CERRAR
MENÚ
DiariomotorLogo Diariomotor
Mecánica

5 MIN

¿Tu coche da tirones? Estas son las principales causas

Elena Sanz Bartolomé | 29 Sept 2021
Taller Coche 0421 04
Taller Coche 0421 04

Abres el coche, te subes, arrancas y comienzas un trayecto… a tirones. ¿Por qué hace eso? ¿Qué le ocurre? Aunque muchas veces no nos demos cuenta, los vehículos suelen mandar una serie de señales que anuncia la posibilidad de que exista una avería. Sí, lo has adivinado: los tirones son un aviso de que algo no funciona correctamente y por ello hemos recopilados las causas más frecuentes que se esconden detrás de ellos.

Los motivos pueden ser diferentes, pero la situación suele ser siempre la misma: tu coche (tanto con el motor frío como en marcha) no acelera de forma progresiva, cuando pisas el acelerador no responde en consecuencia y notas pérdidas de potencia. Si, además, estos tirones son demasiados bruscos o prolongados la posibilidad de sufrir un accidente de tráfico se suma a los daños que sufre tu vehículo y que suelen estar relacionados con fallos mecánicos, eléctricos o con la presencia de suciedad.

Suciedad en filtros e inyectores

Comencemos por esta última razón. Todos los coches necesitan una mezcla óptima para llevar a cabo la combustión que los impulsa: si en alguna de las partes que componen esta operación se acumula la suciedad, se alteran los procesos y no se llevan a cabo correctamente. Algo que ocurre con frecuencia en filtros e inyectores.

  • Inyectores: son uno de los principales motivos que causan los tirones en el coche, pero limpiarlos es tan sencillo como añadir en el depósito de combustible aditivos específicos que ayudan a mantener limpio el circuito. Eso sí: no abuses de estos productos y si el fallo no desaparece, es hora de ir al taller.
  • Filtros para el combustible: su misión pasa por impedir que la suciedad llegue al motor. Si no seguimos las instrucciones facilitadas por el fabricante para sustituirlos, el combustible no circulará o lo hará con residuos y tu coche se moverá a trompicones.
  • Filtro del aire: igual que en el caso anterior su trabajo consiste en filtrar el aire que entra al motor. Si está sucio el motor no tendrá el oxígeno suficiente para llevar a cabo una combustión óptima. Algo que, efectivamente, puede traducirse en tirones al conducir.
  • Convertidor catalítico: es el encargado de regular las emisiones que salen por el escape así que si se obstruye, el vehículo no circulará con suavidad.

Fallos eléctricos: centralita, bujías y bobinas

Antes decíamos que el coche suele mandar avisos previos a la avería: no es el caso de los fallos eléctricos que suelen aparecer de forma repentina sin poder hacer nada para evitarlos en la mayoría de las ocasiones. Los tirones suelen estar relacionados con desperfectos o roturas del cableado, con la centralita (hay que pasar por el taller para dar comprobar si es una avería, un sensor que da una lectura errónea o una conexión en mal estado) con las bujías o con las bobinas.

  • Bujías: apurar su vida útil puede provocar que la explosión que tiene lugar en los cilindros no se haga de forma adecuada haciendo que el coche se mueva de forma brusca cuando vas en bajas revoluciones y aceleras.
  • Bobinas: si tu coche tiene varias bobinas y se estropea una, circulará a tirones. Si sólo tiene una no conseguirás arrancarlo.

Fallos mecánicos: caja de cambios, embrague y cable del acelerador

¿Puede haber un fallo mecánico detrás de los trompicones de tu coche? Así es. Aparecerán si la caja de cambios no está en buen estado o si el embrague presenta un excesivo desgaste; algo que, además, genera vibraciones y problemas al cambiar de marcha. Si tu coche es automático y notas que da tirones cuando pasa de una relación a otra la razón puede estar en el módulo de control de la transmisión (TCM), el encargado de que el coche sepa qué velocidad debe seleccionar al acelerar.

Otra posible causa reside en el cable del acelerador. Aunque la mayoría de los modelos cuentan con un sistema de control electrónico para acelerar, los hay que todavía equipan un cable físico: el desgaste del mismo provoca tirones y una reacción más lenta del coche al pisar el acelerador.

Válvula EGR

Hablar de la válvula EGR es hacerlo de la encargada de la recirculación de parte de los gases que salen por el escape hacia la admisión. Un proceso que la expone a la acumulación de suciedad debido a la carbonilla y al hollín: poco a poco se crea una capa que estrecha el conducto por el que van los gases e impide que la válvula se abra correctamente. Si esta es la causa de los tirones de tu coche, tiene fácil solución: circula por una autovía a elevadas revoluciones para que la EGR alcance temperaturas elevadas y queme esos residuos.

Línea de combustible o de aire

Si el combustible o el aire no entran correctamente para mezclarse y producir la explosión que mueve los pistones, el ciclo se puede interrumpir provocando que la circulación no sea lineal. Sabrás que esta es la causa porque en el cuadro de instrumentos se habrá encendido el testigo con forma de motor.

Sensor del flujo de masa de aire

Mide la cantidad de aire que llega al motor para comunicárselo a la ECU y que ésta indique a los inyectores cuánto combustible deben aportar para que la mezcla sea la idónea. Si falla puede traducirse en pequeñas sacudidas al acelerar.