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Coches eléctricos

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España se está quedando fuera de la carrera: ¿Aún hay esperanzas en una gran fábrica de baterías para coches eléctricos?

David Villarreal | @davidvillarreal | 8 Jul 2021
Nissan Barcelona Baterias 02
Nissan Barcelona Baterias 02

Europa necesita producir baterías para coches eléctricos. Stellantis en Italia, Renault en Francia, Nissan en Reino Unido, ya han presentado sus respectivos proyectos para fabricar baterías. Mientras tanto, en el segundo fabricante de coches de Europa, después de Alemania, que es España, nos quedamos fuera de los grandes proyectos que la industria del automóvil está desarrollando para producir baterías. A tenor de cómo están transcurriendo los acontecimientos, es difícil no dejarse llevar por el pesimismo. ¿Está perdiendo España la carrera del coche eléctrico?

El 29 de junio, Renault anunciaba su asociación con Envision AESC para levantar una fábrica de baterías en Douai, con una capacidad de 9 GWh anuales en 2024 y el objetivo de llegar a 24 GWh en 2030. Hablamos de una inversión de 2.000 millones de euros y la estimación de haber creado 2.500 puestos de trabajo de alta cualificación en 2030.

Renault ya ha anunciado su gigantesca fábrica de baterías en Francia, Stellantis hará lo propio hoy en Italia y Nissan en Reino Unido
Alberto Núñez Feijóo visita la fábrica de Stellantis en Vigo (Xunta de Galicia).

El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, visitaba ayer mismo la planta de Stellantis en Vigo, uno de los motores económicos de Galicia y también uno de los pilares de la industria del automóvil en España, de la que salieron uno de cada cinco vehículos producidos en España el año pasado. El sector de la automoción, incluyendo la industria auxiliar, aunque evidentemente impulsado por la fábrica de Stellantis, emplea casi 25.000 personas en Galicia y ha supuesto una facturación en 2020 de 10.450 millones de euros.

Todo apunta a que Stellantis anunciará hoy mismo un nuevo gran proyecto de producción de baterías en Europa. Y, salvo sorpresa, se espera que se anuncie una nueva fábrica de baterías en Italia, en un proyecto de inversión pública y privada, que podría situarse por encima de los 1.000 millones de euros (Automotive News).

España compite por hacerse con una fábrica de baterías de marcas que encuentran mayores alicientes para producirlas en otros países de la Unión Europea
Línea de pintura de la fábrica de SEAT en Martorell.

España se encuentra en una encrucijada, en un camino lleno de dificultades. Los fabricantes de automóviles que hacen que España sea el segundo productor de Europa, y el octavo del mundo, encuentran mayores alicientes para levantar sus grandes proyectos de producción de baterías en otros países. Sindicatos potentes, que se anticipan a la reconversión que ha de producirse en la industria del automóvil. Participación pública en las principales marcas de automóviles europeas, que motiva sobremanera al sector público a invertir en estos proyectos y que, de no hacerlo, se enfrenta a consecuencias reales, y a la reacción de sus electores.

La pescadilla que se muerde la cola. Para fabricar coches eléctricos, España necesita vender más coches eléctricos. Para liderar grandes proyectos de producción de baterías, España necesita fabricar más coches eléctricos y vender más coches eléctricos.

Wayne Griffiths, presidente de SEAT, una de las marcas que se antoja candidata para liderar un nuevo proyecto de producción de baterías en España, lleva meses recordando que, para producir coches eléctricos y baterías para coches eléctricos en España, es necesario que se vendan más coches eléctricos.

Para fabricar baterías, España necesita fabricar más coches eléctricos. Para fabricar más coches eléctricos, España necesita vender más coches eléctricos
Boris Johnson visitando la fábrica de Nissan en Sunderland.

La inversión pública o, mejor dicho, la falta de inversión pública, no debería dejar en una posición de menor competitividad a España con respecto a nuestros vecinos europeos. Como el resto de miembros de la Unión Europea, España dispone de una ingente inyección de los fondos europeos, que precisamente debería destinarse a proyectos como los mencionados en este artículo, y que figura en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Incluso en Reino Unido, y a pesar de las peores predicciones que se han hecho al respecto del Brexit, están prosperando grandes proyectos de producción de baterías. Nissan anunciaba estos días que Sunderland, la gigantesca fábrica en la que se producen Qashqai, Juke y LEAF, recibirá una inversión de cerca de 1.200 millones de euros para convertirse en un complejo, aún más inmenso, de producción de coches eléctricos y baterías para coches eléctricos.

Hay esperanza en proyectos de fabricación de baterías, como los de SEAT y Volkswagen, y España también está desarrollando proyectos para extraer litio y fabricar celdas de batería
Infografía de la distribución de packs de baterías en un coche eléctrico.

Es difícil no caer en el pesimismo. Pero con todo y con eso hay margen para la esperanza. SEAT en Martorell y Volkswagen en Navarra se antojan los mejores socios para desarrollar un proyecto de inversión pública y privada en España.

También están avanzando proyectos no menos importantes, como el de extracción de litio en Las Navas, Extremadura, o el desarrollo de las primeras fábricas de celdas de baterías del sur de Europa. Phi4tech ha anunciado una inversión de 400 millones de euros y la creación de 500 puestos de trabajo, al máximo de producción, en Badajoz. También anunciaba estos días el desarrollo de una planta piloto de celdas de baterías en Noblejas, Toledo, con un proyecto que podría llegar a una inversión de 80 millones de euros y la creación de 150 puestos de trabajo.

El estado de la producción energética en España, y el avance de las renovables, no es menos importante para lograr que prosperen estos y muchos otros proyectos, que tendrán que hacerlo reduciendo, hasta eliminar, su huella de carbono. En el primer semestre de 2021, más de la mitad de la producción de energía en España ha provenido de fuentes renovables y prácticamente tres cuartas partes de la producción provino de tecnologías que no emiten CO2.

España puede quedarse fuera de la carrera del coche eléctrico y, por lo tanto, ceder su liderazgo en la producción de automóviles. Pero no caigamos aún en el pesimismo. La posibilidad de que prospere un gran proyecto de producción de baterías, y la adjudicación de nuevos coches eléctricos, también sigue presente.