Fue una de las marcas que primero entró en escena en España cuando se proyectó un futuro a medio y largo plazo eléctrico tanto para el sector del automóvil como el de la motocicleta, y bien es cierto que aunque muchas marcas y empresas ya han sucumbido a una transición mucho más lenta de lo esperado, la gallega Velca sigue presente en el mercado con modelos como la Vortex.
En este caso en concreto se trata una moto que comparte el papel de buque insignia de la marca junto a la Velca EON, que en lugar de ser una deportiva de estilo retro como la Vortex, es un maxi scooter que pone el foco en lograr la máxima autonomía. Las separa un precio de sólo 200 euros, siendo más cara la EON. Cabe señalar que Velca no fabrica sus motos, sino que lo hacen terceras empresas en su lugar. En este caso el fabricante de la Velca Vortex es la empresa asiática Goldenlion, con sede en el distrito “Hi‑tech” de Changzhou (provincia de Jiangsu, China). Velca indica que la Vortex es el resultado del trabajo de su equipo técnico “mano a mano” con Goldenlion, que actúa como fabricante del modelo.
La principal baza de compra de la Vertex, claramente y más allá de su condición de eléctrica, pasa por su diseño. Tanto es así que parece tratarse de la hermana pequeña de la Harley-Davidson Sporster o de las Fatbob, con un pequeño falso depósito apostada en su parte alta y un faro ancho de proporciones ovaladas que busca, efectivamente, lograr esa imagen, cubriendo esa parcela de mercado compuesta por compradores que buscan la imagen de una Harley en formato eléctrico o, al menos, con un motor de 125 o equivalente a 125.
Medidas y parte ciclo de la Velca Vortex
La Velca Vortex, por tanto, atiende al de una custom con frontal naked de estilo retro y tamaño compacto. Se trata de una moto que, a pesar de su estética y apariencia deportiva, no deja de estar pensada para ciudad. A su favot en este sentido jugará una altura del asiento muy baja, lo que facilita al piloto el apoyo en semáforos y giros a baja velocidad
| Datos técnicos | |
|---|---|
| Peso | 196 kg |
| Longitud | 2100 mm |
| Ancho | 850 mm |
| Alto | 1100 mm |
| Suspensión delantera | Horquilla telescópica hidráulica invertida |
| Suspensión trasera | Doble amortiguador |
| Neumático delantero | 120/80 x 16″ |
| Neumático trasero | 150/80 x 15″ |
En lo relativo a parte ciclo, la Velca Vortex entra dentro de la convencionalidad con una correcta horquilla delantera invertida y un doble amortiguador para la trasera, confiando en unos neuáticos de 16 y 15 pulgadas de diámetro y 120 y 150 milímetros de ancho, respectivamente.
Motor y batería de la Velca Vortex
De nuevo y, aunque no pueda parecerlo, la Vortex es una moto de potencia contenida. De hecho, a pesar de su estética los números que declara la encasillan dentro del segmento de las equivalentes a 125, aunque como viene siendo habitual en muchas motos eléctricas de este segmento, la potencia máxima es superior a la de sus homónimos de combustión interna.
En este caso el motor de la Velca Vortex está emplazado dentro del buje de la rueda en lugar de en posición central, que es una solución más económica y teóricamente menos fiable que uno central, que al estar integrado en el chasis se libre de recibir todos los impactos y vibraciones que absorbe la rueda.
Rinde una potencia de 8 kW nominales, que es la potencia bajo la que se determina su equivalencia a una 125 y la que que el motor es capaz de entregar en al menos un 80 % de su cantidad después de 30 minutos de funcionamiento continuado. Esto equivale a unos 11 CV. No obstante, la potencia máxima, que es la que puede entregar en al menos un 80 % después de tres minutos de uso continuo y la que el conductor percibe a través de la maneta del acelerador, es de 11 kW. Es decir, la Velca Vortex tiene una potencia real de unos 18 CV. Sirviendo energía al propulsor se encuentra una batería cuya capacidad está cifrada en los 8,2 kWh (72 V y 25 Ah) y sus celdas están fabricadas por CATL.
| Velca Vortex | |
|---|---|
| Motor | Motor eléctrico en el buje de la rueda trasera |
| Extras | Cargador de abordo de 1,8 kW integrado (tipo 2) |
| Cambio | Automático |
| Potencia máxima | 11 kW (15 CV nominales) / 18 CV (potencia pico) |
| Alimentación | Batería CATL 72 V – 25 Ah (8,2 kWh) |
| Arranque | Eléctrico |
| Emisiones CO2 | 0 g/km |
| Velocidad máxima | 130 km/h |
En cuanto a prestaciones, su velocidad máxima es de 130 kilómetros por hora y su autonomía, según la marca, es de 180 kilómetros como máximo, de lo que se desprende que se trata de la autonomía en ámbito urbano (no declaran la cifra con base en el ciclo WTMC).
En lo relativo a carga, todo queda en manos de un cargador de abordo de 1,8 kW, con una toma de carga de tipo 2. En este caso, el cargador está integrado en el falso depósito, ya que buscando emular las formas de una moto de gasolina, aquí seguimos encontrando ese característico bulto delante de piloto. Según la marca, para una carga completa necesitará un tiempo total de cuatro horas y media.
Tecnología y equiopamiento de la Velca Vortex
En cuanto a tecnología, la Vortex lo confía todo a un pequeño pero capaz display de 5 pulgadas que gracias al sistema Bluetooth puede hacer la función de espejo con ciertas aplicaciones de nuestro teléfono móvil, reflejando en la pantalla, por ejemplo, la navegación.
Además de ello, cuenta con tomas USB de tipo C y A para cargar dispositivos móviles, wifi, faro de led con firma lumínia en forma de ‘C’ tumbada, alarma y arranque en remoto y mandos retroiluminados. También cuenta con la opción de ajustar las manetas mediante una ruleta para posicionarlas de la manera más cómoda para cada persona.
Precio de la Velca Vortex
En el momento de su lanzamiento, Velca ha puesto un precio de 7.290 euros a la Vortex. Se trata de precio estipulado para las primeras 40 unidades que la marca va a comercializar. Se puede elegir en color naranja, crema o negro e incluye asiento y respaldo para el pasajero, que son desmontables.
Por concepto, precio y prestaciones, lo cierto es que la Velca Vortex no tiene un rival directo en España, aunque una moto similar puede ser la NIU RQi Sport, que cuesta 7.999 euros, pero es menos prestacional, igual que la Horwin CR6.










