CERRAR
MENÚ
DiariomotorLogo Diariomotor
Movilidad

4 MIN

Estas señales de tráfico españolas son pioneras en el mundo y resuelven uno de los problemas de las carreteras secundarias

Elena Sanz Bartolomé | 23 Dic 2022
Senales Trafico Pioneras Tramos Presencia Animales  01
Senales Trafico Pioneras Tramos Presencia Animales  01

Un estudio del RACE, elaborado hace un par de años, desvelaba que, en nuestro país, se produjeron 599 accidentes por atropello de animales en vías interurbanas. Con ese punto de partida, la Universidad de Salamanca y la Consejería de Movilidad y Transformación Digital de la Junta de Castilla y León han diseñado unas señales de tráfico únicas en el mundo: informan, en tiempo real, de la posible irrupción de animales para hacer más seguras las carreteras convencionales.

El atropello de animales en España es un peligroso problema. De esos 599 accidentes a los que hace referencia el RACE, 510 tuvieron lugar en una carretera convencional. Una tipología de accidentes que ha crecido un 25% desde 2015, cuando se registraron 407 accidentes. En total, casi mil personas resultaron heridas, 58 de ellas con ingreso hospitalario, y hubo diez fallecidos.

El escenario más habitual de estos incidentes son las carreteras secundarias, que también empeoran las consecuencias de los mismos: las malas condiciones de visibilidad (de la propia vía o por una iluminación insuficiente) va de la mano con la habitual salida nocturna de las especies cinegéticas. Hay que añadir, además, que las cinco especies más presentes son el perro y el jabalí (ambos con un 25%), seguidos por el corzo y, en menor medida, el vacuno y el ciervo.

Tres niveles de riesgo

Con el objetivo de reducir la accidentalidad con la fauna, un problema relevante en Castilla y León, la Consejería de Movilidad y Transformación Digital y la Universidad de Salamanca unieron fuerzas en 2019. De esta colaboración nacieron unas nuevas señales de tráfico inteligentes, que pueden informar a los conductores (en tiempo real) sobre las posibilidades que hay de que un animal irrumpa en la calzada.

El panel vertical está integrado por la señal de peligro P-24, que, con el dibujo de un ciervo, advierte del paso de animales en libertad. Debajo de ella, aparece un panel luminoso que indica el nivel de riesgo y el número de kilómetros. El aviso sólo se lleva a cabo si se supera cierto umbral: han querido que las alertas sólo se produzcan en momentos concretos para que los conductores no se acostumbre a ellas y pierdan efectividad.

  • Apagado: únicamente avisa de que el conductor entra en un tramo de especial concentración de accidentes con fauna
  • Amarillo: advierte de que el riesgo de irrupción de un animal en la carretera es mayor de lo normal
  • Rojo: alerta de que las posibilidades de que un animal aparezca en la vía sin mucho mayores de lo habitual

30 señales

Superada la fase de diseño experimental, como informa la Cadena SER, se ha procedido a instalar 30 de estas señales en once tramos de la Red Autonómica de Carreteras de Castilla y León, donde hay una especial concentración de accidentes con fauna. Los conductores las encontrarán en Burgos (CL-117, CL-632, BU-542, BU-820, BU-904, BU-925), Palencia (CL-615, CL-619), León (LE-125, LE-420) y Soria (SO-920).

¿Cómo predecir la siniestralidad?

Para poder elaborar las señales, el departamento de Biología Animal de la Universidad de Salamanca y la Junta han realizado un estudio en el que concluyen que la siniestralidad con fauna silvestre se concentra en el espacio y el tiempo: no es simple azar.

Es posible identificar tramos con especial concentración de este tipo de accidentes porque se trata de zonas boscosas, tienen vegetación natural o están cerca de puntos de agua. A esto hay que añadir que hay épocas del año en el que los incidentes son más frecuente porque coinciden con la época de celo y, a lo largo del día, son más frecuentes al atardecer, en las primeras horas de la noche y al amanecer. Y tampoco hay que pasar por alto la influencia de la fase lunar también en los patrones de siniestralidad: sube con la luna llena porque los animales herbívoros se mueven más.

Imágenes: Junta de Castilla y León