
El Volkswagen Bluesport quiso ser el Mazda MX-5 de Volkswagen con un eficiente motor central diésel de 180 CV y 4,3 litros de consumo
Qué lejos quedan los mejores años de Volkswagen, la que innovaba, la que entusiasmaba a sus seguidores con sus decisiones y la que dominaba el mercado con sus racionales, bien acabados y fiables coches. Una Volkswagen que no tenía miedo a probar con nuevos coches, modelos completamente distintos a los que comercializó hasta ese momento, como demuestra el roadster en el que nos queremos centrar con estas líneas: el Volkswagen Bluesport.








