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Renault apuesta en Europa por una fórmula de motor híbrido que lleva la autonomía hasta los 1.400 km

Más allá de novedades en cuanto a producto, el evento que celebró ayer el Grupo Renault para dar a conocer el relevo estratégico del Plan Renaulution, denominado futuREady, también nos ha dejado con importantes noticias en cuanto a tecnología de propulsión y cómo piensa el fabricante francés seguir avanzando dentro del cambio de paradigma que se está produciendo en la industria del automóvil.

Gran parte de la solución pasa por una nueva plataforma. Denominada como RGEV medium 2.0, esta arquitectura eléctrica está llamada a convertirse en uno de los pilares técnicos de Renault para la próxima década, ya que es capaz de dar soporte mecánico tanto a coches eléctricos como a versiones de estos que quieran sumar al conjunto un motor de combustión.


Y es que, dentro del plan estratégico futuREady, presentado con horizonte en 2030, la compañía ha definido una hoja de ruta clara basada en crecimiento global, electrificación progresiva y refuerzo de su posición en los principales mercados, lo que implica, de alguna manera, no ceder tierra en Europa, donde China entra con fuerza y el salto al coche eléctrico no acaba de ser certificado por el grueso de la demanda, ante lo que seguir contando con una oferta térmica, aunque sea en parte, es determinante.

En Europa, por tanto, Renault continuará reforzando su presencia en los segmentos más importantes de su gama. Los segmentos A y B seguirán siendo fundamentales para la marca, por esto mismo veremos nuevas generaciones de modelos ya consolidados junto con propuestas eléctricas completamente nuevas. Entre ellos destacan la nueva generación del Renault Clio, a la que se sumará una más cuando llegue el momento, así como los Renault 5 E‑Tech electric, Renault 4 E‑Tech electric y el futuro Twingo E‑Tech electric.

El objetivo es ampliar la cobertura del segmento A y reforzar el posicionamiento en el segmento B, un terreno donde históricamente Renault ha tenido un peso especialmente relevante dentro del mercado europeo.

Sin embargo, la marca también quiere crecer en categorías superiores. Actualmente los segmentos C y D representan alrededor del 30% de sus ventas totales, y por esto mismo se prepara una segunda oleada de modelos que combinarán versiones eléctricas e híbridas. Estos futuros vehículos estarán enfocados en mejorar la competitividad tecnológica del fabricante y reforzar su posicionamiento frente a otros actores del mercado.

La electrificación será, lógicamente, uno de los pilares fundamentales de esta estrategia. En Europa, Renault prevé que el 100% de sus ventas estén electrificadas en 2030, lo que no implica que sea todo 100 % eléctrico, de hecho, ellos mismos admiten que el actual sistema E‑Tech full hybrid seguirá teniendo un papel relevante incluso más allá de esa fecha.

Y es que para la marca esta tecnología híbrida continúa siendo una solución de transición hacia el vehículo eléctrico, además de una alternativa especialmente interesante en mercados donde el diésel pierde presencia. De hecho, fuera de Europa el híbrido seguirá siendo una de las piezas clave para alcanzar el objetivo de que el 50% de las ventas globales de Renault sean electrificadas.

Aquí es donde entra en juego la nueva plataforma RGEV medium 2.0. Esta arquitectura eléctrica ha sido desarrollada para vehículos de los segmentos B+ hasta el D, lo que permitirá cubrir una parte muy amplia de la futura gama del fabricante francés.

Uno de sus aspectos más relevantes es la adopción de una arquitectura eléctrica de 800 voltios. Gracias a esta configuración será posible ofrecer tiempos de carga ultrarrápidos, además de mejorar la eficiencia energética del conjunto. A partir de esta base técnica Renault podrá desarrollar distintas configuraciones de propulsión. La primera de ellas será la variante 100% eléctrica convencional, con autonomías que podrán alcanzar hasta 750 kilómetros según el ciclo WLTP y ofrecer versiones con tracción total eléctrica, capaces de ofrecer una capacidad de remolque de hasta dos toneladas, algo especialmente relevante para determinados SUV o vehículos familiares.

Por último, lo más llamativo de todo es que también se contempla una variante eléctrica con extensor de autonomía, que es lo que se venía rumoreando para la próxima generación del Renault Megane. En este caso el objetivo es ofrecer autonomías totales de hasta 1.400 kilómetros, combinando la propulsión eléctrica con un generador térmico que actúa exclusivamente como apoyo energético. Se trata de un tipo de motor que, en realidad, se posicina como una evolución de las mecánicas híbridas enchufables de gran autonomía y que, por otro lado, están siendo la principal baza de entrada a Europa de los chinos.

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Alejandro González

Alejandro empezó su carrera en periodismo del motor co-fundando su propio sitio web en 2015 y acabó desarrollándose profesionalmente en Híbridos y Eléctricos, donde ha ejercido como redactor y probador desde 2019 hasta su incorporación a Diariomotor a finales de 2024. Seguir leyendo...