No tiene 16 cilindros como el Chiron, ni alcanza los 400 km/h. Pero cuesta cien veces menos y lleva el mismo logo. La forma más barata de tener un Bugatti en 2026 viene en formato dos ruedas y es, al mismo tiempo, una de las bicis más caras que puedes comprar.
Bugatti se ha asociado con Factor Bikes, un fabricante británico de muy enfocado en la ingeniería, para crear la Bugatti Factor ONE. Se trata de una bicicleta que sigue la misma lógica que sus hiperdeportivos: todo debe ser excelente desde el punto de vista técnico, aunque no sea barato.
Esta bicicleta se ha creado bajo la premisa de que si algo no aporta una mejora medible, no tiene cabida. Así que tenemos una bicicleta ligerísima, fabricada íntegramente de fibra de carbono, con una aerodinámica muy trabajada y un diseño radical con soluciones poco convencionales como una horquilla delantera más ancha de lo habitual que reduce la resistencia al aire y mejora la estabilidad a alta velocidad.
La curvatura y la inclinación del carenado de la horquilla consigue reducir la resistencia aerodinámica en aproximadamente 2 vatios. Todo se ha diseñado con una obsesión casi enfermiza por minimizar pérdidas. Su diseño es tan radical que no cumple con la normativa UCI, y por tanto no puede competir. Aunque no creo que importe demasiado a sus potenciales clientes.
Con el Azul Bugatti en homenaje a la competición
La Factor ONE utiliza el Azul Bugatti, estrechamente ligado a la competición. En la década de 1920, cuando los colores de las carreras internacionales se asignaban según la nacionalidad, este tono representaba a Francia, y cuando el Type 35 de Ettore Bugatti dominó los Grandes Premios, se convirtió en sinónimo de victoria.
En esta bici, el azul se combina con la prominente inscripción blanca «BUGATTI» a lo largo del cuadro, para dejar claro de qué bici se trata. Hay más guiños a la marca, como el icónico elefante, uno de los símbolos de la marca, que aparece en la parte frontal como homenaje al legado de Bugatti.
Por su parte, la fibra de carbono vista tiene un entramado específico buscando replicar el acabado de los coches.
Más cerca de un hiperdeportivo de lo que parece
También hay mucho trabajo en componentes. El cockpit rompe con lo convencional y lleva un manillar completamente integrado sin potencia tradicional y múltiples configuraciones en función de la posición del ciclista. Las ruedas Black Inc Bugatti Hyper 62, por ejemplo, pesan solo 1.298 gramos el par y están diseñadas para equilibrar aerodinámica y estabilidad con viento lateral.
Lleva discos de freno de carbono y acero de 160 mm, transmisión electrónica con potenciómetro SRM Origin PM9 integrado, un plato Carbon-Ti con fibra de carbono brillante 3K y dientes de titanio de grado 5 con el logotipo de Bugatti.
Los neumáticos (Continental Grand Prix 5000 TT) están personalizados con el diseño gráfico clásico de Bugatti, igual que el cuadro de la bicicleta, con flancos en azul. No obstante, los colores se pueden personalizar para que combinen con el Bugatti (coche) de cada cliente. Y los sillines de carbono están revestidos con el mismo material (Alcantara) utilizado en los interiores de los Bugatti de cuatro ruedas.
Con lo que cuesta, podrías comprarte un coche nuevo
La Bugatti Factor ONE cuesta 25.800 euros y su público objetivo está muy claro: principalmente coleccionistas, que la dejarán expuesta junto a su Bugatti (o Bugattis).
Tendrá una producción limitada a 250 unidades en todo el mundo. Cada una estará numerada, lógicamente, y se entrega con una bolsa de transporte personalizada.
Por ese dinero hay coches bastante apañados, incluso algún eléctrico interesante si tenemos en cuenta las ayudas. Pero hablamos de mundos diferentes.









