Durante años, el Tesla Model 3 fue la referencia absoluta del coche eléctrico en China. No solo marcó el camino en prestaciones, eficiencia y precio, sino que se convirtió en el patrón con el que se medía para toda una generación de fabricantes. Pero ese dominio se ha roto: Xiaomi ya vende más SU7 que Tesla vende Model 3 en China. Y lo más inquietante para Tesla no es el sorpasso en sí, sino que era algo que llevaba tiempo viéndose venir.
Xiaomi ya vende más SU7 que Tesla vende Model 3 en China
Evidentemente es algo que no había ocurrido antes. Xiaomi cerró 2025 con más unidades vendidas del SU7 en China que Tesla con su Model 3, según datos recogidos por Electrek. El SU7 superó además con claridad al Model 3 en ventas en todo 2025 dentro del mercado chino.
Xiaomi entregó 258.000 copias de su berlina eléctrica (recordemos que también tiene un SUV), mientras que Tesla vendió alrededor de 200.000 del Model 3. Esto es, aproximadamente, casi un 30 por ciento más a favor de Xiaomi.
Este dato rompe una dinámica que parecía inamovible. Desde su llegada a China, el Model 3 había sido la berlina eléctrica de referencia tanto en volumen como en posicionamiento aspiracional, incluso frente a marcas locales mucho más agresivas en precio. Pero, con el tiempo, y la llegada de más y mejor competencia, incluso el todopoderoso Model 3 está empezando a resentirse.
Xiaomi ha entendido mejor que nadie al cliente chino
Aquí la clave es que no hablamos de un coche absurdamente barato que ha roto el mercado, aunque es cierto que es ligeramente más asequible que el Model 3. El SU7 tiene un precio muy bueno para todo lo que ofrece, que es mucho. No es un coche de enfoque low cost sino que compite de tú a tú con Tesla en diseño, prestaciones y posicionamiento. Y en algunas cosas lo supera.
La diferencia no es mucha: el SU7 más barato cuesta unos 26.000 euros al cambio actual y el Model 3 de acceso algo más de 28.400. La diferencia es asumible para la ferviente clase media china. La clave está en lo que recibe el cliente por ese precio y Xiaomi ha hecho algo muy chino: cargar el producto de tecnología y equipamiento desde la versión básica.
Como casi todos sus rivales, tiene enormes pantallas, pero el coche de Xiaomi tiene algo más importante: todo un ecosistema digital propio. El coche se integra totalmente con móviles, wearables y servicios de Xiaomi, que lleva más de una década vendiendo electrónica de consumo por un tubo. Para los clientes chinos, el SU7 es la última extensión de su ecosistema tecnológico doméstico y personal. A todo esto le sumas un diseño claramente aspiracional (nadie ha dicho nada de Taycanes) y tienes un producto muy deseable.
A eso hay que sumarle una Tesla que ha dejado de innovar
Tesla sigue haciendo buenos coches eléctricos -muy buenos, de hecho-, pero en China empiezan a percibirla no como una marca disruptiva sino como una marca más. Solemos hablar de calidad percibida pero en China es muy importante la «innovación percibida».
El Model 3 sigue siendo un coche competitivo, pero es un producto ya maduro en un mercado que se mueve a una velocidad brutal. Y eso pasa factura a una marca con una estrategia tan conservadora como tiene Tesla en los últimos años, en los que apenas ha hecho cambios de relevancia en sus coches.
Fotos del Xiaomi SU7
Fotos del Tesla Model 3








