La gasolina y el diésel están por las nubes, y en momentos así, quien se mueve en coche eléctrico o híbrido enchufable está ahorrando más que nunca. Así que es normal que cada vez haya más gente mirando algo con enchufe para su próximo coche. Y ese algo puede que monte la batería Blade 2.0 de BYD, aunque sea un coche de otra marca, capaz de cargarse en 9 minutos.
La batería Blade está presente en todos los eléctricos e híbridos enchufables de BYD, pero también en modelos de otras marcas que compran las baterías a BYD. La clave está en que ofrece buenas prestaciones, una durabilidad altísima y es barata en comparación con las baterías NMC. La marca china acaba de presentar la segunda generación y mejora en todo, pero lo más sorprendente es la carga rápida.
Según BYD, esta segunda generación de la batería Blade carga del 10% al 70% en apenas 5 minutos, y hacer una carga casi completa, del 10% al 97%, solo necesita 9 minutos. Y con frío, el talón de Aquiles de las baterías, mantiene una carga rapidísima: a -30º C puede cargarse del 20% al 97% en 12 minutos.
Es posible que te preguntes, y con razón, si esa potencia no fríe la batería. La cuestión es que BYD está muy segura de lo que hace y, para no comprometer la seguridad ni la durabilidad, ha mejorado la conductividad iónica de forma que los iones se mueven más fácilmente, y han conseguido reducir significativamente la resistencia interna y la generación de calor, dos aspectos clave. Según BYD, está en el límite de prestaciones de lo que es capaz una batería de litio-ferrofosfato.
Fotos del BYD Atto 3 EVO
Entre las mejoras de un lado y otro, han aumentado un 5% la densidad energética, por tanto se consigue más autonomía en un mismo espacio. Y como la seguridad va por delante, BYD ha ido más allá de sus pruebas habituales: esta vez penetraron la batería con un clavo mientras se cargaba a máxima potencia, provocando un cortocircuito simultáneo en cuatro celdas sin que se produjera fuga térmica, humo ni combustión, incluso después de 500 ciclos de carga.
Hablando de ciclos de carga, la degradación a largo plazo se ha reducido un 2,5% en comparación con la Blade Battery original, que ya de por sí es una batería muy duradera.
Eso sí, todo esto necesita un detalle que no es pequeño. Para conseguir esa carga se necesita un cargador ultra potente. Por eso, junto con la Blade 2.0, BYD ha presentado «Flash Charger», el cargador para coches eléctricos de producción en serie más rápido del mundo, con 1.500 kW de potencia de carga. Una absoluta barbaridad que, hasta ahora, ni siquiera alcanzan los camiones eléctricos con el estándar MCS.







