¿Qué debo hacer si he llenado el depósito con gasolina en vez de diésel? ¿Cómo puedo evitarlo?

 |  @davidvillarreal  | 

¿Sabías que repostar gasolina en vez de diésel, y viceversa, es uno de los problemas que lleva a más coches al taller cada año? Según el RACE, cada año más de 50.000 conductores españoles cometen este error. Por el equipo de Diariomotor han pasado cientos de coches en los últimos años, y jamás hemos cometido este error. Pensad que a menudo conducimos un diésel, lo cambiamos por un gasolina, y en ocasiones hemos de repostar a la vez un coche con gasóleo, y otro con gasolina. Quizás sea un ejemplo un tanto extremo, pero no muy diferente de la realidad de muchos hogares, en los que hay varios coches que emplean diferentes combustibles, o incluso conductores que por su trabajo también han de repostar vehículos diésel y gasolina. ¿Qué podemos hacer para evitarlo? ¿Qué debo hacer si ya me he equivocado? ¿Qué consecuencias puede tener para el motor de mi coche?

¿Cómo evito equivocarme al repostar combustible?

Concéntrate cada vez que vayas a repostar, especialmente si por tus coches, o tu trabajo, puedes vivir situaciones en las que exista riesgo de equivocarte de combustible.

– Si habitualmente has de repostar diferentes coches, que emplean diferentes combustibles, intenta seguir un ritual de repostado. La causa más probable de este error es el despiste, porque como veremos a continuación no es tan sencillo que nos equivoquemos, salvo que nos dirijamos a la gasolinera siguiendo unos movimientos mecanizados, y prácticamente subconscientes. Como probamos muchos coches, lo primero que hacemos es buscar en la instrumentación la posición de la boca de carga del depósito, para dejar el coche en la posición idónea para repostar. Lo siguiente que hacemos, por supuesto, es buscar el botón de abertura de la tapa del depósito (si es que existe tal cosa en el habitáculo) y dirigirnos hacia la manguera recordándonos mentalmente el combustible que hemos de repostar.

Coloca cuidadosamente el tapón del depósito en el lugar habilitado a tal efecto. Esto no evita equivocaciones, pero si nos ayudará a concentrarnos en el repostaje, y evitar manchas en la carrocería. El tapón del depósito suele estar diseñado para colocarse en un pequeño gancho situado en la tapa exterior. Probablemente cuando hagamos esta acción ya veremos una gran pegatina que nos recuerda el combustible que requiere nuestro coche: diésel, gasolina de 95 octanos, etcétera.

– Los coches y los surtidores modernos han sido diseñados específicamente para evitar este problema. Además de emplearse códigos de colores, generalmente verde para el surtidor de gasolina, y negro para el diésel, la boca del depósito de combustible de nuestro coche, y el extremo de la manguera del surtidor, han adecuado su tamaño para evitar el error. De esta forma, la manguera de gasóleo es generalmente mucho más ancha que la manguera de gasolina. Con lo cual resulta muy difícil repostar diésel en un vehículo de gasolina. Lo normal es que te percates del error en el momento en que veas que la manguera no encaja en la boca de carga. En el caso contrario, lo normal también sería que nos diéramos cuenta de que la manguera de gasolina no encaja como debería en nuestro diésel, y nos percatásemos de nuestro error.

– Si eres un conductor despistado, no está de más recurrir a una gasolinera de confianza atendida por un dependiente. Es cierto que cada vez hay menos, pero haberlas haylas, y al tratarse de un profesional ya tomará suficientes precauciones para repostar el combustible adecuado (incluso si nos equivocamos y le pedimos el que no es). Si acudimos a gasolineras de autoservicio, en las que nosotros mismos repostamos, no está de más pagar diciendo “50€ de diésel en el surtidor número 4, donde el Golf TDI azul”. Si el dependiente comprueba que hemos repostado gasolina, lo cual aparece en su ordenador, es probable que ya se percate de que hemos cometido un error y nos avise antes de que la avería sea más grave.

A los hechos nos remitimos para constatar que a pesar de que existen toda una serie de claves diseñadas para evitar el error, desde el momento en que paramos en una estación de servicio, hasta que repostamos, pagamos, y nos marchamos, muchos conductores se siguen equivocando. Y es entonces cuando hemos de pasar a la siguiente etapa, la de pensar en las consecuencias de nuestro error, y en su solución.

Me he equivocado, ¿qué le puede pasar a mi coche?

– Es importante tener en cuenta que un error en el repostaje no tiene por qué destruir un coche, y que los daños no necesariamente han de ser dramáticos. Los daños producidos generalmente tendrán mucho que ver con la tecnología utilizada por el motor de nuestro coche, la proporción de combustible que hemos mezclado en el depósito (no es lo mismo repostar 5 litros de gasolina en un depósito con 30 litros de gasóleo, que llenar un diésel que estaba en la reserva con gasolina), los kilómetros que hemos recorrido con un combustible equivocado, etcétera. En cualquier caso ha de primar el principio de precaución. Es decir, no encender el motor, o detenernos en un lugar seguro en el momento en que nos percatemos de que nos hemos equivocado.
Los motores diésel modernos trabajan con sistemas de inyección de alta presión y sistemas antincontaminación muy sofisticados, de manera que las consecuencias de un repostaje equivocado sí pueden ser graves, y caras de reparar. Quizás por eso las consecuencias del error que veíamos en un antiguo vídeo de Fifth Gear hace unos días no fueran tan dramáticas. Lo normal es que nos encontremos con un coche que arrancará, probablemente hará ruidos raros, y podrá sufrir daños en sistemas de inyección y filtros. Incluso podría sufrir un gripado por falta de lubricación.
– El error inverso, el de repostar diésel en un motor de gasolina, a priori debería tener consecuencias menos graves, aunque hemos de ser especialmente cuidadosos con los motores modernos, basados en turboalimentación e inyección directa. Las averías más frecuentes podrían afectar a filtros, medidores de presión, y otros componentes.

¿Qué he de hacer si me he equivocado al repostar?

– Como decíamos anteriormente, lo primero que hemos de hacer es detener la marcha en un lugar seguro. Si tenemos la suerte de percatarnos del error antes del encendido del motor, aún mejor, puesto que facilitaremos la limpieza y minimizaremos los daños.
– También deberíamos ponernos en contacto con nuestra aseguradora, y con nuestra asistencia en carretera, y confirmar si disponen de algún servicio de recuperación del combustible equivocado. Si somos socios de algún club que incluya asistencia, como el RACE, también es importante que contactemos con ellos. El RACE, por ejemplo, goza de un servicio específico para errores de repostado para sus socios, que por 99€ (en Madrid, Barcelona y Sevilla) resuelve el problema in situ en menos de una hora.
La alternativa siempre sigue siendo la de llamar a una grúa y enviar nuestro coche al taller, para minimizar daños, y que en el taller se encarguen del trabajo de extracción de combustible, limpieza del motor, y sustitución de elementos que hayan sufrido daños, si es que llegamos a circular con el combustible equivocado.

En Diariomotor:

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  • Victor Manuel Roldan Segado

    Un artículo muy largo, para determinar que hay que llamar a la grúa o llevarlo al taller… que decepcionante…

    • Corre plátano corre!

      Totalmente de acuerdo.

      El problema en este artículo es el título. Con un título como “¿Qué debo hacer si he llenado el depósito con gasolina en vez de diésel? ¿Cómo puedo evitarlo?” uno se esperaría que se hablase más sobre la primera cuestión y menos sobre la segunda. Al final en el artículo se dedica un ~20% a de la solución y un ~80% a cosas obvias.

  • Gerónimo

    Falta comentar que, si echamos dos o tres litros de gasolina y rellenamos con diésel, no pasa absolutamente nada. Es más, si alguna vez subís a la nieve u os encontráis en una zona donde la temperatura caiga por debajo de los -20ºC, es posible que se os congele el diésel que circula por los conductos del motor. Arreglar esto es tan sencillo como echarle al depósito del coche medio litrito de gasolina y rellenarlo con diésel lo más posible. Arrancarlo y tenerlo un poco al ralentí será suficiente para olvidaros del problema por menos de 1 euro. Y lo digo con conocimiento de causa en un motor hdi.