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9 inconvenientes de los coches eléctricos

Elena Sanz Bartolomé | 29 Ene 2022
Coche Electrico Inconvenientes
Coche Electrico Inconvenientes

Los coches eléctricos son parte del futuro del motor y, como todo, tienen sus ventajas e inconvenientes. Con el objetivo de informar (y formar) a los conductores, hemos recopilados los pros y los contras de este tipo de vehículos: el objetivo no es otro que proporcionar todos los datos posibles para que podáis valorar si es una compra adecuada para vosotros. Dicho esto, analizamos 9 inconvenientes de los coches eléctricos.

1. El precio del coche eléctrico

No nos andaremos con rodeos: el precio de compra de un coche eléctrico es elevado y no está al alcance de la mayoría de los sueldos… ni con las ayudas existentes que, recordemos, tienen una cara B ya que, en España, hay que declararlas en el IRPF.

El informe que Bloomberg NEF lanzó en 2021 desvela que el precio medio de un coche eléctrico nuevo es de 41.571 euros. En 2020 (el último año con datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística) el sueldo medio anual en España fue de 24.463,2 euros.

2. Autonomía

Este sigue siendo otra de las grandes barreras de entrada al mundo de los coches eléctricos. Bien es cierto que las cifras han mejorado (mucho) en los últimos años, pero todavía son pocos los modelos que superan los 600 kilómetros de autonomía homologada. Una cifra que consideramos suficiente para afrontar un trayecto largo en unas condiciones similares a las que ofrecen los coches de gasolina o diésel.

3. La batería del coche eléctrico

La batería no es inmune al paso del tiempo: a medida que un coche eléctrico acumula kilómetros y recargas, su pila pierde capacidad y esto se traduce en una reducción de su autonomía. No suele ser habitual y, además, cuentan con amplios períodos de garantía, pero si la batería se estropea y es necesario sustituirla por una nueva, estaremos hablando de una avería de miles de euros.

4. El consumo en invierno

Aunque los coches eléctricos son muy eficientes y no experimentan las pérdidas de energía que sí existen en los motores de combustión, los vehículos de baterías te obligan a medir con especial cuidado el consumo en los meses más fríos del año porque sus cifras se disparan.

5. Un cargador propio

Abramos el siguiente melón: la recarga de un coche eléctrico. Teniendo en cuenta que, a día de hoy, la infraestructura de España es insuficiente… si el conductor no tiene un garaje propio (comunitario o individual) en el que instalar su propio punto de carga, el coche eléctrico no es una compra aconsejable. Esto deja fuera de juego a aquellos que tienen un piso en propiedad sin plaza o a los que viven de alquiler, por ejemplo.

6. Red de recarga de eléctricos

No podemos hablar de recargar la batería de un coche eléctrico sin hacer referencia a la infraestructura existente. Como apuntábamos en el punto anterior, por el momento, en España es escasa: tanto las plazas públicas con puntos de recarga como las de pago… sin olvidar que muchas de ellas acusan una falta de mantenimiento que las anula.

Esto obliga a los conductores a planificar sus desplazamientos (sobre todo los largos) en función de las estaciones de carga, a realizar una búsqueda previa de las que existen en su destino y a tener un plan B por si las elegidas están ocupadas o fuera de servicio.

7. Tiempo de recarga

El tiempo que necesitamos para recuperar la capacidad de la batería es superior al que empleamos en una estación de servicio para llenar un depósito de combustible. No sólo depende de la corriente o de la potencia del punto de carga: también del tipo de carga y la potencia que admita el coche.

Esto se solucionaría con las cargas rápidas y ultrarrápidas, el problema son los efectos que éstas tienen ya que acortan la vida útil de las baterías y, por ello, los fabricantes recomiendan un uso moderado de las mismas.

8. Precios de las recargas

Recargar un coche eléctrico fuera de casa puede suponer un gasto más elevado que el que implica un vehículo de combustión: recargarlo en un punto propio sale mucho más rentable porque podemos recurrir a las tarifas con los precios más bajos (que suelen ser las nocturnas, momento en el que, normalmente, estamos descansando) y no depender del operador energético y de la empresa que gestiona la estación de recarga. Hablamos de precios que pueden ir desde 0,15 euros/kW hasta los 0,79 de la Red Ionity.

9. Talleres especializados

Aunque ya están entre nosotros y la mayoría de las marcas han hecho una fuerte apuesta por ellos, los coches eléctricos siguen siendo algo nuevo para muchos talleres que todavía no se han especializado en ellos. Bien es cierto que lo normal es que sufran menos averías, pero si esto sucede, por ahora, es complicado encontrar profesionales con una formación concreta que les permita conocerlos en profundidad y saber cómo solucionar esos fallos.