad, el empuje del viento hará que nos desviemos aún más de nuestra trayectoria. Conviene reducir ligeramente la velocidad, especialmente en zonas más expuestas al viento, o en situaciones que os iremos detallando a continuación.

Desde Tráfico también se aconseja emplear marchas más cortas, para contar con mayor capacidad de respuesta del motor si fuera necesario. Es decir, circular a menor velocidad, pero con un régimen de revoluciones mayor, lo cual nos ayudará también a mantener el control de nuestro coche.

2. Los árboles son tus amigos, pero también pueden ser tus enemigos.

Más allá de las sensaciones que te transmita la dirección de tu coche, resulta realmente útil controlar el movimiento de las ramas en las copas de los árboles. El lugar hacia el que se desplazan las ramas nos indicará visualmente hacia qué lugar se desplaza el viento. Las hojas de los árboles, y el polvo que arroja el viento, también nos servirán de ayuda para comprobar visualmente la dirección del viento. En las carreteras también suelen existir mangas de viento, pensadas precisamente con ese fin, el de indicarnos la dirección del viento, y darnos una referencia sobre su intensidad.

El gran problema de los árboles es que su fragilidad, y la intensidad del viento, a menudo puede jugarnos malas pasadas. La caída de árboles en carretera es un peligro real, de manera que hemos de ser especialmente cuidadosos en carreteras de montaña, que circulen por arboledas, y con muchas curvas ciegas. La posibilidad de encontrarnos con un árbol derribado sobre la carretera tras un cambio de rasante o una curva existe. Tampoco resulta aconsejable aparcar bajo árboles, no solo porque puedan ser derribados, sino también porque pueden caer ramas y frutos que dañen la carrocería de nuestro coche.

3. El peligro del viento cruzado.

Los cambios de dirección repentinos en el viento son quizás el mayor peligro que nos encontraremos en nuestro viaje. Por eso es muy importante sujetar con firmeza el volante, evitar distracciones, no realizar movimientos bruscos, y tratar de corregir esos cambios de dirección para evitar que el viento desvíe nuestra trayectoria. Es importante realizar movimientos muy suaves y progresivos. Si contrarrestamos el efecto de una ráfaga de viento importante con un movimiento de volante brusco y rápido, si esa ráfaga de viento cesa, nuestra pérdida de trayectoria puede ser ostensible, e incluso costarnos un accidente.

4. Mucha precaución con los adelantamientos (especialmente a camiones, furgonetas y coches voluminosos).

Una de las situaciones más delicadas con viento es la del adelantamiento, sobre todo a vehículos de gran tonelaje, como camiones y autobuses. Su capacidad para ejercer como barrera para el viento hará que nos encontremos con dos situaciones en las que hemos de tener máxima precaución.

Si el viento sopla por el costado derecho y adelantamos a un camión, al emparejarnos con el vehículo, veremos como nuestro coche se acerca hacia este, como si nos absorbiera. Al sobrepasar al vehículo nos encontraremos con que el viento vuelve a soplar en el costado derecho, y tendremos que corregirlo evitando que nuestro coche se desplace hacia la izquierda. También dificultará nuestra reincorporación al carril derecho.

Si el viento sopla por la izquierda, al superar al vehículo nos encontraremos con el efecto contrario, con que nuestro coche es empujado hacia el carril derecho.

5. Mucha precaución en zonas especialmente peligrosas, como túneles y viaductos.

El efecto que experimentamos al adelantar a un camión se multiplica por el efecto de pantalla protectora que ejercen los túneles, o los montículos de la carretera. Hay que tener muy en cuenta que al entrar en un túnel cesará la fuerza del viento que empujaba a nuestro coche, y no será necesario efectuar correcciones, y que al salir del nuevo del túnel, regresará el viento, esta vez con una dirección desconocida para nosotros, puesto que necesariamente no ha de ser la misma, ni su intensidad, que la encontramos al entrar en el túnel.

Los viaductos, por su naturaleza, son lugares especialmente expuestos a la fuerza del viento. Los montículos que rodean a la carretera también pueden ejercer como muro para detener el viento, con lo cual también hemos de ser muy cuidadosos y contemplar el paisaje que rodea a la carretera para prevenir cualquier movimiento inesperado.

6. Mucho cuidado con el mobiliario urbano y los desprendimientos.

En la urbe, hemos de evitar en la medida de lo posible aparcar cerca de cualquier elemento del mobiliario urbano susceptible de ser empujado por el viento. Incluso en marcha es importante ser cuidadosos, no es nada extraño que una papelera o un contenedor comience a rodar cruzando una calle. En carretera también hemos de ser muy precavidos, por el tema de los árboles anteriormente mencionado, y porque el viento suele generar desprendimientos.

7. Recuerda que el asfalto puede estar resbaladizo.

Más allá de los consejos obvios para conducir con lluvia o con nieve, fenómenos que habitualmente acompañan al viento, hemos de tener en cuenta que incluso sin precipitaciones, el asfalto puede estar más resbaladizo de lo habitual. El viento suele arrastrar arenilla a la carretera, o hacer que se proyecten hojas y frutos de los árboles. Esa acumulación de hojas y arenilla pueden ponernos en serios aprietos al negociar una curva, o girar en una rotonda.

8. Sé muy consciente de las limitaciones de tu coche.

La experiencia te dirá si tu coche está más o menos preparado para combatir la fuerza del viento. Los vehículos que generalmente sufren más por las ráfagas de viento lateral son aquellos con carrocerías más altas, y con mayor superficie lateral. Más allá de camiones y furgonetas, que lo sufren especialmente, los grandes monovolúmenes, y SUV, por su altura, son los que exigen un mayor cuidado a la hora de lidiar con el viento. Si tu coche se vuelve complicado de conducir en estas condiciones, sé aún más cuidadoso y respeta todos los consejos que te ofrecemos en este artículo.

Por otro lado también es importante recordar que, generalmente, los coches que por su naturaleza acusan más las ráfagas de viento, como monovolúmenes y SUV, suelen ser más complicados de controlar si pierden la trayectoria, por su elevado centro de gravedad.

En Diariomotor:

Lee a continuación: 5 problemas y averías en tu coche que podrás evitar este invierno

  • Rest

    De lectura obligada a modo de recordatorio.

    Adecuar la velocidad e ir con marchas en las cuales el coche vaya medio-alto de revoluciones, es la clave para salir airoso de semejantes contratiempos.