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Con mayor tamaño que la Volkswagen California, la camper definitiva tiene un acertado interior y un indestructible motor diésel

En Diariomotor somos muy de campers, lo sabéis. Semanalmente destacamos varios modelos que pasan por nuestra portada gracias a que, de una u otra manea, destacan de manera acertada entre sus competidores.

Cuando se trata de campers, no obstante, hay un nombre que siempre se viene a la cabeza antes que ningún otro: indudablemente, el de Volkswagen California. La mítica furgoneta camperizada del fabricante alemán ha sido, durante mucho tiempo, símbolo de libertad, fiabilidad y también de estilo, pero la realidad es que dejó de ser hace varios años el máximo exponente dentro de la gama de campers de la marca para dejar este sitio a un modelo que hace escasos días hemos podido probar en Diariomotor: la Volkswagen Grand California.


Aparentemente no ha cambiado en nada con respecto a la versión anterior, que se comercializada desde 2018, pero sí que hay cambios y muy significativos tras la carrocería de esta Grand California. Para empezar, su motor ha bajado ligeramente de potencia para adaptarse a las nuevas normativas: ahora entrega 163 CV extraídos del motor 2.0 TDI, mítico dentro del consorcio alemán.

Se trata de un motor que a estas alturas es de sobra conocido y que, como bien se valora en un coche de este tipo, presume de una fiabilidad muy alta: lleva tantos años a la venta que se ha depurado al máximo. Además, consume relativamente poco a la hora de mover los casi 3.500 kilos de peso de la Grand California, pues ronda los 10 litros cada 100 km. Eso sí, habrá que moverse con calma, pues no deja de ser una potencia contenida para un bicho de este peso.

Una cosa importante a saber sobre el modelo es que, por su peso, en nuestro país no habrá disponibles versiones de traccción 4Motion ni la versión de carrocería larga, denominada 680, ya que el peso extra de ambas características haría necesario el carnet de camión para conducirla.

Por otro lado, la Grand California avanza de manera notoria en términos de tecnología, ya que ahora su puesto de conducción está dominado la última tecnología de información y entretenimiento del Grupo Volkswagen al disponer de todos los sistemas de conecitividad y seguridad de última generación. Una pantalla de 10,4 pulgadas preside el salpicadero mientras que el cuadro de mandos es el mismo que podemos encontrar en todos los turismos de la marca alemana. Es más, el selector de la transmisión ya no es una palanca, sino que se trata del mismo mando giratorio que encontramos en los coches eléctricos de la marca.

Aun con todo lo anterior, lo realmente interesante para todos los que valoran una camper de este tipo es qué tal se vive a bordo de ella y cómo es viajando. A la segunda pregunta, daré respuesta de inmediato: es tremendamente cómoda para hacer viajes por autovía y autopita a velocidades sostenidas de entre 100 y 120 km/h. Es más, a pesar de la relación entre peso y potencia, puede rodar a esos 120 km/h sin esfuerzo aparente, así que no tendremos la sensación de estar forzándola de más. Después, adentrándonos en zonas más reviradas, mantiene la compostura siempre y cuando sepamos conducir de manera ordenada, algo habitual, ciertamente, en este tipo de coches.

La unidad probada de la Grand California no tenía la configuración de doble cama mediante la que pueden hacer noche cuatro personas en ella, o mejor dicho, dos adultos más dos niños o un tercer adulto, pues la segunda gama se ubica sobre la zona del comedor, en una segunda altura que va desde el umbral que separa el baño del habitáculo hasta el frontal del coche. Si el objetivo es pasar tiempo en pareja o viajar solo, la Grand California me parece una camper con el tamaño y comocidad justos para el primer caso e incluso espaciosa para el segundo.

Antes de seguir, quisiera dejar claro una impresión que me llevo del habitáculo de la Gran California: la calidad de construccción es intachable. Cada cajón, mando, puerta, superficie y ajustre entre componentes está perfectamente pensado y construido. Lo misma impresión aplica a todos los accesorios que trae consigo, desde la mesa del comedor hasta la nevera pasando por la ducha, que tiene un lavabo plegable que permite usar el retrete o la ducha según se convenga con mayor comodidad.

A esa sensación de calidad se suma una gran impresión de limpieza visual por la elección de los colores. El tono de manera que aparece en la mesa del comedor y la encima de la cocina y que se combina con los blancos del resto de elementos se llama Atami Bamboo y ha sido elegido porque, según Volkswagen, el objetivo es que con el paso de los años no quede desfasado visualmente ni tenga un mal envejecimiento. Y aquí les doy toda la razón, hay interiores muy llamativos con un diseño a la última que, en realidad, corren el riesgo de que cuando pase algo de tiempo ya no sean tendencia, lo que puede hacer que parezca que están incluso fuera de lugar.

Todo el habitáculo se comanda a través de una pequeña pantalla situada junto a la puerta del baño, en la que se pueden manejar todos los parámetros de la camper, desde la temperatura del interior, las luces, saber el estado de la batería de abordo, cantidad de agua que queda en el depósito, saber qué capacidad resta al depósito de aguas grises, etcétera.

Cabe señalar que consta de un depósito de agua de 80 litros de capacidad para servir tanto al pequeño fregadero de la cocina como a las duchas, ya que también dispone de tome en la trasera para poner una dicha exterior. Por otro lado, y hablando de experiencia en primera persona, la batería de abordo tiene una capacidad lo suficientemente solvente como para permitir mantener el habitáculo toda una noche a una temperatura de 23 grados (con el termómetro marcando fuera 6/7 grados) así como suplir con agua caliente la ducha para el baño de dos personas. Después de todo ello, la batería seguía teniendo a la mañana siguiente un estado de la carga de en torno a un 20 %. Me parece muy solvente.

Por tanto, la Grand California tal vez sea un producto muy caro, pues cuesta 98.730 euros en España. Ese es el precio a pagar por tener el nombra más reconocible y famoso dentro del mundo de las camper y, además, en su mejor versión. No obstante, teniendo en cuenta que se trata del mismo precio que la Mercedes Clase V Marco Polo, contando con el IVA, me parece que no está fuera de contexto.

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Alejandro González

Alejandro empezó su carrera en periodismo del motor co-fundando su propio sitio web en 2015 y acabó desarrollándose profesionalmente en Híbridos y Eléctricos, donde ha ejercido como redactor y probador desde 2019 hasta su incorporación a Diariomotor a finales de 2024. Seguir leyendo...