La carrera por comercializar robots humanoides ya no es una promesa de futuro. Es una guerra industrial que ha dado el pistoletazo de salida y China quiere dominar también en este sector. Todavía estamos hablando de la amenaza de los coches chinos en Europa cuando ya tenemos aquí los primeros robots humanoides chinos que pueden trabajar, dispuestos a reemplazar miles de empleos.
Como decíamos, no es una promesa vacía. La startup china Agibot ha iniciado su desembarco en Europa con un mensaje muy claro para fabricantes y proveedores de automoción: la próxima ola de automatización no serán más brazos robóticos fijos, sino «embodied AI» con forma humana (embodied AI es inteligencia artificial integrada en sistemas físicos).
Su hoja de ruta pasa por fabricar en Europa junto a Minth Group, uno de los grandes proveedores de componentes para automoción con más de diez fábricas en Europa y otras veinte más fuera. El objetivo es entrar en el corazón de las plantas industriales para reducir costes y aumentar la productividad es un momento donde la competitividad es crucial para seguir a flote.
Entre los clientes de Minth encontramos a BMW, Ford, Honda, Mercedes-Benz, Tesla, Toyota, Volkswagen… Además, la compañía tiene una joint venture con Renault para fabricar las carcasas de baterías en el hub Electricity de Douai (Francia).
De bailar en ferias de tecnología a trabajar en la línea de montaje
En un evento celebrado en Múnich ante unos 400 ingenieros y ejecutivos, Agibot mostró su robot X2: un modelo de 1,31 metros capaz de bailar, hacer acrobacias o atender tareas de recepción. En China ya se alquila para eventos y otros menesteres. Pero ese escaparate es solo la punta del iceberg, la estrategia de la empresa es otra:
- Introducir robots humanoides en entornos industriales reales
- Adaptarlos a tareas de logística y manipulación en fábrica
- Convertirlos en plataformas configurables, no en productos cerrados
Agibot asegura haber entregado ya más de 5.000 robots humanoides en lo que llevamos de 2026, lo que le otorgaría casi la mitad del mercado global en esta fase temprana. Hay que leerlo con perspectiva, pues el mercado todavía es pequeño, pero las previsiones son gigantescas. Según Morgan Stanley, para 2035 habrá 1,5 millones de estos robots en el mundo. Bain & Co cree que el número será diez veces superior.
Europa como campo de pruebas real
Si esas previsiones se cumplen, hablamos de un negocio que puede cambiar por completo la industria. En una primera fase, no reemplazará todo el empleo humano, pero nos guste o no, el objetivo a largo plazo es sustituir a un gran número de empleados humanos.
El A2 de Agibot es un humanoide con navegación autónoma e interacción avanzada. El modelo G2, más enfocado a industria, incorpora dos brazos con control de fuerza sobre una base con ruedas para mayor estabilidad.
Tiene 26 grados de libertad, se vende con alturas que oscilan entre 1,23 y 1,80 metros y cuesta unos 100.000 euros por unidad. Tiene multitud de sensores, cámaras y dos Lidar y utiliza la plataforma Nvidia Jetson Thor T5000 como cerebro. Y lógicamente puede trabajar 24/7.
En una primera fase, el uso de fábricas reales no será tanto para sustituir empleos sino como entorno de entrenamiento para los robots. Muchas veces se utiliza «inteligencia artificial» de manera incorrecta, pero en estas máquinas se utilizará en todo su esplendor.
Tesla ya está fabricando su propio robot humanoide
Mientras Agibot habla de producción en masa y despliegue en Europa este mismo año, Tesla sigue desarrollando y perfeccionando su humanoide Optimus, anunciado repetidamente por Elon Musk pero aún pendiente de un despliegue comercial a gran escala.
En la presentación de resultados del cuarto trimestre de 2025, Tesla anunció que dejará de fabricar los Model S y Model X. La línea de producción que ocupan (todavía) en la fábrica de Fremont se transformará para fabricar los robots Optimus, de los que Tesla pretende fabricar 1 millón de unidades al año en el futuro.








