Los motores a evitar si estás pensando en comprarte un coche diésel usado

 |  @ClaveroD  | 

El diésel ha caído en desgracia y prueba de ello es que hablamos de un combustible que cada vez más ayuntamientos y fabricantes quieren tener cuanto más lejos mejor. Aún así, el coche diésel no es ni mucho menos una opción a evitar, especialmente si estamos pensando en comprar un coche diésel de segunda mano y nuestras necesidades en movilidad lo justifican a medio y largo plazo. Si estás valorando adquirir un coche diésel usado puede que no solo aciertes con tu compra, sino que consigas ahorrarte un buen dinero, eso sí, más vale que sepas en qué motores diésel debes fijarte para acertar.

Comprar un coche diésel usado sigue siendo una buena opción, pero tendrás que fijarte en qué normativa anticontaminación cumple

Etiqueta B y diésel Euro 4 ¡Cuidado!

Según la DGT todo vehículo diésel matriculado antes de Enero de 2006 está fuera del sistema de etiquetado según sus emisiones, esto quiere decir que no importa cuán eficiente o respetuoso con el medio ambiente sea. De este modo, las ofertas más interesantes entre los coches diésel usados las encontraremos en los coches previos a 2006, pues se prevén medidas que limiten su circulación en núcleos urbanos y por ende serán coches que reducirán sensiblemente su demanda. Por el momento fuera de Madrid y Barcelona no se ha aprobado ninguna media que limite la circulación a los coches bajo etiqueta B, pero es solo cuestión de tiempo.

Aún así existe un punto muy interesante a tener en cuenta. Según el sistema de etiquetas de la DGT, todo coche diésel con fecha anterior a Enero de 2006 no tendría derecho a etiqueta, sin embargo es posible encontrar en el mercado coches con motores diésel anteriores a 2006 que cumplen la normativa Euro 4, teniendo derecho entonces a la etiqueta B, pero necesitando de una reclamación individual a la DGT demostrando la homologación del vehículo para esta normativa. Si nuestro presupuesto de compra es ajustado, este tipo de vehículos pueden ser muy interesantes.

Euro 6 de 2014 o superior: apuesta segura

En Enero de 2011 entró en vigor la normativa Euro 5 que popularizó el uso de los “odiados” filtros antipartículas, un sistema qué algunos fabricantes habían empezado a usar, pero que no todos instalaron hasta entonces. A través de esta normativa se reducían las emisiones de motores gasolina, pero también – y de forma más severa – las emisiones de los motores diésel. Teniendo en cuenta el sistema de etiquetas propuesto por la DGT, pese a que desde 2011 son muchos los turismos y comerciales ligeros que redujeron sus emisiones, solo los diesel Euro 6 matriculados a partir de Enero de 2014 pueden beneficiarse de la etiqueta C de emisiones. Para esta fecha muchos de los diésel a la venta conseguían cumplir la normativa Euro 6, pero su obligatoriedad quedó fijada para Septiembre de 2016 con un especial énfasis en la reducción de los NOx a través de los sistemas SCR con AdBlue. Sería justo discriminar positivamente a los Euro 5 sobre los Euro 4 tal y como sucede con los Euro 6 al recibir etiqueta C, pero la etiqueta B por desgracia los mete en el mismo saco.

Por el momento esta etiqueta sigue sin aportar grandes beneficios sobre la etiqueta B, sin embargo se espera una mayor regulación al respecto una vez se implanten los modelos de restricción de la circulación por etiquetas en las grandes ciudades. Madrid y Barcelona serán las primeras ciudades en implantar medidas de restricción a la circulación, dejando la puerta abierta a la llegada de nuevas etiquetas que recojan las normativas más restrictivas (Euro 6 y posteriores) y una mayor diferenciación entre combustibles alternativos.

Semihíbridos diésel y la etiqueta ECO

Es solo cuestión de meses que comencemos a ver en el mercado de coches usados los primeros semihíbridos diésel, pues cada vez son más los fabricantes que están apostando por esta configuración para seguir ofreciendo las virtudes de un motor diésel, pero además poder beneficiarse de las ventajas de la etiqueta ECO. Es justo puntualizar que no todos los coches categorizados como semihíbridos diésel o mild-hybrid diésel gozan de la etiqueta ECO, sin embargo es lógico pensar que los fabricantes harán todo lo posible para que los motores con esta tecnología lleguen al mercado con la etiqueta ECO para sumar argumentos de venta.

Un ejemplo de esta situación desigual entre semihíbridos diésel la encontramos entre los Audi Q8 (ver prueba Audi Q8 50 TDI) y Hyundai Tucson (ver prueba Hyundai Tucson 2.0 CRDI 185 CV 48v), mientras el primero ha llegado al mercado con etiqueta ECO, el segundo no la ha conseguido por el momento.

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Ver todos los comentarios 6
  • carlos otero

    Creo que se ha mezclado la norma euro con las etiquetas. La c es para euro 6 y la b para euro 5

    • David Clavero Domínguez

      Efectívamente había un error que ya quedó cambiado donde se indicaba en el titula de un párrafo Euro 5 en lugar de Euro 6. Según establece la DGT la etiqueta B es para los motores diésel bajo homologación Euro 4 o Euro 5, mientras que la etiqueta C es para los coches diésel Euro 6 en adelante.

      Gracias por avisar del fallo!

  • may0013_EREV

    Yo tengo un opel 2006 y ya venía con FAP. Todo un adelantado a su tiempo. Entiendo que aún así, la homologación que tiene es Euro IV

    • David Clavero Domínguez

      Lamentablemente la discriminación que realizan las etiquetas no es demasiado selectiva y se dan muchos casos de motores diésel capaces de cumplir con normativas superiores, pero con fechas de matriculación anteriores a los criterios de la DGT. Por el momento si la homologación es Euro 4 en tu caso, me temo que sí o sí tendrá etiqueta B sin importar los sistemas anticontaminación “extra” que pudiera incluir.

  • Santiago

    El artículo está mal, los diésel que tienen etiqueta C son los E6, los E5 también tienen B.

    • David Clavero Domínguez

      Gracias por el aviso Santiago, está corregido el error donde se mencionaba Euro 5 en lugar de Euro 6.