Jean-Éric Vergne se queda a tiro de piedra de repetir título tras ganar el ePrix de Berna

 |  @eloy_eg  | 

La Fórmula E visitaba un nuevo escenario en su penúltima cita de la quinta temporada. Berna sustituía a Zúrich como circuito suizo en el calendario y lo hacía con cierta polémica por protestas de ecologistas y vecinos en vísperas del ePrix. El trazado tenía reminiscencias de Pau, pero su estrechez fue determinante en el transcurso de la prueba, que permitió a Jean-Éric Vergne conquistar su tercer triunfo de la temporada y acercarse a la consecución de segundo título consecutivo.

El vigente campeón y líder del campeonato se mostró cómodo en Berna desde el primer momento, marcando la pauta en la primera sesión de libres y no dando prácticamente opción alguna a sus rivales en clasificación. Mitch Evans fue más rápido que él por grupos, pero una vez llegó el momento de la Superpole el de Jaguar rozó el muro y empeoró su registro anterior, mientras que Vergne era capaz de marcar el mejor tiempo del día cuando más hacía falta. Buemi, Wehrlein, Günther y Bird completaron la Superpole, con algunos hombres destacados como Lucas di Grassi muy retrasados (19º).

Lo strecho del trazado de Berna fue clave en la salida, pues un toque hizo que Robin Frijns perdiera el control de su Virgin y taponara el circuito, forzando la bandera roja de una manera similar a lo ocurrido un par de meses antes en Roma. Dados los pocos metros que se pudieron disputar de forma competitiva la carrera se reemprendió con el orden de la parrilla de salida y ello apuntaló la situación de carrera debido a lo complicado de ver adelantamientos.

No sería por falta de ganas, pues Mitch Evans acosó de todas las maneras posibles a Jean-Éric Vergne, viéndose incluso beneficiado en el primer uso del 'Attack Mode' cuando Pascal Wehrlein se quedó tirado en pista y Dirección de Carrera optó por el Safety Car Virtual cuando a Vergne le quedaba más tiempo con potencia extra y se podía escapar. Pero ni siquiera un chaparrón en las últimas dos vueltas forzó el necesario error del galo para que cambiaran las posiciones. Así, entraron a meta los cinco primeros pegados, con Sébastien Buemi completando el podio.

André Lotterer, en cuarta posición, fue probablemente el mayor animador de la carrera al progresar desde el octavo puesto en parrilla, superando así a Sam Bird. El 'top ten' fue completado por Günther, en una gran actuación del alemán de Dragon, Abt, Lynn, Massa y Di Grassi, que pudo así rascar un punto probablemente insuficiente de cara a luchar por el título salvo debacle de Techeetah.

Este tercer triunfo de la temporada deja a Jean-Éric Vergne 32 puntos por delante de su compañero André Lotterer a falta de tan sólo dos carreras en Nueva York. Ocho pilotos llegarán a EEUU con opciones matemáticas de título, aunque Lucas di Grassi, un punto por detrás de Lotterer es el mejor situado. Por equipos DS Techeetah disfruta de 58 puntos de ventaja sobre Audi.

Foto | DS Performance

Lee a continuación: Jean-Éric Vergne domina el ePrix de Mónaco desde una pole heredada

  • almafuerte

    Otro espantoso circuito de la FE, que da como resultado un tren "eléctrico" interminable.
    Ya no hablemos de poner una chicana a metros de la salida, entre los interminables muros de todas las carreras de esta categoría.
    Más me duele pensando que es el regreso del automovilismo, al menos el de "circuito" a Suisa.
    Esta manía de poner con calzador un trasado allí donde los encargados de turismo deciden, para que las vistas aéreas muestren las imágenes que piensan, sirven de reclamo, no hace más que darle un aire patético a la categoría.

  • Chechu Quiroga

    El circuito pintaba bonito... pero la carrera no fue muy interesante. De las más bajas de esta temporada.