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Economía

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Diferencias de 15 y 20 céntimos: ¿por qué está subiendo el precio del diésel y bajando el de la gasolina?

Elena Sanz Bartolomé | 14 Sept 2022
Gasolinera Barata 01
Gasolinera Barata 01

Si estos días habéis pasado por alguna estación de servicio habréis comprobado las diferencias que existen en los precios de los diferentes combustibles: algunos son entre 15 y 20 céntimos más caros que otros. Cabe pensar, siguiendo la lógica, que un depósito de gasolina es más caro que uno de gasóleo… pero, en esta ocasión, es al revés: ¿por qué el diésel sigue subiendo y la gasolina ha comenzado a bajar?

Ambos combustibles tienen su propio comportamiento y por ello pueden moverse en diferentes direcciones en un mismo momento. Así lo demuestran los datos del último Boletín Petrolero de la Unión Europea: por tercera semana consecutiva el diésel ha subido (1,921 euros el litro) y la gasolina ha comenzado a dibujar una curva descendente (1,779 euros el litro).

Tres razones

La pregunta es inevitable: ¿por qué? Son tres razones las que explican esta situación, tal y como apunta la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP) en La Razón: Rusia, las refinerías y el invierno.

Rusia

Rusia no sólo es uno de los mayores exportadores de petróleo, también de diésel: según datos de Vortexa Ltd, en 2021, Rusia exportó alrededor de 900.000 barriles diarios de diésel, principalmente, a la Unión Europea y Reino Unido. Las sanciones impuestas a este país tras invadir Ucrania han hecho que la oferta de este combustible disminuya mientras la demanda se ha mantenido. ¿El resultado? Diésel escaso… y más caro.

Las refinerías

En algunas refinerías se han creado cuellos de botella debido a su falta de flexibilidad: no todas están preparadas para transformar todos los tipos de crudo, razón que les ha impedido sustituir el petróleo de Rusia por otro para seguir generando diésel. Esta ralentización en el proceso de refinado se ha traducido en una subida de precio del citado combustible.

El invierno

Aunque ni siquiera ha comenzado el otoño, las previsiones auguran un invierno complicado. En los meses más fríos del año es cuando más gasóleo se consume: no sólo el transporte, también las calefacciones. Los mercados ya están anticipando escasez en algunos países por las dos razones que os acabamos de explicar y la consecuencia evidente es un incremento en el precio del diésel.

Bonus track: las cotizaciones… y todo lo demás

Hay que tener en cuenta, además, que uno de los factores que más influencia tiene en el precio del diésel es su cotización internacional en el mercado: en el caso de España, la referencia es el Mercado del noroeste de Europa (ubicado en Rotterdam) y el del Mediterráneo (situado en Génova). Cada día, la gasolina y el diésel cotizan de manera independiente al petróleo: por ello, el coste del crudo tiene una menor incidencia en el precio del combustible que llega a la estación de servicio y su comportamiento (al alza o a la baja) no sigue el mismo patrón.

Por otro lado, la AOP recuerda que hay otros factores que también inciden en el precio que pagamos por el diésel y la gasolina: el coste al por mayor, los impuestos, los costes de distribución o los márgenes de los mayoristas también son actores de este escenario.

Según los cálculos de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos, el 49% del precio del diésel es el coste al por mayor del carburante (un 40% en el caso de la gasolina), los impuestos y los costes de distribución representan un 38% (43% para la gasolina) y los márgenes del mayorista suponen un 13% (17% si hablamos de gasolina).