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Renting para autónomos: por qué es la solución que deberías elegir (o por qué no)

Copyright William Crozes @ Continental Productions

En Diariomotor ya le hemos dedicado algunos capítulos al renting, en los cuales valorábamos sus ventajas e inconvenientes, y también le poníamos números para averiguar cuán rentable era. Sin embargo, todos esos planteamientos los hemos realizado desde la óptica del cliente particular como trabajador por cuenta ajena, dejando un poco de lado a los autónomos y PYMES, que son sin duda alguna los que más provecho pueden obtener de esta modalidad. Y como rectificar es de sabios, a continuación te vamos a contar todo lo que debes saber si eres trabajador por cuenta propia y estás barajando un renting.

Ventajas del renting para autónomos

La gran ventaja con la que cuenta cualquier renting es la comodidad de centralizar en una sola cuota mensual todos los gastos derivados del uso y tenencia de un vehículo, los cuales incluyen desde el “alquiler” del mismo, las revisiones y cualquier tipo de avería, seguro, el llamado impuesto de circulación o numerito (IVTM) y hasta incluso el cambio neumáticos, lo que implica que no existan imprevistos en la planificación financiera. Además, y como sucede en todos los productos, también es posible compensar el IVA de esa cuota e incluso deducirse el 100 % en el IRPF (autónomos) o en el impuesto de sociedades, llegando a ese máximo porcentaje de ahorro si puedes demostrar que el uso del vehículo es totalmente profesional (tiene rotulado los diferentes logos de la empresa, se trata de un furgón refrigerado o no circula durante periodos no lectivos). Igualmente, también existen otro tipo de ventajas, como por ejemplo la inmediatez de entrega del vehículo, pues no es necesario realizar un pedido a fábrica al tratarse de flotas ya adquiridas por la empresa de renting, o el no tener que hacer frente a una entrada inicial y consecuente descapitalización.

Asimismo, y como lo que se está pagando es el alquiler por usar un vehículo, en caso de que este se estropee o deba estar un par de días en el taller para una revisión, dispondremos de un coche (o furgoneta) de sustitución de iguales características, algo que es fundamental para un autónomo o empresa en la que el trabajo dependa totalmente de ese vehículo, por ejemplo, en el caso de un transportista o un comercial.

Además del IVA, es posible deducir hasta el 100 % de la cuota en el IRPF o en el impuesto de sociedades.

Tampoco debemos perder de vista que originalmente el renting nació en ámbito del profesional, lo que significa que existen más empresas especializadas en este colectivo, con una mayor oferta de vehículos, y también con más flexibilidad. Así pues, son muchas las que permiten realizar un cambio de vehículo por otras características sin penalizaciones a mitad de contrato, o incluso de forma recurrente para necesidades puntuales. Además, al tratarse generalmente de contratos de unos 4 años de duración, implica que la flota de vehículos siempre cuenta con la última tecnología, tanto en materia de seguridad, conectividad y mecánica, lo que se traduce en coches y furgonetas más eficientes y con menores consumos de combustible.

Finalmente, un uso profesional de un coche o furgoneta implica en la mayoría de los casos un alto kilometraje en muy poco tiempo, por lo que además de los mantenimientos más frecuentes (que como hemos dicho, ya están incluidos en la cuota), también conlleva una mayor devaluación y que en el momento de venderlo para cambiar de vehículo se perderá una cantidad de dinero considerable respecto al renting.

Inconvenientes del renting para autónomos

Por el contrario, el renting para autónomos también lleva aparejados varios inconvenientes, aunque considerablemente menos que en el caso del cliente particular. Así pues, son dos los grandes hándicaps que nos encontramos, siendo el primero y más frecuente el cumplimiento del kilometraje pactado en el contrato de arrendamiento, ya que sobrepasarlo implica un sobrecoste bastante considerable a modo penalización, y no llegar a él por un gran margen de forma recurrente se traduce en estar contratando unos servicios que no se estarían aprovechando en toda su plenitud. Por lo tanto, es muy importante estimar adecuadamente el kilometraje a recorrer, y si se considera que las necesidades vayan a cambiar, notificarlo cuanto antes.

Estimar correctamente el kilometraje contratado y no sobrepasarlo es uno de los mayores inconvenientes.

El segundo inconveniente nos lo encontramos en la duración de ese contrato, que por lo general suele ser de 4 años, y que rescindirlo de forma anticipada puede suponer una penalización del orden de la mitad de todas la cuotas pendientes. En este sentido, si la empresa no es sólida, o no lo son sus necesidades, es mejor optar por otra modalidad distinta: un alquiler convencional o una financiación tradicional.

El renting, la opción preferida por los profesionales

Vistos los pros y los contras, podemos decir que si tienes unas necesidades claras y estables en cuanto a movilidad profesional, el renting es la mejor opción que puedes tomar, tanto mejor cuanto más puedas deducir la cuota según tus situación fiscal y/o financiare. Así pues, prueba de ello es que de los 735 mil vehículos que conforman el parque de renting español, según AER (Asociación Española de Renting de vehículos), el 23 % son pertenecientes a pequeñas empresas (con hasta cuatro vehículos) y el 14 % corresponden a autónomos y particulares, siendo estos grupos los que más han crecido en el último año. El resto son de grandes y medianas empresas, los clientes tradicionales del renting.

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