Cuánto ha cambiado la situación en cuestión de menos de 10 años dentro del mundo del automóvil. Europa se encuentra en un momento crítico que tiene como origen el empobrecimiento de la población, el saltoa una nueva tecnología impulsado por normativas y, entre tanto, la irrupción de los fabricantes chinos aprovechándose de la situación con precios más bajos, mayor capacidad productiva y una tecnología ya desarrollada.
Hasta hace no demasiado tiempo no era así. De hecho, China era la mayor baza comercial que tenían muchos fabricantes europeos en su haber. Skoda es el ejemplo más claro de ello, que ha pasado de celebrar su posición en China en 2018 con el lanzamiento del Skoda Kodiaq GT a, en 2026, comunicar su abandono del mercado chino.
Decía la propia marca en el comunicado con el que presentaba el Skoda Kodiaq GT en China en 2018: «Desde 2010, el mercado chino ha sido el principal destino para los automóviles ŠKODA. En 2017, se entregaron 325.000 vehículos ŠKODA a clientes en China. Entre enero y finales de septiembre de 2018, las ventas superaron los 250.000 automóviles. Más del treinta por ciento de los vehículos vendidos este año en China fueron SUV».
Con este escenario, se antoja lógico que la marca quisiera ampliar su catálogo con un modelo desarrollado y diseñado específicamente para el mercado chino y derivado del que era su SUV más grande y caro, el Kodiaq, poniendo en las calles un coche que se alejaba de la estética de todoterreno que daba identidad al Kodiaq para convertirse en un objeto más aspiracional.
Como si de un Lamborghini Urus de Skoda se tratase, el Kodiaq GT goza de un perfil que aúna tanto esa altura de 4×4 del Kodiaq como la agresiva caída del techo que da comienzo a la altura de las puertras traseras camino a la zaga, que tiene apariencia más dinámica gracias a un trasera más baja que, incluso, parece tener una mirada cabreada.
También se trata de un modelo que decrecía en cuanto a longitud total, pasando de los 4,7 metros de largo de la primera generación del Kodiaq a unos más contenidos 4,63 metros totales. Un recorte de 7 centímetros, principalmente de su voladizo trasero y que también suma a esa imagen más deportiva que tiene esta versión frente a la convencional.
Bajo el capó, eran dos las opciones que había disponibles y que, de nuevo, dan muestras del cambio en tendencias de consumo que ha tenido lugar en China, pues donde ahora triunfan los eléctricos e híbridos enchufables, antes había demanda por motores de gasolina potentes. Se podía elegir entre dos escalones de potencia del archiconocido 2.0 TSI, en versión de 186 CV y tracción delantera, o de 220 CV y tracción total, denominado Skoda Kodiaq GT 4×4.
Con este ejercicio de diseño y despliegue técnico, el Kodiaq GT se convirtió en el buque insignia de la firma en el gigante asiático, donde su precio oscilaba, al cambio y dependiendo de la versión, entre 28.000 y 34.000 euros. Para establecer una comparativa, actualmente, el Skoda Kodiaq parte en España desde unos 42.000 euros al contado en sus versiones más económicas.







