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ENERGÍA Y SOSTENIBILIDAD
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La energía eólica marina se enfrenta al debate en Europa: ¿es tan ecológica como se cree?

Cuando se habla de inversión en cuanto a “energía azul”, la cual incluye a la energía eólica marina, se habla de que la UE ha invertido nada menos que la cifra de 17.000 millones de euros en este sector; todo esto, con el fin de alcanzar los objetivos energéticos y climáticos en Europa. Pero no todo ha sido color de rosas. Y es que los retos que plantea el cumplimiento de los ambiciosos objetivos de 61 GW para 2030 y 340 GW para 2050 requerirán vastos espacios marinos y el despliegue de instalaciones a gran escala. Los expertos han afirmado que cumplir estos objetivos no será tarea fácil.

La energía eólica marina y la preocupación por su interferencia en el entorno marino

Las inversiones y los futuros planes de inversión son tan cuantiosos como se esperaría. Todo comenzó en 2007, con la inversión inicial de 2.300 millones de euros destinada al desarrollo sostenible. Sin embargo, esto no hace que la eólica marina no sea objeto de debate al día de hoy, 16 años después. Y es que los expertos han señalado en más de una instancia las posibles consecuencias medioambientales de estas energías, como el desplazamiento de especies, cambios en la disponibilidad de alimentos y patrones migratorios, así como conflictos con la industria pesquera.

Se ha planteado que pueden ocurrir alteraciones en el lecho marino debido a la instalación de estas tecnologías en las aguas. A pesar de esto, la Comisión Europea no ha evaluado estas consecuencias en su estrategia. Por otro lado, tenemos otro obstáculo importante que se ha presentado en el desarrollo de esta rama de las energías renovables: Los largos procedimientos nacionales de concesión de permiso. Francia, por ejemplo, es uno de los países europeos que más tarde en aprobar las instalaciones eólicas marinas, con plazos de hasta once años.

España en el sector eólico marino

Las aguas costeras españolas son más profundas que las del Mar del Norte, lo cual ha supuesto un reto único para el despliegue de la energía eólica marina. Según Katarzyna Radecka-Moroz, auditora medioambiental del Tribunal de Cuentas Europeo, esta profundidad complica el uso de la tecnología actual, incompatible con estas condiciones. Sin embargo, planteamientos alternativos, como la eólica marina flotante, pueden paliar este problema.

A pesar de los retos geográficos que supone instalar estructuras de energía eólica marina en España, el proyecto DemoSATH logró instalar el primer aerogenerador flotante del país. La turbina tiene una capacidad de 2 megavatios y su producción anual cubrirá el consumo eléctrico de unos 2.000 hogares en un año.

Entre disputas con el sector pesquero y condicionamiento de influencia asiática

Los auditores del Tribunal de Cuentas Europeo subrayan que no se han resuelto los conflictos con el sector pesquero, lo que genera oposición a los proyectos de energías renovables marinas. Además, los países de la UE con aguas compartidas apenas tienen proyectos conjuntos, lo que impide un uso eficiente del escaso espacio marítimo.

La escasez de materias primas también ha causado una ralentización del desarrollo de las energías renovables marinas en Europa, ya que en la actualidad casi todas las materias son suministradas por China. Los auditores advierten de que la dependencia de las materias primas puede provocar cuellos de botella y muestran su preocupación por la seguridad del suministro en el actual contexto geopolítico.

Más información: energias-renovables.com

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