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Diariomotor

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5 consejos para combatir el frío en moto (fáciles y efectivos)

El invierno se acerca y con él uno de los mayores inconvenientes para los usuarios de la moto, ya sea una deportiva de gran cilindrada, una naked para tu flamante A2 o una scooter de 125cc: el frío. Si quieres aprender cómo combatirlo, aquí tienes 5 consejos básicos para disfrutar de las dos ruedas sin congelarte por el camino.

Es indudable que montar en moto a diario tiene indiscutibles ventajas y comodidades: economía de consumos, rapidez de desplazamientos, facilidad de aparcamiento...y ¿por qué no decirlo? Un rato de disfrute entre casa y el trabajo. Si se trata de viajar, el catálogo de bondades se amplía todavía más: inmersión en el entorno, cercanía de los paisanos, mayor facilidad para aventurarse por lugares recónditos y, por supuesto, el placer irrepetible de compartir la experiencia con camaradas que llevan la misma pasión en la sangre.

Pero un buen día vas a salir y al abrir la puerta del garaje una bocanada de aire gélido te deja petrificado antes siquiera de encender la moto. ¿Qué se puede hacer?

Por fortuna, contamos con un enorme catálogo de equipamiento y ayudas técnicas para paliar la mordida feroz del frío, así como con la experiencia atesorada en forma de consejos por miles de curtidos moteros. Aquí van nuestros cinco imprescindibles.

1. Equípate adecuadamente por fuera...

Ya acabes de comprar una flamante scooter de 125cc por primera vez, o vengas de recoger una moto de segunda mano para estrenar tu A2, seguro que ya sabes que el presupuesto no acaba en adquirir la montura. Con tu nueva y rugiente bestia viene la obligación de invertir en la indumentaria apropiada y ello no incluye solo el casco. Si de verdad quieres ir seguro y caliente, viste ropa específica para moto, al menos empezando por lo básico. Nada de guantes de vestir, un anorak aparentemente abrigado y la bufanda gorda.

Cómprate un buen par de guantes de moto de invierno (hay de todo tipo y a precios decentes, algunos incluso calefactados), así como una chaqueta con protecciones (también abrigan) y al menos un forro interior. Tampoco está de más protegerse el cuello con una braga lo suficientemente amplia como para que cubra tus clavículas por dentro de la chaqueta y al mismo tiempo tapen al menos tu mentón bajo el casco.

Las prendas invernales de motorista están diseñadas no solo para reducir los daños en caso de accidente, sino que además incorporan materiales, formas y acabados pensados para minimizar las posibilidades de que el frío se te cuele por donde menos lo esperas o que el calor se disipe con demasiada rapidez de tu cuerpo, dejando además paso a la transpiración. Y por si tuvieras esa excusa, hoy día hay innumerables opciones en el mercado con un look urbano atractivo y perfectamente capaces de pasar desapercibidas.

A menos que quieras presumir de pinta motera, ir bien abrigado y protegido no implica a día de hoy sentir que "vas disfrazado" al llegar al trabajo o salir a tomarte un café

2. ...y por dentro...

Si el clima se vuelve especialmente riguroso, o bien si tienes previsto estar expuesto de manera prolongada al frío durante tu jornada, el mejor consejo adicional es que consideres reforzar tu indumentaria con ropa interior de tipo técnico. Una camiseta de material sintético de calidad, unos calzones ajustados del mismo componente y unos calcetines especiales para el frío pueden ser tus mejores aliados.

Para hacer frente al tiempo polar, tu mejor arma son las capas: una o varias interiores que retengan el calor y dejen respirar la piel, una intermedia que corte el viento y repela el agua y una externa preparada para mantener a raya el impacto de las inclemencias

Además, para los especialmente frioleros, es posible utilizar un invento maravilloso: los parches o plantillas de calor, aptos para manos y para las suelas internas de los zapatos. Las puedes encontrar también con el nombre de heating pads y están hechas de un compuesto que al entrar en contacto con el aire reacciona irradiando durante varias horas una reconfortante ola de calor. Eso sí: asegúrate de meter bien la mano o el pie de modo que el parche no se arrugue incomodándote y anulando el efecto.

3. ... y equipa tu moto también

Sabemos que estás enamorado de la estética sin par de tu naked. O que suspiras satisfecho cada vez que te subes a tu scooter sin apenas levantar el pie para salir en un abrir y cerrar de ojos del primer semáforo. Pero si de verdad quieres que el invierno no sea una tortura que te desmotive para coger la niña de tus ojos, considera añadirle, aunque solo sea durante los meses más duros, un par de accesorios.

Una pequeña cúpula o una pantalla más alta, dependiendo del tipo de moto, así como unos puños calefactables y unos paramanos o, incluso, una manta cubrepiernas forrada e impermeable pueden hacer que tu nivel de comfort gane enormemente y con él tu disfrute y seguridad en marcha.

4. Trucos insospechados con lo que tienes a mano

Por increíble que parezca, hay materiales muy comunes y humildes que pueden ser enormemente efectivos para combatir el frío. En este caso, la estrella es sin duda el papel de periódico, o en su caso el cartón, que convenientemente introducido en nuestra cazadora o desplegado sobre el pecho funciona como un efectivo escudo al tiempo que retiene nuestro calor. Para las manos, que tanto pueden sufrir, se pueden usar como medida de urgencia los guantes de plástico que hay en cualquier gasolinera, aunque en este caso has de tener en cuenta que no conviene abusar puesto que el sudor puede ser un auténtico problema al sacarlas.

Hay algunos trucos de viejo motero dispuestos a venir en nuestro auxilio: guantes de plástico, papeles de periódico o cartones pueden sacarte de algún aprieto con un poco de ingenio

5. No olvides el poder reconfortante de una buena bebida caliente

Cualquiera que vaya soportando el azote del frío tiende a encorvarse y agarrotar los músculos sobre la moto, así como a aligerar en lo posible los trayectos para llegar cuanto antes al destino. Aunque esa forma de actuar parezca lógica, no solo dificulta tus movimientos al conducir con el consiguiente peligro, sino que a la larga se vuelven ineficaces.

En lugar de eso, párate un segundo en un bar o cafetería y aprovecha la capacidad de dar calor a tu cuerpo que tienen una buena taza de té humeante o un café casi hirviendo, mejor si es en vaso de cristal. Abraza ese oasis de paz y felicidad con tus helados dedos y deja que el líquido fluya por tu interior reconciliándote con la vida.

Si no tienes ocasión de parar en un establecimiento, una opción de urgencia es llevarte de casa una de esas botellas térmicas llenas de agua o infusión bien caliente para consumir en las siguientes horas

Seguro que con estos breves apuntes te parece que el invierno no sea tan amenazador como parecía. Existen otros muchos trucos y consejos que compartir para hacer frente al frío y su compañera habitual, la lluvia. Otro día hablaremos de ella pero mientras tanto ¿te animas a compartir con nosotros algún secreto útil para estos meses?

Fuente: imágenes extraídas de Unsplash. Créditos del autor en el título de cada una.