Te gastas más, o mucho más de un salario mensual mínimo en España en un teléfono móvil. Un año después la salud de la batería se encuentra al 90%. Poco a poco te vuelves dependiente de un enchufe. No falta una power bank en tu bolsillo. El modo ahorro se convierte en tu mejor aliado. Y empiezan los sustos. Pedir un enchufe y un cargador en los establecimientos y, en algún descuido, quedarte finalmente sin batería en el momento menos apropiado.
Así nos afecta la degradación de las baterías… del móvil al coche eléctrico
¿Te suena? Desde que la electrónica alimentada por pilas, los walkman, los discman, dieron paso a los primeros teléfonos móviles con baterías – sí, nací en los ochenta – nos hemos acostumbrado a que la degradación de las baterías forme parte de nuestra relación con la tecnología.
El paso del tiempo y de los kilómetros siempre ha ido marcando los hitos de un automóvil desde que sale del concesionario. La primera revisión periódica, la primera ITV, el primer cambio de neumáticos, la primera distribución, pasar la ITV todos los años… y con la irrupción del coche eléctrico la degradación de las baterías se convierte también en un factor a tener en cuenta.
Analizando empíricamente la degradación en baterías tras 240.000 km
Poco a poco se van popularizando los indicadores de salud de la batería, que pronto deberían ser un estándar en todos los coches. Pero el que hoy nos ocupa parte de un estudio empírico, basado en datos reales, recopilados por una compañía, Recurrent Auto, que tuvo una idea tan interesante como la de monitorizar el uso real del vehículo de sus clientes para llevar un control exhaustivo y diario de los niveles de carga, las recargas, el kilometraje, y las estimaciones de autonomía.
Con esos datos, Recurrent asegura poder estimar con fidelidad cuán degradada se encuentra la batería con respecto al momento en que el coche salió del concesionario. Esta compañía publicaba estos días un estudio que establece la salud media de las baterías de vehículos eléctricos que salieron del concesionario entre 2012 y 2023 con más de 150.000 millas – 241.402 kilómetros.
La salud media de las baterías que os mostramos sobre estas líneas se habría obtenido de un muestreo de 1.000 vehículos eléctricos, que han sido utilizados en condiciones reales – ya os decíamos que esta compañía registra datos reales de uso de sus usuarios – y además comparando autonomías reales, no las estipuladas según protocolos de homologación de consumos y autonomías como el EPA estadounidense.
Las degradación de las baterías en coches eléctricos con el paso del tiempo y los kilómetros
Lo interesante, sin duda, es comprobar el efecto de degradación de las baterías que no solo tiene el uso, el kilometraje, y por ende el número de ciclos de carga, sino también el paso del tiempo.
Hace años ya nos hacíamos eco también de otro estudio de esta misma compañía en la que se nos ofrecía un análisis interesante de la duración y la degradación de las baterías de los vehículos eléctricos. En ese análisis se apuntaba que 1,5% de vehículos eléctricos habían tenido que realizar una sustitución completa de batería.
Hoy hemos de congratularnos de que ese dato haya caído drásticamente y de que entre los coches eléctricos modernos solo un 0,3% deban enfrentarse a un cambio de batería por un problema, en la mayoría de los casos en período de garantía.







