
El roadster japonés más icónico de la historia se ha travestido para parecer un Corvette de los 50
Los trabajos de Mitsuoka son de lo más peculiares. No es una empresa demasiado conocida fuera de los círculos más "frikis" del motor, pero ambición y empeño no les falta. Se dedican fundamentalmente a evocar iconos del automóvil clásico usando como base coches modernos. Y aunque su ejecución en ocasiones no sea la más agraciada, tienen un gran éxito comercial en su Japón natal. Y la prueba no solo son coches como el Mitsuoka Buddy, si








