CERRAR
MENÚ
DiariomotorLogo Diariomotor

8 MIN

¿Por qué no funciona el Start/Stop de mi coche? ¿Qué ventajas e inconvenientes plantea?

José Luis Gómez | @jlgomez1995 | 4 Jul 2020
Start Stop System Display In The Audi A5
Start Stop System Display In The Audi A5

Contenido

El Start/Stop es una función cada vez más común en nuestros coches (el 70% lo equipa), y prácticamente obligatoria en cualquier coche que salga del concesionario. Como sabrás, esta tecnología desconecta el motor durante una parada, bien sea en un semáforo, un paso de peatones o un atasco, y lo vuelve a arrancar en el momento de reemprender la marcha. De esta forma consigue un ahorro de combustible y de emisiones, pero ¿por qué hay situaciones en las que no para el motor, y otras sí? Te lo contamos, así como su funcionamiento y sus ventajas e inconvenientes.

¿Cómo funciona el Start/Stop y por qué no siempre lo hace?


El funcionamiento del Start/Stop es muy sencillo, poco más podemos añadir a la introducción de este artículo. A la hora de realizar una parada la ECU realiza ciertas comprobaciones, como que el nivel de carga de la batería es el adecuado o la temperatura de funcionamiento del motor es la correcta, y tras pisar el freno y el embrague, y poner punto muerto se desconecta el motor, para luego, en cuanto se vuelva a pisar el pedal del embrague a fondo para engranar primera, ponerlo en marcha. En los coches automáticos se tiene como referencia que esté detenido con el freno pisado, y el volver a acelerar.

En ciertas ocasiones el Start/Stop no funciona porque resultaría perjudicial o inadecuado para nuestro coche.

Sin embargo, como posiblemente hayas experimentado, no en todas las situaciones el Start/Stop entra en funcionamiento apagando el motor, a pesar de que esté activado. Pues bien, no te preocupes porque no se trata de ninguna avería, sino de que en esas situaciones la electrónica decide que no es recomendable por algún motivo que el motor se detenga. Esta serie de situaciones suelen venir explicadas en el manual se usuario de tu coche, y pueden diferir en ciertos matices entre unos y otros, pero te enumeramos las más comunes:

1. Cuando la temperatura exterior no es la adecuada, considerándose por norma general como adecuada la comprendida entre los 0 y los 30 grados centígrados.

2. El motor no ha alcanzado la temperatura de funcionamiento óptima o la temperatura detectada en otros órganos (caja de cambios, batería…) tampoco es la adecuada.

3. La batería no está lo suficientemente cargada.

4. La climatización está regulada al máximo, el habitáculo no está a la temperatura seleccionada, el parabrisas se encuentra empañado o la calefacción eléctrica de la luneta trasera se encuentre activada.

5. El capó está abierto.

6. Se ha conectado el sistema de alumbrado de un remolque.

7. La puerta del conductor está abierta o éste no lleva puesto el cinturón de seguridad.

8. Se ha realizado de forma consecutiva varias paradas automáticas.

9. Se está llevando a cabo una regeneración del filtro antipartículas.

10. El conductor gira bruscamente el volante o engrana la marcha atrás.

¿Qué elementos son mejorados o reforzados para este sistema?


Como consecuencia del incremento de ciclos de parada-arranque que supone el uso del Start/Stop es necesario reforzar ciertos elementos, como la batería o el motor de arranque, para evitar un desfallecimiento prematuro de los mismos y que al final el ahorro por esta tecnología se vea superado en el coste de las reparaciones de esos elementos, los cuales son:

Batería: Se requiere de una batería con una mayor capacidad y potencia de arranque y carga, además de una vida útil mayor. Ello es debido a que durante las paradas, la propia batería sin apoyo del alternador debe suministrar electricidad a todos los elementos del vehículo, desde el alumbrado, hasta los sistemas multimedia pasando por incluso la climatización, dando lugar a unas mayores disminuciones del nivel de energía, y por tanto, más ciclos de carga, los cuales se deben realizar lo antes posible para que esté preparada para la siguiente detención. Las batería específicamente diseñadas para vehículos con Start/Stop son las llamadas EFB (enhanced flooded battery), y las aún mejores AGM, que cuentan con tecnología de vidrio absorbente capaces de proporcionar una estabilidad de carga hasta cuatro veces superior a una batería convencional.

Motor de arranque: Cuanta con rodamientos y eje sobredimensionados para resistir un mayor número de ciclos, siendo otras de las mejoras que equipa un engranaje de tamaño superior a los usuales, de forma que a la hora de poner en marcha el propulsor de combustión interna gira más lento, reduciendo así el desgaste de los rodamientos y de las escobillas.

Alternador: Deben de cargar la batería de forma más rápida, además de ser más eficientes a bajas revoluciones, siendo incluso capaces de desconectarse una vez que la batería está totalmente cargada.

Centralita y sensores: No es que estos componentes estén mejorados o reforzados como tal para su uso en un coche con Start/Stop, sino que presentan una serie de sensores necesarios y una gestión electrónica que permita usar con éxito esa tecnología. Por ejemplo, se requiere de un sensor que mida el estado de carga de la batería, de forma que cuando se detecte que no tiene la suficiente energía no se desconecte el motor. Además, esa gestión electrónica debe ser capaz de detectar las situaciones en las que apagar el propulsor es contraproducente, como por ejemplo cuando se está llevando a cabo una regeneración del filtro antipartículas o no ha alcanzado la temperatura de funcionamiento.

Ventajas e inconvenientes del Start/Stop


La principal ventaja del Start/Stop es inmediata, y no es otra que el ahorro de combustible y reducción de emisiones que se obtiene al detener el propulsor en paradas, muy típicas en un ámbito de circulación urbano. Este beneficio se estima que ronda el 5% en cuanto a emisiones, y entre el 8 y 15 % de combustible. Pero también lleva aparejadas otras ventajas que no pueden parecer tan inmediatas a primera vista. Por ejemplo, al reducir el tiempo de funcionamiento al ralentí se evitan depósitos de carbonilla y suciedad en general, aumentando la vida útil de la EGR, bujías o filtro antipartículas, además de reducir el consumo de AdBlue en los diésel que los equipan o incluso aliviar el nivel de ruido en nuestras ciudades, ¿te imaginas que todos los coches detenidos en el semáforo tuvieran el motor apagado? No se escucharía nada.

Por el contrario, y como era de suponer, sí que existen varios inconvenientes y riesgos de sufrir averías, aunque cada vez más todos los fabricantes, desde Bosch como principal impulsor en nuestro tiempos de esta tecnología, hasta las marcas de coches y proveedores de componentes, trabajan para reducirlos y que los pros superen ampliamente a los contras. En primer lugar nos encontramos con unos componentes y consumibles de precios más elevados ya que están específicamente diseñados y reforzados para el Start/Stop. Por ejemplo, una batería AGM puede tener un coste hasta un 50 % superior a una batería convencional. Así mismo, el elevado ciclo de arranques supone una disminución de la vida útil de ciertos componentes, y no estamos hablando del alternador, motor de arranque o batería, que se suponen reforzados, sino de otros como los soportes del motor (cada vez que para o arranca se transmite una vibración más brusca e intensa) o de los propios cojinetes y casquillos del cigüeñal, bielas… que a pesar usarse recubrimientos y tratamientos especiales, como recubrimientos de poliamida, o de que el motor está a temperatura de funcionamiento y perfectamente lubricado, es en esos procesos de puesta en marcha cuando el desgaste es mayor.

En teoría no debería de existir ningún inconveniente, puesto que los componentes están reforzados y la electrónica gestiona el Start/Stop, pero la sustitución de ciertos elementos, como la batería, tiene un coste superior a la media.

Finalmente, y aunque se supone que la ECU a través de la información recopilada por medio de los diferentes sensores debería de impedirlo, el Start/Stop puede parar el motor en momentos contraproducentes, como por ejemplo en plena regeneración del filtro antipartículas, después de un viaje largo o una conducción exigente, interrumpiendo el flujo de aceite al turbo y por tanto su correcta lubricación y refrigeración, o en situaciones en las que el motor no ha alcanzado su temperatura óptima de funcionamiento, 90° de refrigerante, siendo este un caso típico en pequeños desplazamiento urbanos cuando no está frío, pero tampoco ha alcanzado esos 90°.

Más artículos sobre el Start/Stop y averías en Diariomotor:

- Por qué deberías desactivar, o no, el Start/Stop de tu coche diésel
- Cómo evitar las 4 averías más habituales en un coche diésel
- Cómo detectar y evitar averías en la EGR de tu coche diésel
- ¿Por qué es recomendable, o no, desactivar la función Start/Stop?
- ¿Cuánto cuesta cambiar la batería del coche? ¿Hay otras opciones?
- Regenerar el FAP: el sucio coladero de emisiones de los coches diésel modernos