La historia del Pontiac autónomo que cruzó Estados Unidos “sin manos” en 1995

 |  @davidvillarreal  | 

¿Te sorprende que este año un coche sin conductor haya cruzado, de costa a costa, los Estados Unidos? Cada día que pasa estamos más cerca de que los coches autónomos, que ya pululan entre nosotros, lleguen a los concesionarios. Muchos coches modernos ya presumen de tecnologías que, en cierta medida, hacen que sean semi-autónomos, en tanto el conductor puede delegar muchas funciones en ellos. ¿Pero qué sucedería si te dijera que en 1995 un coche autónomo ya logró recorrer más de 4.500 kilómetros, cruzar los Estados Unidos de costa a costa, entre Pittsburgh y Los Ángeles, sin conductor?

El reto, cruzar sin manos los Estados Unidos en un monovolumen adaptado para “ser conducido” sin conductor.

El reto, titulado bajo el nombre “No Hands Across America!” se lo propusieron unos investigadores del Robotics Institute de la Carnegie Mellon University, en Pittsburgh. La idea que perseguían inicialmente era la de poner a prueba el sistema RALPH (Rapidly Adapting Lateral Position Handler), un piloto automático que comprendiera el sistema de sensores y análisis de imágenes, mediante una cámara de vídeo y un procesamiento informático; y la automatización de los controles del coche, la dirección y los pedales (dossier del proyecto RALPH).

Evidentemente RALPH también estaba dotado de toda una lógica de procesamiento para que este coche autónomo, con todas las letras, pudiera adaptarse a las condiciones cambiantes de la carretera.

¿Por qué era tan importante cruzar Estados Unidos sin manos? Los investigadores Dean Pormerleau y Todd Jochem se habían propuesto la conducción autónoma como solución para evitar los cerca de 15.000 fallecimientos que se producían en las carreteras estadounidenses en los años noventa. Un coche autónomo, perfectamente afinado, no se fatigaría y no cometería errores que por desgracia, nosotros imperfectos humanos, sí cometemos.

Pensad que proyectos como el de Delphi, que tantos titulares han acaparado estos días, o los coches autónomos de Audi y Mercedes-Benz, ya se acometieron en julio de 1995. Pronto se celebrará el 20 aniversario de la hazaña. Y todo ello en un monovolumen Pontiac Trans Sport de 1990 adaptado con sus tecnologías (más sobre esta historia en Robotics Trends).

En 1995 no llevábamos internet en el bolsillo, de hecho internet era cosa de unos pocos. Pero estos investigadores ya crearon un diario en la red contando su experiencia y mostrándonos algunas imágenes.

En Diariomotor: El coche autónomo y 8 cosas que quizás no habías pensado poder hacer en un coche sin conductor

  • LS R

    Muy interesante. Recuerdo cuando un minivan Pontiac TransSport era lo mas futurista que se había visto…cómo pasa el tiempo.