En una era en la que parece medirse la calidad de los videojuegos, especialmente los de carreras, por la fidelidad al mundo real, es cada vez más complicado encontrar títulos Arcade sobre conducción que nos enseñen algo nuevo. Screamer, una saga icónica del mundo de la competición virtual con la que muchos debutamos, está de regreso y lo hace con una propuesta cuando menos innovadora, colorida y muy distinta a lo que estamos acostumbrados durante la última década.
Y es que han quedado muy lejos aquellos títulos de acción desenfrenada como Blur, Ridge Racer, F-Zero, Burnout o Motorstorm. Carreras locas en lo que lo más importante y principal era llegar a la meta de una pieza y cuanto más alto mejor. Aunque han sido muchos los intentos de resucitar este tipo de trabajos aprovechando la nostalgia, prácticamente ninguno de los resultados ha sido el adecuado. Ahora es el turno de Milestone de tratar de ofrecer al jugador algo muy distinto a títulos que abrazan la simulación o simplemente simcades.
La idea ha sido ni más ni menos encaminada a través de lo que ha sido el resurgir de una de las grandes sagas de conducción que sirvió para que muchos de nosotros descubriéramos los títulos de conducción en el PC, Screamer. Y es que los noventa tuvieron a las Arcade como grandes protagonistas de los juegos de carreras, siendo especialmente conocidas tanto las del SEGA Rally, como las de Daytona USA o las muy conocidas máquinas con el Ferrari F355 Challenge como protagonista.
Sin ir más lejos, Screamer llegó a muchas de nuestras casas a través de una de esas colecciones periódicas que venían asociadas a los videojuegos, en su caso, se trató del título número uno de “La colección de Videojuegos para PC” que se comercializó entre el diario El Mundo de y Dinamic Multimedia, por lo que su precio de salida reducido al tratarse del primer lanzamiento, lo convirtió en uno de los juegos de coches más presente en los hogares de los jugadores de nuestro país.
Y la propuesta era cuanto menos divertida, a la par que frustrante para aquellos que nos iniciábamos en la PC Master Race. No sólo consistía en bregarse contra los correosos rivales de la IA, también tenías que controlar el derrape y controlar el desaliento que significaba no sólo no saber cómo pelear por las victorias, sino también como conseguir que tu precioso deportivo color rojo con sospechoso parecido a un Lamborghini Diablo, no saliera volando al mínimo roce con los laterales del circuito. Posteriormente hubo nuevos intentos por parte de lo que ahora conocemos como Milestone, en este caso con Screamer 2 e incluso con secuelas off-road, pero lamentablemente estas no tuvieron tanto alcance como el primer título.
Screamer regresa tres décadas después como un Arcade moderno:
Ahora, casi 30 años después, la desarrolladora italiana ha querido traer de regreso a Screamer con el hilo argumental de crear en torno a ella una historia, más bien un anime completo, que no sirva para unir carreras repletas de acción en lo que es un título arcade de nueva generación. El estudio ha querido crear en torno a este nuevo título de la saga un sistema de juego completamente nuevo, con multitud de físicas y sistemas de conducción que obligan al jugador a concentrarse en aprender algo completamente nuevo.
Se puede decir que Milestone está llevando a todo aquellos que decidan aceptar el reto de Screamer a tener que salir de su zona de confort, a olvidar lo que les dice el instinto y las muchas horas de juego en otros videojuegos de carreras de coches, para afrontar Screamer como algo completamente nuevo. Y es que los actuales arcades, en muchos casos desarrollados por estudios muy pequeños, lo que han buscado es un manejo sencillo y directo, que te permita sentarte frente a la pantalla y disfrutar desde la primera vuelta hasta la última.
En este caso Screamer quiere que vayas más allá, que profundices en el juego y en la historia prestándole la suficiente atención como para que sea plenamente satisfactorio, casi como fuera un guiño a todos esos niños que nos pusimos por primera vez frente a la pantalla del ordenador de nuestros hermanos mayores para encarar y sufrir esas primeras carreras del Screamer original de los años noventa. No me entiendas mal, no tarda en volverse en algo natural con el paso de los minutos, especialmente el uso del joystick derecho para forzar el derrape en las curvas o el uso del ‘L1/Lb’ para hacer el cambio de marcha activo y así recargar el Boost/Turbo/Nitro.
A partir de ahí lo que nos encontramos es eso, una reinvención total de Screamer, con un título que en ocasiones nos recuerda a la estética que pudimos ver en Need For Speed Unbound (especialmente con sus tuneos más exóticos), pero que no tiene parecido a ningún otro título más allá de estos pequeños guiños. El estilo artístico anime lo impregna todo, desde los diseños de los vehículos y los personajes, hasta la propia narrativa, en la que se nos ofrece una especie de torneo con un premio multimillonario que reúne a distintos clanes enfrentados con muchas cuentas pendientes e historias entrelazadas.
Para Milestone ha sido una especie de hoja en blanco en la que volcar sus apuestas más arriesgadas, algo que no ha hecho evidentemente con títulos como MotoGP, Ride o los juegos oficiales de WRC o World SBK en el pasado, y que tiene un tono mucho más adulto que lo que evidentemente pudieron profundizar con Hot Wheels Unleashed. Libertad de creación por los cuatro costados y con pleno protagonismo a la historia, en la que se profundiza precisamente en dicha competición en la que además se pone en uso la desconocida tecnología conocida como Echo, la cual permite que los competidores puedan recuperarse incluso de grandes explosiones en competición y que, sin duda, podría tener usos militares mucho más abominables.
Con este torneo como hilo argumental que lo une todo, lo que se nos hace es ir introduciendo a los distintos personajes, empujándonos a ponernos en la piel de cada uno de ellos mientras que los desarrolladores te van introduciendo cómo son las mecánicas de conducción y combate de forma paulatina, a veces sin las necesarias explicaciones que supondrá que te pegues una y otra vez contra una carrera y sus respectivos objetivos hasta que consigas descubrirlo por tus propios medios cómo se hace. Y esto no siempre quiere decir que esté mal, a veces también se agradece que las personas responsables del desarrollo de videojuegos no nos traten simplemente como a niños y está claro que este Screamer de 2026 no está orientado a ellos (la clasificación PEGI es para mayores de 16 años).
Evidentemente cobra especial protagonismo tanto el trazado realizado por los especialistas de Polygon Pictures, como en las imponentes voces que nos encontramos en el reparto, en el cual se combinan idiomas como el japonés, el inglés, alemán y francés y en el que nos encontramos tonos tan reconocidos como el de Troy Baker, la voz de Joel en The Last of Us (el videojuego). Sin embargo, gran parte de la historia no se cuenta a través de escenas animadas, sino que se presentan con escenas de diálogo estáticas propias de las novelas visuales, por lo que será importante para el jugador tomarse el tiempo para sentarse delante de la pantalla y disfrutarlo detenidamente, no buscar en el modo historia algo con lo que rellenar los 15 minutos que te han quedado libres a la vuelta del trabajo.
El cariño puesto en el diseño de cada coche (15 de lanzamiento), de todo el apartado gráfico, e incluso de la banda sonora, combinando estilos como el rock o música más electrónica contrastan especialmente con lo que en principio son un número de escenarios bastante limitado y que es bastante repetitivo a pesar de que son 32 las pistas con las que cuenta de lanzamiento. Sí, cada uno tienen su carácter y es 100% reconocible, tal y como ocurría con las pistas del Screamer de los noventa, pero quizás un mayor apartado en este sentido habría tenido bastante más sentido para un título que en principio tarda en completarse una veintena de horas para sacarle todo el jugo a la historia.
A quién está dirigido este renacimiento de la saga Screamer:
Evidentemente no está hecho para todos los públicos y ya la narrativa está especialmente ideada para públicos más maduros. También el control dual, con todas las mecánicas de conducción avanzada (no por ello deja de ser un manejo 100% arcade) y de combate, a través de la Entropía y del modo Overdrive, con el cual te conviertes casi en lo que en el Mario Kart es la Bala Bill, eliminando a oponentes a cada golpe.
Además del modo historia también cuentas con el Modo Arcade en el que cuentas con todo desbloqueado y puedes personalizar los eventos como prefieras, así como el Desafío Overdrive, en el que es una especie de modo Furia al Volante (Road Rage) de Burnout o el Desafío de Puntuación y el multijugador de pantalla dividida para hasta cuatro jugadores. También habrá OnLine, con salas de hasta 12 jugadores.
En resumidas cuentas, lo que podríamos esperar de un arcade moderno en cuanto a jugabilidad y nuevas mecánicas, aderezado por un apartado visual excelente y un modo historia que tal vez sea demasiado pausado y salpicado de narrativa visual que corta ligeramente el ritmo que te obligará a reservar algunas horas de tu día para poder disfrutarlo tal y como han ideado en Milestone. Un título de nicho que bien nos recuerda a otros juegos como la saga Persona, pero que bien merece una oportunidad para todos esos amantes de los juegos de conducción que están algo hastiados de la repetición en cuanto a las propuestas.
Screamer estará disponible para PC, PlayStation 5 y Xbox Series X a partir del próximo 26 de marzo. Esta review ha sido posible gracias a Plaion España a través de una clave de prensa para PS5.
Entrevista a Federico Cardini, director de Screamer:
Para muchos jugadores, Screamer se convirtió en el primer videojuego de carreras que pudimos disfrutar en PC, especialmente en España, donde el título se vendía a un precio muy bajo como parte de una colección de prensa. Después, muchos disfrutaron de su secuela, Screamer 2, así como de Screamer Rally y Screamer 4×4. ¿Por qué se ha tomado ahora la decisión de revivir la franquicia de esta manera?
Siempre hemos buscado formas de traer de vuelta la franquicia, ya que creemos que el género arcade es una parte muy importante de los juegos de carreras en su conjunto. Al mismo tiempo, los juegos de carreras arcade de la vieja escuela se consideran algo básicos en el mercado actual, y necesitábamos encontrar los ingredientes adecuados para traer de vuelta Screamer de una forma que se considerara que merecía la pena en el mercado actual.
Según lo que se ha mostrado en las primeras informaciones, tráilers y material de gameplay, lo que estamos viendo es una ambientación muy futurista, muy vinculada al anime/manga de los años 90 gracias a la colaboración con Polygon Pictures, alejándose claramente de la visión de los títulos originales de Screamer. ¿Por qué tomar esta dirección?
Sentimos que esta dirección nos permitía crear un elenco de personajes más interesante y ser un poco más atrevidos con los diseños de los coches que conducen. También benefició bastante a la historia, ya que con el anime puedes ser más experimental en comparación con una narrativa realista.
En un mercado cada vez más dominado por juegos de simulación o “simcades”, ¿el objetivo de este nuevo Screamer es llenar ese espacio cada vez más vacío orientado al arcade?
Nuestro objetivo es demostrar que los juegos de carreras arcade todavía tienen margen para crecer incluso después de 30 años, y esperamos ofrecer a los jugadores una experiencia que nunca antes hayan tenido en este género.
Como desarrollador de videojuegos, ¿compartes la percepción de que desde las generaciones de PlayStation 3 y Xbox 360 el mercado de los juegos de carreras se ha reducido significativamente, dando lugar a menos títulos centrados 100% en el motor debido a la creciente complejidad del desarrollo y a ciclos de producción más largos? ¿Sigue habiendo espacio para juegos como WipEout, Burnout, Blur, MotorStorm, Hot Wheels o Screamer?
No particularmente, pero encontrar la razón exacta de las tendencias en la industria del videojuego es bastante difícil, así que simplemente nos centramos en hacer lo que mejor sabemos hacer. No vemos ninguna razón por la que este tipo de juegos que mencionas no deban seguir haciéndose.
Galería de imágenes – Screamer 2026:










