Si China está triunfando en Europa con coches que aquí triufan por tenern una relación entre tamaño, prestaciones y precio fuera de lo normal, ¿acaso los fabricantes europeos no deberían traer aquí coches que, en principio, han diseñado para China?
Esta pregunta se nos viene a la cabeza tras ver lo que propone un coche como el recién presentado Volkswagen Sagitar S. Si no te suena, es normal, porque este nombre nunca se ha visto en un coche comercializado en Europa, sólo es para China. No obstante, por un precio que en su versión más potente y equipada es de tan sólo 18.000 euros al cambio, ¿acaso no sería interesante?
Obviamente, como sucede con todos los coches que se producen en China y luego se comercializan en Europa, este precio se vería incrementado de manera notable antes de pisar nuestras calles por los distintos impuestos y aranceles que debe afrontar. Aun así, teniendo en cuenta que las versiones de acceso parten desde unos 11.000 euros al cambio, no resulta descabellado pensar si un coche de este tipo pudiese llegar aquí por unos 25.000 euros, sin duda podría tener una importante acogida comercial desde el primer momento.
Y es que, lo que plantea esta nueva generación del Sagitar, que es la cuarta del modelo y la segunda que se asienta sobre la plataforma MQB de los alemenanes, no sería para menos.
Estamos ante lo que podríamos definir como un compacto del segmento C en formato sedán, lo que implicaría que fuera un rival para el Toyota Corolla de esta carrocería o, sin ir más lejos, el Skoda Octavia, un coche que a día de hoy en Europa sigue disfrutando de unas matriculaciones relevantes.
Tiene una longitud de 4,7 metros, lo que da lugar no sólo a un maletero de 500 litros, sino que también otorgar a los pasajeros de la fila trasera un enorme espacio para las piernas, algo que en China para ser vital para la mayor parte de los compradores. De hecho, cabe señalar que se llama Sagitar S porque existe una versión llamada Sagitar L, que tiene una carrocería más larga para, precisamente, ofrecer aún más espacio.
Mecánicamente, el Sagitar S es muy sencillo. Sólo tiene dos opciones mecánicas y sin rastro de electrificación, ambas compuestas por un bloque de 1,5 litros de capacidad que se puede elegir con o sin turboalimentación, lo que da lugar a una potencia de 111 CV en el primer caso y de 160 CV en el segundo, y siempre unido a una caja de cambios automática de seis relaciones.
Producido por la empresa conjunta que Volkswagen tiene con FAW en China, el Sagitar S es un coche que realmente nunca va a llegar a Europa, pero la idea tras de sí bien podría dar pistas a la industria europea de lo que hace falta aquí, realmente, y de por qué los fabricantes chinos empiezan a tener tanta relevancia en el Viejo Continente.







