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3 malos hábitos que pueden destrozar el embrague de tu coche

David Villarreal | @davidvillarreal | 13 Oct 2021
Embrague Roto 4
Embrague Roto 4

Si tuviéramos que elaborar una lista de las averías más temidas entre los conductores, que nos pueden dejar tirados, obligar a que nuestro coche pase por el taller, y salir de él con una factura nada desdeñable, estoy convencido de que las averías del embrague estarían en ella, al menos para aquellos que aún conducimos coches manuales.

El embrague del coche es un elemento indispensable en coches con cambio manual, y también en algunos cambios automáticos. En nuestro reportaje, en el que explicamos ">qué es el embrague de un coche, profundizamos en el funcionamiento del embrague y entendemos por qué un embrague sufre desgaste, esencialmente por estar compuesto de elementos sujetos a movimiento y fricción (ver qué es el volante de inercia), pero también por qué puede degradarse prematuramente por un mal uso.

En cualquier caso, corregir algunos malos hábitos puede ayudarnos a proteger el embrague de nuestro coche y evitar averías.

1. No pisar el pedal del embrague correctamente

Una de las primeras grandes pruebas a las que hemos sido sometidos los conductores - o la mayoría de los conductores - ha sido la de controlar el "punto de embrague", el momento del recorrido del pedal del embrague en el que podemos soltar el freno para que el coche empiece a moverse, pisar el acelerador y poder soltar por completo el pedal del embrague. Una situación especialmente delicada, sobre todo para conductores noveles, cuando se procede a arrancar en pendiente ascendente.

Hablamos de una maniobra que ha de efectuarse con movimientos ágiles, evitando que nuestro coche se desplace hacia atrás, o generar un estrés innecesario en el embrague. De ahí que algunos conductores, que no tienen controlado ese "punto de embrague", sucumban a la tentación de retener el vehículo ayudándose del freno de mano.

No controlar el "punto de embrague", manteniendo el pedal pisado en una posición intermedia, de fricción, mientras aceleramos, puede generar un desgaste prematuro del embrague. Y la prueba de que no lo estamos haciendo bien suele ser un olor intenso y desagradable, que evidencia que estamos "quemando embrague" y dañando los componentes mecánicos de nuestro coche.

Controla el punto de embrague, no pisar adecuadamente el pedal produce averías

2. Pisar el pedal embrague cuando no debes

El pedal del embrague únicamente ha de pisarse, de accionarse para desembragar, cuando queremos efectuar un cambio de marcha. No deberíamos mantener el pedal del embrague pisado en las detenciones, cuando paramos en un semáforo rojo, esperamos a que alguien se suba al coche, o estamos configurando el navegador para iniciar un viaje.

Al pisar a fondo el pedal del embrague en una detención, a priori, no debería existir una fricción dañina, que cause averías. Pero cualquier momento en que movamos el pie y reduzcamos la presión sobre el pedal del embrague se pueden generar fricciones peligrosas, al tener engranada una marcha.

Tampoco deberíamos apoyar el pie izquierdo, aunque sea mínimamente, en el pedal. Una perogrullada que para muchos conductores noveles puede ser un problema. Descansa tu pie izquierdo en el reposapiés de la izquierda.

No mantengas el pedal del embrague pisado en las detenciones

3. No pisar el pedal del embrague a fondo

Otro problema habitual en conductores noveles pasa por no accionar el pedal del embrague correctamente, aprovechando todo el recorrido del pedal. La transición entre embragado y desembragado genera mucho estrés en los componentes de nuestro coche, alargar esa transición en demasía aumenta el estrés, no pisar el pedal a fondo, y desembragar completamente, mantiene fricciones que pueden dañar el embrague.

Que se oigan ruidos extraños, sonidos metálicos, al engranar una marcha, puede evidenciar que no estamos accionando correctamente el desembrague. Ajustar bien nuestro asiento, para que podamos pisar el pedal del embrague hasta el final de su recorrido, es vital para evitar problemas. Os recomendamos la lectura de nuestro artículo sobre cómo sentarse bien al volante.

La posición que llevemos al volante debería permitirnos llegar al final del recorrido del pedal del embrague sin mover el resto del cuerpo y manteniendo la pierna izquierda ligeramente flexionada.

Asegúrate de que tu posición al volante te permite pisar al fondo el pedal del embrague, manteniendo la piernq izquierda ligeramente flexionada