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Ford presenta las mayores pérdidas desde la crisis de 2008, con un último trimestre negro

El giro estratégico hacia el vehículo eléctrico, la debilidad del negocio fuera de Norteamérica e imprevistos varios han pasado una factura histórica a Ford. El fabricante estadounidense ha presentado 8.200 millones de dólares de pérdidas en el ejercicio 2025, su peor resultado desde la crisis financiera de 2008.

El peor resultado desde la Gran Recesión

Según la compañía del óvalo azul, este resultado se explica principalmente por las (fallidas) inversiones en vehículos eléctricos y las reestructuraciones en mercados internacionales. Pero hay más cosas. Se trata del mayor agujero en sus cuentas anuales desde la crisis de 2008, una comparación bastante negativa.

El último trimestre del año fue especialmente malo. Ford registró 11.100 millones de dólares de pérdidas en el cuarto trimestre de 2025, una cifra preocupante que se explica en buena parte por los 15.500 millones de dólares en «gastos extraordinarios» relacionados con el cambio de estrategia con los coches eléctricos -anunciado hace unos meses-. Ford estimó que estos reajustes le costarían un total de 19.500 millones de dólares en 2025. El impacto contable también incluye depreciaciones de activos y revisión de expectativas de rentabilidad en algunos proyectos.

El Ford Capri, ícono de deportividad y estilo de los años 70 y 80.

El vehículo eléctrico es un lastre para Ford

La mayoría de las pérdidas vienen de la división de vehículos eléctricos, llamada Model e, que perdió 4.800 millones de dólares en 2025. Ford ha invertido miles de millones en plataformas, baterías y nuevas fábricas, pero las ventas de vehículos eléctricos no remontan y los vaivenes de la administración Trump tampoco ayudan. Tras eliminar las ayudas federales de 7.500 dólares el año pasado, Ford tuvo que suspender sus planes de electrificación en Estados Unidos.

Esto provocó un reajuste en la hoja de ruta de los próximos años. Ford anunció que pasaría de la electrificación total a la electrificación parcial, y volvería a invertir más en vehículos de gasolina e híbridos, que son más rentables, así como en modelos eléctricos más pequeños y asequibles.

Vista frontal robusta de la Ford F-150 Lightning 2022 en ambiente off-road

Además, anunció la eliminación de la F-150 Lightning y canceló el lanzamiento de futuros modelos eléctricos, como la F-150 Lightning de próxima generación, un SUV eléctrico con tres filas de asientos y una furgoneta comercial.

El principal sostén financiero de la marca sigue siendo su gama pick-up y SUV, que en Norteamérica siguen vendiéndose como churros y, además, dejan buen margen. El propio consejero delegado, Jim Farley, ha reconocido en distintas ocasiones que la transición al vehículo eléctrico está siendo más dura y prolongada de lo anticipado, y que el objetivo pasa por equilibrar lo eléctrico con la disciplina financiera.

Aranceles, incendios imprevistos y una costosa reestructuración

Pero no todo es culpa de los coches eléctricos. Ford también se vio significativamente afectada por los aranceles estadounidenses. Según dijo Jim Farley en la presentación de resultados, Ford gastó en 2025 el doble de lo previsto en aranceles (aproximadamente 2.000 millones de dólares) debido al «cambio inesperado y tardío» en los aranceles para piezas y componentes.

Además, el incendio en la planta del proveedor de aluminio Novelis en Oswego le costó a Ford otros 2.000 millones de dólares durante el segundo semestre de 2025, según dijo Sherry House, directora financiera de Ford. La interrupción del suministro afectó la producción de algunos de los vehículos más vendidos y de mayor margen de Ford, como las F-150 y Serie F Super Duty, Expedition y Lincoln Navigator.

Por otro lado, Ford también ha asumido costes extraordinarios derivados de su reorganización internacional. En Europa, el fabricante ha reducido gama, ajustado producción y focalizado su estrategia en modelos de mayor valor añadido. Con la desaparición del Focus y las escasas ventas de sus eléctricos, las ventas de Ford en Europa dependen básicamente de sólo dos modelos, el Kuga y el Puma. Y no se puede obviar la situación en el mercado chino, donde la competencia local sigue mermando la cuota de mercado de marcas tradicionales.

Son optimistas de cara a 2026

A pesar de las enormes pérdidas en 2025, provocadas en buena parte por los aranceles y los costes imprevistos del incendio, hay motivos para el optimismo. Los ingresos trimestrales de Ford, de 45.900 millones de dólares, superaron las expectativas de los analistas. En el año completo tuvieron unos ingresos de 187.300 millones de dólares.

Para 2026, prevén unos beneficios de 10.000 millones de dólares. Además, los directivos calculan que la división de vehículos eléctricos reducirá sus pérdidas, aunque todo indica que tampoco será rentable en 2026. «Mejoramos nuestro negocio principal y nuestra ejecución, logramos avances significativos en las áreas del negocio que controlamos (reduciendo costos de materiales y garantías y logrando un progreso real en la calidad) y tomamos decisiones estratégicas difíciles pero críticas que nos preparan para un futuro más sólido», señaló Jim Farley, director ejecutivo de Ford.

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Diego Gutiérrez

Arrancó en el periodismo del motor creando una pequeña página web junto a dos amigos mientras lo compaginaba con la universidad. Después empezó a colaborar con Diariomotor hasta que, en 2019, se incorporó al equipo de Híbridos y Eléctricos, donde se especializó en vehículos eléctricos y nuevas tecnologías. En 2025 volvió a esta casa, donde desempeña su labor como redactor y también como creador de contenido en redes. Seguir leyendo...